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¿Por qué hay una serpiente gigante en algunos monumentos españoles?

La famosa culebrilla contagia a algunos de los principales monumentos de nuestro país en la metafórica campaña de GSK para promover la concienciación de la enfermedad causada por el virus varicela zóster.

Laura Fortuño

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Nadie está completamente a salvo. Ni Colón, ni Gustavo Adolfo Bécquer, ni Jaime I El Conquistador, ni María Pita, ni la Cibeles. Ni tú ni yo. El herpes zóster, también conocido como la culebrilla, tiene la capacidad de afectar a cualquier persona que haya pasado la varicela en algún momento de su vida, esto es, el 90% de la población en España. De hecho, es una patología frecuente en nuestro país: su incidencia anual está estimada en 351,6 casos por 100.000 habitantes (1), y se calcula que 1 de cada 3 personas de entre 50 y 90 años va a presentar un episodio de herpes zóster a lo largo de su vida (2).

GSK, la compañía biofarmacéutica que combina ciencia, tecnología y talento para adelantarse a la enfermedad, ha desarrollado una ingeniosa campaña de concienciación en la que el herpes zóster aparece representado visualmente por una serpiente que ataca a algunos de los principales monumentos españoles. Lo que se pretende es darle visibilidad a esta enfermedad que ocurre debido a la reactivación de la infección latente por el virus de la varicela-zóster (1). Conforme las personas van cumpliendo años, su sistema inmunitario es más débil y pierde la capacidad de mantener el virus controlado, aumentando así el riesgo de padecer herpes zóster, lo que también sucede en personas con inmunodepresión debido a enfermedades o tratamientos (1).

1 de cada 3 personas de entre 50 y 90 años va a presentar un episodio de herpes zóster a lo largo de su vida.

«Con esta acción de concienciación queremos sensibilizar al público acerca de qué es el herpes zóster, el riesgo de padecerlo y el impacto que puede suponer en sus vidas», sostiene Alberto Clemente, director del área de vacunas de GSK España.

Primer plano de la simulación creada por GSK en el monumento y de cómo se ve afectado por el HZ.

La importancia de reconocer al herpes zóster

Una sensación de picor o dolor en la piel, que aproximadamente cinco días después aparece enrojecida y con lesiones vesiculosas- pequeños grupos de ampolla- frecuentemente a un solo lado del cuerpo. Estas señales dan la voz de alarma del herpes zóster, una infección por un virus que recibe el nombre de virus de la varicela zóster. Después de pasar la varicela, frecuentemente cuando somos niños, este virus permanece “adormecido” durante décadas hasta que se reactiva, causando una infección localizada que se llama herpes zóster y que afecta a un 30% de la población, sobre todo a partir de los 50 años de edad y en personas con el sistema inmunitario debilitado- con inmunodepresión-, según datos del Instituto de Salud Carlos III.

«Es muy importante que la población conozca esta enfermedad y en consulta es crucial identificar a las personas de riesgo», alerta Glòria Mirada, enfermera y vicepresidenta primera de la Asociación Española de Vacunología, quien añade: «El herpes zóster no es solo una erupción, sino una infección que puede comportar complicaciones como la neuralgia postherpética, un dolor persistente que puede durar mucho tiempo, incluso años, y dejar secuelas».

La infección que puede comportar complicaciones como la neuralgia postherpética.

Y es que una de cada 10 personas no conoce los síntomas del herpes zóster y un 28% cree que se trata de una enfermedad inofensiva (4), según una encuesta llevada a cabo por GSK. Sin embargo, el herpes zóster afecta a la calidad de vida de las personas que lo padecen y provoca neuralgia postherpética (NPH), un dolor que puede durar alargarse en el tiempo (3). Consulta con un profesional sanitario para obtener más información sobre los síntomas del herpes zóster.

Así da la cara el herpes zóster

Es vital conocer a este virus para poder adelantarse a él. Antes del síntoma más característico de la enfermedad, que es una erupción en la piel de la persona infectada, el herpes zóster empieza a dar las primeras señales de su presencia con dolor en un solo lado del cuerpo o la cara, hormigueo o ardor. La erupción provoca ampollas que se rompen y causan pequeñas heridas. Además también se puede sentir fiebre, escalofríos, malestar general, dolor de cabeza y/o articular así como inflamación de los ganglios linfáticos. Los síntomas pueden afectar cualquier parte del cuerpo (5,6).

Cualquier persona que haya tenido varicela puede tener un herpes zóster. El principal factor de riesgo de esta enfermedad es una bajada de defensas, frecuentemente asociada con la edad, de hecho la probabilidad de padecerla aumenta a partir de los 50 años. Pero contamos con un arma poderosa: la información. Y es que solamente conocer el herpes zóster permite adelantarse a él y reducir las complicaciones.

Más información sobre el herpes zóster en virusherpeszoster.es

Es vital conocer a este virus para poder adelantarse a él. Antes del síntoma más característico de la enfermedad, que es una erupción en la piel de la persona infectada, el herpes zóster empieza a dar las primeras señales de su presencia con dolor en un solo lado del cuerpo o la cara, hormigueo o ardor. La erupción provoca ampollas que se rompen y causan pequeñas heridas. Además también se puede sentir fiebre, escalofríos, malestar general, dolor de cabeza y/o articular así como inflamación de los ganglios linfáticos. Los síntomas pueden afectar cualquier parte del cuerpo (5,6).

Cualquier persona que haya tenido varicela puede tener un herpes zóster. El principal factor de riesgo de esta enfermedad es una bajada de defensas, frecuentemente asociada con la edad, de hecho la probabilidad de padecerla aumenta a partir de los 50 años. Pero contamos con un arma poderosa: la información. Y es que solamente conocer el herpes zóster permite adelantarse a él y reducir las complicaciones.

Más información sobre el herpes zóster en virusherpeszoster.es

(1) Masa-Calles J, López-Perea N, Vila Cordero B, Carmona R. Vigilancia y epidemiología del herpes
zóster en España. Rev Esp Salud Pública. 2021; 95: 25 de junio e202106088.

(2) Muñoz-Quiles C, López-Lacort M, Díez-Domingo J, Orrico-Sánchez A. Herpes zoster risk and burden of disease in immunocompromised populations: a population-based study using health system integrated databases, 2009-2014. BMC Infect Dis.2020;20(1):905.

(3)Gater A, Uhart M, McCool R, Préaud E. The humanistic, economic and societal burden of herpes zoster in Europe: a critical review. BMC Public Health. 2015 Feb27;15:193.

(4) New global survey finds widespread misunderstandings about shingles despite its lifetime prevalence [Internet]. Gsk.com. 2023 [Acceso abril 2024]. Disponible en: https://www.gsk.com/en-gb/media/press-releases/new-global-survey-finds-widespread-misunderstandings-about-shingles-despite-its-lifetime-prevalence/

(5)Harpaz R, Ortega-Sanchez I, Seward J. Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP), Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Prevention of herpes zoster: recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). MMWR Recomm Rep. 2008;57(RR-5):1-30.

(6)Hadley GR, Gayle JA, Ripoll J, Jones MR, Argoff CE, Kaye RJ, Kaye AD. Post-herpetic Neuralgia: a Review. Curr Pain Headache Rep. 2016;20(3):17.

 

Para más información, consulta con tu profesional sanitario.

NP-ES-HZU-PINS-240022(v1) 04/2024

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