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Adrián, del proyecto 'Kune'
El albercano que comenzó hace un año la vuelta al mundo sostenible: 25 países y 38.000 kilómetros

El albercano que comenzó hace un año la vuelta al mundo sostenible: 25 países y 38.000 kilómetros

El salmantino se enfrenta junto con su amigo al tramo más peligroso de esta aventura y estarán cinco meses en altamar cruzando el Pacífico

Laura Linacero

Salamanca

Jueves, 6 de junio 2024, 16:51

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Hace un año, dos amigos estaban ultimando los preparativos para iniciarse en la que, seguramente, será la mayor aventura de sus vidas: recorrer el mundo de forma sostenible. Todo un desafío que, 38.000 kilómetros, 25 países y muchas personas nuevas después, está llegando al tramo final. Adrián salía de su pueblo natal -la Alberca- el pasado junio de 2022 para dar la vuelta al planeta con el único objetivo de demostrar que viajar de forma respetuosa con el medio ambiente es posible. Junto con su amigo Tommaso, buscaron a lo largo de su travesía iniciativas sostenibles para mostrar que lejos de una utopía, puede ser una realidad: «Hemos entrevistado cerca de cuarenta proyectos y conocido a gente muy inspiradora», comenta Adrián.

Ese ejemplo de ideas palpables y fructíferas es lo que les ha motivado en cada uno de los pasos que han tomado en esta aventura bajo el nombre de Proyecto 'Kune'. Nada de aviones: esa era su gran premisa antes de iniciar el viaje. «Hemos viajado sobre todo a dedo, por Europa en autobús y cruzado el transatlántico en catamarán», abrevia. Precisamente, ese ha sido uno de los retos que más han comprometido el viaje e, incluso, la supervivencia de estos dos aventureros. «En mitad de esa travesía, se cayó la vela al agua y fue una situación de mucha angustia porque podía volcar el catamarán», recuerda.

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Eso sí, esa experiencia no les ha quitado las ganas de continuar cruzando océanos y ahora, en la recta final de este inspirador viaje, recorrerán el Pacífico también en un velero, aunque esta vez, como parte de la tripulación. «Serán cinco meses de travesía lo que tardaremos porque haremos paradas en algunas islas donde aprovecharemos para hablar del cambio climático, la subida de los océanos y el riesgo que tienen esas zonas de desaparecer», comenta. Casi medio año en altamar que han medido para tratar de embarcarse en la temporada más óptima. «Nosotros sabíamos que a partir de marzo empezaban las temporadas de los vientos para cruzar el Pacífico», explica.

Aunque no tenían un itinerario fijado y la intuición fue siempre su guía, tenían muy en cuenta las condiciones climatológicas y las estaciones de cada uno de las zonas que recorrían para tratar de favorecer el viaje. Sin embargo, no sólo la probabilidad meteorológica o la situación de la Tierra ha influido en sus decisiones, también la situación sociopolítica de algunos países les ha obligado a cambiar la deriva. «Queríamos haber pasado por Ecuador pero fue la época en la que los prisionerso tomaron el control de algunas cárceles y eso hizo que pidieran antecedentes criminales para entrar al país. Nosotros no lo teníamos y nos obligó a pasar por Venezuela», explica.

«Hemos aprendido que hay más gente buena que mala en el mundo»

El azar hizo que conocieran el país «que nadie recomendaba» y que, finalmente, ha acabado siendo una de las paradas «más bonitas de este viaje». A problemas, soluciones. Ese ha sido el lema que han mantenido tanto Adrián como su compañero en esta aventura en la que, inevitablemente, surgen complicaciones. Sin embargo, todas esas piedras en el camino se solventan con el buen hacer de desconocidos. «La gente mala hace mucho ruido, pero hemos aprendido que hay más gente buena que mala en este mundo», asegura.

Un presupuesto ajustado

El presupuesto que estimaron estos dos aventureros fue aproximadamente 30.284 euros para dos personas: 8.000 euros para el hospedaje, 8.000 euros para la alimentación, 5.500 euros para el equipamiento y otros 5.500 para el transporte, 1.100 para seguros y 1.500 en visados. Sin embargo, esas cuentas iniciales parece que se van a quedar cortas. «Nosotros vivimos con muy poco, dormimos en tiendas de campaña, comemos la comida local -también porque es lo más auténtico-, no nos permitimos ningún lujo», explica.

A pesar de tener un grueso ajustado y tratar de ceñirse a él, algunos costes son más elevados de lo esperado. «Nos vamos a quedar cortos en Australia porque se nos va a alargar el viaje y porque es un país excesivamente caro», comenta. Contrasta con esa primera parte del trayecto donde los países de «Asia y Oriente Medio han sido lugares mucho más económicos», añade Adrián.

Mejores divulgadores sostenibles

El Real Betis -a través de su programa de medio ambiente Forever Green- ha celebrado este miércoles la segunda Gala Forever Green, evento que tiene como objetivo mostrar el compromiso del mundo del deporte en la lucha contra el cambio climático. El proyecto Kune ha sido premiado en la categoría 'Divulgador sostenible' por su labor viajando alrededor del mundo a través de iniciativas y ejemplos que demuestran la transición hacia un mundo más sostenible.

Un reconocimiento que les hace especial ilusión y que, aunque ni Adrián ni Tomasso han podido ir a por él, sí que lo reciben en la distancia a través de un video que emitieron en la gala. No obstante, fue el padre de Adrián quien se encargó de recogerlo y guardarlo a buen recaudo. De recuerdo de esta aventura tendrán miles de fotos, innumerables recuerdos y también este premio que les reconoce el compromiso con el medio ambiente que llevan por bandera.

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