La antigua fábrica de Durex en Salamanca a la que 21 pisos, garajes y piscina harán sombra
Concedida licencia para la rehabilitación del edificio original tras el rechazo inicial de las autoridades de patrimonio por los cambios en el interior de la fábrica expresionistas
La promotora que convertirá la antigua fábrica de Plásticos Durex en pisos con piscina ya tiene las autorizaciones necesarias para hacerlo, no sin antes adaptar su proyecto inicial a las limitaciones que le han puesto las autoridades de patrimonio. Según el proyecto, se pretendía «salvar» el edificio del deterioro y el abandono por su falta de uso, pero para ello se planteaba levantar viviendas unifamiliares en su interior y no se respetaban las características del original.
Ahora, la promotora ha obtenido la licencia para este proyecto, que se analizaba este martes en la comisión informativa de Fomento del Ayuntamiento de Salamanca. En concreto, ha pedido hacer 21 viviendas en el interior del edificio original, además de un sótano con 28 garajes y una piscina. Lo que cambia es la manera de conseguirlo, que ha obligado a rechazar el proyecto una primera vez.
El edificio está protegido en el catálogo municipal por su valor arquitectónico. Fechado en 1960, ocupa algo más de 1.100 metros construidos sobre una parcela de 2.000 m2. Obra del arquitecto Fernando Ramón Moliner, es una de las sedes de la empresa de raíces salmantinas.
Encuadrado en el expresionismo estructural según su ficha, está protegido con nivel estructural, el más alto. Destaca por el uso del hormigón visto y las celosías de cemento y es obligatorio respetar tanto la estructura como la fachada y no se permite el vaciado interior del mismo.
Desautorizado por patrimonio
Sin embargo, lo que se planteó inicialmente trastocaba notablemente la construcción. La rehabilitación de la fábrica de Durex plantea devolverla al destino original que tuvo, que era precisamente de vivienda hasta que se convirtió en fábrica. Ahora mismo está cerrada y sin uso desde hace años, rodeada de arbolado que crece sin control y presionado por una construcción en el solar por encima.
Está considerado suelo urbano consolidado, con lo que se puede destinar a vivienda, y se permite construir en el interior de la parcela hasta agotar la edificabilidad máxima del solar. Eso supondría levantar nuevas estructuras o modificar el edificio como se está viendo en otros inmuebles protegidos de Salamanca, a los que se permite ir algo más allá de lo que dice la ficha si no superan edificabilidad o normas locales.
Sin embargo, cuando el verano pasado llega el primer proyecto, la comisión de patrimonio decide informar desfavorablemente. Lo que se planteaba era levantar un segundo bloque de viviendas unifamiliares de tres plantas en el interior de la parcela, en el espacio disponible, 530 m2 en total; y un sótano con 28 plazas de garaje, de 937 m2.
La autorización permite levantar un segundo edificio en la parcela, un subterráneo para garajes y una piscina
El 25 de junio, la comisión técnico artística del ayuntamiento se opone a este proyecto y emite un dictamen desfavorable. El motivo, que no se respetaba tipología interior ni cerramientos originales de fachada del edificio protegido.
La promotora hace entonces cambios en el proyecto. El fundamental, sustituir el programa de unifamiliares por un edificio en bloque de tres plantas y nueve viviendas. El 18 de julio, el organismo municipal de patrimonio entiende resueltas las incidencias respecto al edificio original y acepta el proyecto con los cambios.
El resultado es que la parcela donde está este edificio protegido albergará una nueva construcción residencial con 9 viviendas y que el resto hasta 21 irán distribuidas en el edificio original protegido, respetando sus características. Se mantienen el garaje previsto en subterráneo y las zonas comunes con piscina, aunque el edificio original ya tenía.