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Una de cada cuatro personas en el mundo justifica la violencia contra la mujer

Una de cada cuatro personas en el mundo justifica la violencia contra la mujer

Naciones Unidas alerta en un informe de que la práctica totalidad de la población global tiene algún prejuicio o sesgo contra el género femenino

Miércoles, 5 de julio 2023, 00:19

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Una de cada cuatro personas en el mundo o lo que es lo mismo 2.000 millones de habitantes del planeta creen justificado que un marido pegue a su mujer. O igual o más llamativo es un 25% de mujeres mayor de 15 años ha recibido algún tipo de violencia, «ya sea control social o físico» destaca Naciones Unidas. Estas son dos de las principales conclusiones del Índice de Normas Sociales y de Género (GSNI, por sus siglas en inglés) del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que revela que «en los últimos 10 años no ha habido avances en la erradicación de los prejuicios contra las mujeres».

Frases como «eso no es de señoritas», «las deportistas deben cobrar menos porque despiertan menos interés», «detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer» o, simplemente «mujer tenías que ser» son frases que piensan o dicen casi 9 de cada 10 personas en el mundo.

Los resultados de este informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo está construido sobre los datos recopilados en la Encuesta Mundial de Valores que recoge información de 80 países durante dos franjas temporales 2010 y 2022 y «tiene una cobertura del 85% de la población del planeta», aseguran los autores del mismo. «Los derechos políticos y las libertades civiles están en declive en todo el mundo desde hace al menos una década», concluyen.

La mitad de la sociedad española, según los datos de Naciones Unidas, tiene algún prejuicio de género

La investigación se centra en cuatro áreas en las que mujeres y niñas sufren cualquier tipo de desventaja o discriminación. Educación, política, economía y la integridad física son los apartados que aglutinan preguntas como «si un hombre está más capacitado para dirigir una empresa», «ir a la universidad es más importante para los hombres que para las mujeres» o «el aborto no es nunca justificable», entre otras.

Ideas preconcebidas que se asientan en la práctica totalidad de la población mundial y en la que hombres y mujeres las comparten, casi a porcentajes similares.

«Estos sesgos siguen alimentando los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres, que se manifiestan en el desmantelamiento de los derechos en muchas partes del mundo por la reacción organizada contra la igualdad de la mujer, además de la escalada de violaciones de los derechos humanos en algunos países», apuntan los autores del PNUD. En España, los sesgos también son una barrera para lograr la igualdad de género, pero muy lejos de los porcentajes globales. La mitad de la sociedad española, según los datos de Naciones Unidas, tiene algún prejuicio de género, mientras que la otra mitad afirma no tenerlo con base en las preguntas realizadas por el PNUD. No obstante, están muy presentes en el día a día: «Una vez me dijeron que tenía que comprarme el uniforme porque decían que tenía una talla que no era normativa», señala Eva María Perez, modelo.

No es el único caso, en la educación también ha ocurrido. «Hemos luchado contra viento y marea», explica María Bernal, abogada y secretaria general de la Asociación Española de Mujeres Juristas. «Tengo una anécdota en primero de carrera cuando un profesor me echó de clase porque dijo que era partidario de que el derecho no necesitaba de las mujeres. Afortunadamente, ya hemos vencido esto y ahora somos más mujeres que hombres en la facultad», apostilla.

Según datos de Eurostat, la presencia de las mujeres en las universidades ha crecido hasta casi la mitad de la población femenina europea entre 25 y 34 años tiene un título universitario. Además, casi la mitad de los Estados miembro ya han alcanzado el objetivo a nivel comunitario para 2030.

El 85% de la población mundial

tiene prejuicios contra las mujeres

España es uno de los países con mayor número de mujeres tituladas dentro de la Unión Europea y en las respuestas a las cuestiones de la Encuesta Mundial de Valores obtiene el porcentaje más bajo entre las cuatro categorías del estudio, donde predominan los sesgos económicos. «Actualmente, las mujeres tienen más formación y habilidades que nunca. Sin embargo, en los 59 países en que las mujeres cuentan con un mayor nivel educativo que los hombres, la brecha media en los ingresos sigue siendo de un asombroso 39% en favor de los hombres».

La brecha salarial de género en España es del 28,21%

En este caso, la brecha salarial de género en España es del 28,21%. La desigualdad salarial española deja a nuestro país en la bancada, siguiendo el último informe Global Gender Gap 2022. Si la igualdad de hombres y mujeres continúa avanzando a la velocidad actual, tendrían que pasar 132 años para alcanzar la paridad total. «Es un reflejo de la sociedad en la que vivimos», responde Amanda Gutiérrez, presidenta de FutPro, el sindicato mayoritario de las jugadoras del fútbol femenino español. «Los prejuicios no solo están en el campo, sino también en los despachos y lo hemos visto a la hora de negociar el convenio colectivo para las jugadoras», añade.

La diferencia salarial es la más evidente. «¿Crees que con 16.000 euros al año se puede vivir como profesional?», pregunta Gutiérrez. «Diría que ni una persona puede vivir dignamente con solo eso», añade. Esa es la cifra reflejada y acordada en el I Convenio Colectivo del fútbol profesional femenino, montante muy alejado de lo que reciben sus compañeros del balompié masculino: 186.000 euros anuales. Pero no es la única discriminación: «Si quieres acceder al fisio tenías que hacerlo después de ellos», revela el presidenta de FutPro. «Se ha avanzado, pero no lo suficiente».

Brecha de «poder»

A pesar de la cuantificación del porcentaje de la población mundial con algún tipo de sesgo de género, «es difícil realizarlo, porque muchos de ellos permanecen en el imaginario colectivo», advierte el PNUD en el informe. «Estos sesgos son tangibles también en la enorme falta de representación de las mujeres en posiciones de liderazgo», añaden.

En promedio, el porcentaje de mujeres que ocupan la jefatura de Estado o de gobierno se ha mantenido sin mayores cambios, no llega al 10% en este último informe y no toca el 12% desde 1995 cuando batió esa barrera 'psicológica' del 10%. El porcentaje no es muy superior en otros cargos de la esfera política, según el estudio Mujeres en política en 2023 de Naciones Unidas. «Estos datos nos dicen que las mujeres continúan siendo minoría como Jefas de Estado y Gobierno», destaca la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous.

A fecha de 1 de enero de 2023, las mujeres representan el 22,8% de los Ministros de Gabinete. Europa y América del Norte (31,6%) y América Latina y el Caribe (30,1%) son las regiones con la proporción más alta de mujeres en Gabinetes.

«Este año hemos observado avances constantes en el número de mujeres en la política, lo que resulta alentador»

Martin Chungong

Secretario general de la Unión Interparlamentaria

No obstante, en la mayoría de las demás regiones, las mujeres se encuentran sumamente subrepresentadas, con una caída de hasta el 10,1% en Asia Central y Meridional, y el 8,1% en las islas del Pacífico (Oceanía, sin contar con Australia y Nueva Zelandia).

Apenas 13 países, la mayoría en Europa, cuentan con igualdad de género en el Gabinete, donde el 50% o más de sus miembros son mujeres que se desempeñan como jefas de ministerios.

«Este año hemos observado avances constantes en el número de mujeres en la política, lo que resulta alentador», destaca Martin Chungong, secretario general de la Unión Interparlamentaria (UIP). Siguen estando profundamente subrepresentadas en el liderazgo gubernamental, pues conforman menos de uno de cada cuatro Ministros de Gabinete y los hombres continúan dominando carteras cruciales como las de economía, defensa y energía.

Los autores del informe remarcan que si se quiere impulsar el cambio hacia una mayor igualdad de género, «es necesario poner el foco en la expansión del desarrollo humano a través de la inversión, el aseguramiento, y la innovación». «Las normas sociales que limitan los derechos de las mujeres perjudican también a la sociedad en su conjunto y frenan la expansión del desarrollo humano», responde Pedro Conceição, director de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD.

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