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Algunos de los regantes del canal Macías Picavea posan junto a un pívot en una de las tierras que no podrán regar esta campaña. Miguel G. Marbán
La falta de seguridad deja sin riego a 600 propietarios del canal Macías Picavea
Valladolid

La falta de seguridad deja sin riego a 600 propietarios del canal Macías Picavea

Desde hace tres años las averías son constantes en la tubería central de este canal que afecta a las localidades de Medina de Rioseco, Tordehumos, Villabrágima y Villagarcía de Campos

Silvia G. Rojo

Viernes, 22 de marzo 2024, 20:09

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Los 600 propietarios de la Comunidad de Regantes Canal Macías Picavea no dispondrán de agua esta campaña. La noticia es así de clara y directa, otra cuestión es qué ha motivado que los agricultores de Tordehumos, Villabrágima, Medina de Rioseco y Villagarcía de Campos, municipios por los que transcurre la infraestructura, hayan decidido suspender la campaña de riego que, de manera oficial, comienza el 1 de abril.

«Hemos decidido suspenderla, por mayoría absoluta, debido al estado del canal», confirma el presidente Luis Real, tras la celebración de la asamblea general extraordinaria en la que se ha aprobado la medida. «Tenemos un informe de la Guardia Civil, de seguridad vial, en el que se nos dice que no es seguro y puede ocurrir una desgracia porque la tubería pasa por carreteras y además, el seguro ya no quiere saber nada porque han dejado de ser daños imprevisibles y accidentales».

La cuestión es que la tubería central de este canal no deja de dar averías, con inundación incluida de la carretera de Medina de Rioseco hasta en un par de ocasiones el año pasado, y «es más que previsible que si arrancamos la tubería va a reventar porque este invierno ha sucedido hasta en tres ocasiones en estática» o, dicho de otro modo, por la propia presión del agua en reposo.

Modernización en 2005

La modernización de este canal se produjo en el año 2005, aunque en la zona se lleva regando desde el año 1959, y es la tubería central de unos 18 kilómetros la que no deja desde hace unos tres años de causar problemas. «Esa tubería es de propiedad estatal, de Seiasa (Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias), y ahora no se hacen responsables cuando tienen la obligación durante 50 años», afirma Luis Real, «fuimos de los primeros en modernizarnos y ahora nos está tocando pagar todas las novatadas».

Según las palabras del propio Real, «tenemos un informe pericial y el problema viene por una fallo en la ejecución de la obra», que puede resumirse en que esa tubería, de fibra de vidrio, debería estar asentada en grava y no lo está por lo que en la parte de abajo se producen las roturas. «Seiasa nos tiene que dar servicio, queremos que nos den una respuesta que no llega, y al final nos va a tocar reclamar judicialmente».

De este canal dependen 2.400 hectáreas, entre las que se incluyen las de Lourdes Pérez, una agricultora de Villabrágima. En poco más de un año estará jubilada, pero su explotación está pensada para que su hijo tome el relevo generacional. «Tengo 16 hectáreas de regadío propias y he cogido otras 10 hectáreas en una subasta porque mi proyecto era que además de las siete hectáreas que tenía de remolacha sumar esas diez más y ampliar la medida agroambiental». En el caso de la remolacha está sujeta a diversas ayudas del Programa de Desarrollo Rural (PDR) pero el cobro de las mismas está vinculado al mantenimiento del cultivo durante una serie de años. «He estado en la Junta y tengo una carencia de un año pero si esto se estira dos años no hay flexibilidad y perderemos contratos y las ayudas, lo que se traduce en euros, una ruina total».

Lourdes recuerda que esta comunidad todavía tiene por delante muchos años para finalizar los pagos de la modernización, según sus datos deben un millón de euros a una entidad bancaria y ocho millones a Seiasa. «No tenemos para regar porque la tubería está rota y todavía debemos esos millones».

Con este panorama, sin una solución a la vista, Lourdes se pregunta «¿qué futuro le voy a dejar a mi hijo? Esto es meterlo en la ruina y eso que todavía no está hipotecado».

Cultivos de secano en tierras de regadío

El uso que dará este año a esas hectáreas todavía no lo tiene claro, «cebada y trigo ya no se puede, tendría que ser girasol o garbanzos y como girasol sé que no, pues irán de garbanzos, de barbecho o de ruina».

Y es que claro, no tienen nada que ver la rentabilidad de cultivos que están pensados para el secano que cultivos propios de regadío como la remolacha, el maíz o las patatas, cuya rentabilidad es mucho más elevada y sirve para hacer frente a otra serie de gastos como puede ser el pago de la modernización en la que una parte asumen las administraciones y otras los comuneros.

Alberto Fernández, otro propietario de Villagarcía de Campos, reconoce la faena que supone no regar para muchos jóvenes como él, «hemos montado el regadío, gracias a eso muchos nos estamos quedando en los pueblos, pero vienen dos años como este y a ver qué haemos, tenemos que pagar el regadío, las rentas y no podemos regar».

Tierra en el término de Medina de Rioseco que este año no se puede preparar para sembrar cultivos de regadío. Miguel G. Marbán

Recuerda que «llevamos dos o tres años que ya no nos arriesgamos, ponemos cultivos que no tienen tanta exigiencia de agua por miedo a que la tubería reviente, además nosotros somos el último pueblo y en cuanto hay cualquier cosa nosotros no podemos regar».

Las parcelas pensadas para sembrar remolacha irán de trigo, «la diferencia de saber que vas a sacar a que quizás no saques nada». También pone de manifiesto que algunas de sus tierras son a renta, «a ver cómo lo hacemos este año, porque no es lo mismo una renta de regadío que de secano y aunque sean tierras de regadío, no se van a poder regar».

Como el resto de compañeros insiste en reclamar a Seiasa una solución. «Lo que queremos es que nos arreglen la tubería, que la pongan nueva y seguir pagando lo que tenemos que pagar pero regando, claro está».

Los regantes del Macías Picavea protagonizaron una tractorada frente a la sede de Seiasa en Valladolid el pasado 15 de febrero para que la entidad haga caso de sus reivindicaciones y arregle la tubería principal del canal. De momento, los regantes aseguran que no han tenido respuesta y desde Seiasa no hay declaraciones.

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