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Almudena Grandes en una imagen promocional. R.C.
Almudena Grandes narra desde el futuro nuestro incierto presente

Almudena Grandes narra desde el futuro nuestro incierto presente

'Todo va a mejorar', su distópica novela póstuma, será la última de la escritora fallecida hace un año. La escritora dio instrucciones a su viudo, Luis García Montero, para que él concluyera el último capítulo que ella no pudo terminar

Lunes, 10 de octubre 2022, 19:20

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Almudena Grandes (1960-2021) viajó al futuro para contarnos nuestro inquietante e incierto presente en su última aventura literaria. 'Todo va a mejorar' (Tusquets), la novela póstuma de la escritora madrileña, fallecida el pasado 27 de noviembre, llega este martes a las librerías. Y será la última. Antes de que el cáncer segara su vida la tenía prácticamente acabada, a falta de del último capítulo que perfiló su viudo, Luis García Montero. En esta distopía narra como un empresario de éxito se convierte en el primer mandatario de una España sorprendida por una pandemia y un apagón y que maneja al país como una empresa «para llevarlo a una dictadura insoportable».

«Es una muestra de la personalidad de Almudena, que no era de un optimismo ciego y tenía la necesidad de mantener sus convicciones», dijo su viudo y director del Instituto Cervantes al presentarla este lunes en la Biblioteca Nacional. Poblada de 'hackers', periodistas, políticos, empresarios y «esos malvados que quería deslumbrantes», imagina un apagón físico y democrático. «Analiza lo que más temíamos en el presente para afrontar el futuro. Y de verdad que uno se asusta al ver las semejanzas con lo que ocurre ahora, desde la represión en Irán hasta la que sufren los habitantes de Shangái», agregó García Montero.

«Almudena se desesperaba al escuchar eso de que el país se arreglaría con un empresario de éxito, y la novela surge de esa rabia», precisó Juan Cerezo editor de Grandes durante un cuatro de siglo y copresentador ayer del libro en la BNE.

«Recoge la tentación populista de cargarse las instituciones y a los políticos, pero es también una llamada de atención a los gobernantes para recordar que, si se apartan de la gente, pueden caer en cualquier momento», apuntó García Montero. «Nos cuenta como el Gran Capitán dinamita la democracia desde dentro», precisó el autor de un epílogo en el que explica la manera en que su esposa le encargó terminar el último capítulo siguiendo sus instrucciones.

Aferrada a la vida

«El 1 de abril de 2020, en pleno confinamiento, Almudena comenzó a tomar notas. El 7 de mayo se puso a escribirla como un regalo que se hacía a sí misma en su 60 cumpleaños, y el 20 de septiembre recibía la mala noticia del cáncer», explicó García Montero.

«Lo que debía ser un periodo de preparación de la novela fue su forma de aferrarse a la vida frente a la enfermedad», dijo e poeta y escritor. «Escribió hasta unas semanas antes de su muerte, cuando comprendimos que no había salida. No tenía fuerzas, y me hizo unas sugerencias sobre cómo acabar la novela. Leímos juntos las notas de sus cuadernos, hablamos de todas las posibilidades y me pidió que escribiera yo lo que iba a quedar sin concluir. Quería que sus lectores conocieran el final de la historia que ella imaginó», precisó.

«No he querido hacer literatura ni imaginar, solo seguir sus indicaciones. Eso es lo que he procurado hacer en el último y breve capítulo de este libro. Espero no haber traicionado el amor que Almudena sintió por sus lectores y sus personajes», deseó García Montero.

Por eso ni él ni sus editores barajaron una firma doble de la que será la última novela de Grandes. «No habrá nada más que leer de Almudena», confirmó su viudo. Para escribirla aparcó el que debía ser el último de sus 'Episodios de una guerra interminable', 'Mariano en el Bidasoa', una historia sobre los topos. «Tenía las notas y la documentación para la siguiente y definitiva entrega de su proyecto de contar la España de la República hasta la democracia. Pero no había nada más y no tendremos nada más», insistió su viudo.

Cerró García Montero el acto relatando una emotiva anécdota sobre la novela. «Cuando llegaron a casa los primeros ejemplares, mi hija Elisa fue al cementerio civil y dejó uno en la tumba de Almudena. Me dijo que no sabía si hacía bien, porque quizá alguien se lo llevaría. Le dije que seguro que sí. Que estaría muy bien. Cuando volví al cementerio, vi que el libro no estaba y que en su lugar alguien dejó otro libro de Pablo Neruda», relató.

'Todo va a mejorar' transcurre en la primera mitad del siglo XXI, en una España convertida en una dictadura ultracapitalista. El país se transforma en una empresa privada cuyos dueños son los propietarios de las grandes compañías españolas. Pero en la novela «también hay buenos resistentes, porque en sus historias siempre había resistencia», destacó García Montero de una narración «que tiene mucho que ver con el universo de Almudena».

Recordó su viudo cómo tras el enorme éxito que de su primera obra, 'Las edades de Lulú', Grandes «eligió ser escritora en vez de dedicarse a ser famosa». Publicó 'Te llamaré viernes' y decidió que su talento literario sirviera «para conectar la vida de la gente con la historia».

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