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Nebulossa en su actuación de Eurovisión 2024. EFE
¿Está España en un buen momento (eurovisivo)?
Opinión

¿Está España en un buen momento (eurovisivo)?

Este año la participación española en Eurovisión se ha cerrado con un vigésimo segundo puesto en la clasificación, que no indica verdaderamente el esfuerzo que se está haciendo desde la industria musical por crear 'marca'

Enrique Encabo

Universidad de Murcia

Martes, 14 de mayo 2024, 09:36

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«Estoy en un buen momento» es uno de los versos de «Zorra», la candidatura de España al festival de Eurovisión en 2024. A este le sigue la frase «solo era cuestión de tiempo», que quizá pueda aplicarse a la presencia del país en esta edición del concurso.

Porque este año, más allá del discreto resultado del grupo Nebulossa (puesto 22), varios profesionales españoles han estado implicados en otras candidaturas.

Así, el grupo Megara (participantes en el Benidorm Fest en 2023) representó a San Marino. Acompañando a estos estaba el escenógrafo Javier Pageo, responsable, entre otros trabajos, de la artística propuesta escénica de Karmento en la pasada edición del Benidorm Fest. También en el ámbito de la escenografía destaca la magnífica labor de Sergio Jaén para Bambie Thug, representante de Irlanda, que consiguió el sexto puesto. Y, tras bambalinas, la coach vocal Natalia Calderón ha preparado a Dons (Letonia, que quedó en el puesto 16).

Por último, y no menos importante, 2024 ha sido la primera edición en la que una artista española ha sido invitada para abrir la primera semifinal: Chanel, que compartió escenario con Eric Saade y Eleni Foureira.

Al rescate con el Benidorm Fest

Precisamente fue Chanel quien devolvió la ilusión a los españoles por el festival.

Aunque es conocida la «leyenda negra» de los malos resultados españoles en Eurovisión, esta es solo una verdad a medias. Además de dos recordadas victorias (Massiel, 1968; Salomé, 1969), España ha obtenido buenos segundos puestos (Karina, 1971; Mocedades, 1973; Betty Missiego, 1979; Anabel Conde, 1995), terceros (Bravo, 1984) y cuartos (Julio Iglesias, 1970; Sergio Dalma, 1991).

¿De dónde surge esta leyenda? Fundamentalmente de los quince años transcurridos entre 2005 y 2021, años en los que siempre se quedó en la parte baja de la clasificación (a excepción de Pastora Soler y la murciana Ruth Lorenzo, que obtuvieron ambas el décimo puesto), llegando incluso a ser últimos en 2017.

Chanel rompió «la maldición» con un tercer puesto (y para opinión de muchos, siendo la clara ganadora de un festival marcado por la guerra en Ucrania) en 2022. La artista cubano-española tenía una trayectoria en el ámbito del teatro musical, pero fue a partir de su participación en la primera edición del Benidorm Fest cuando se dio a conocer al gran público.

Tras tantear diversos sistemas –galas especiales o elección directa–, este festival con sede en Benidorm (que, por tanto, buscaba claramente evocar el mítico Festival Internacional de la Canción de Benidorm) nació en época postpandémica para elegir la canción que representaría a España en Eurovisión.

En su primera edición participaron diversos artistas, aunque pronto destacaron tres propuestas: las pandeireteiras Tanxugueiras, el tema feminista de Rigoberta Bandini y «SloMo» de Chanel. La ganadora fue esta última, con una icónica coreografía acompañada de unos efectos de iluminación electrizantes. Y fue entonces cuando en redes sociales se comenzó a hablar del pack.

El pack Chanel

¿A qué alude esta expresión? Claramente a no arriesgar todo a la mayor o menor aceptación del tema musical o al carisma del cantante, sino a apostar por un trabajo en equipo en el que se cuiden todos los detalles de la presentación escénica.

Quizá pueda comprenderse mejor mediante un ilustrativo ejemplo: en 2021 (tras ser cancelado el festival de 2020 por la crisis sanitaria mundial), el murciano Blas Cantó fue el representante de España en el evento. Siendo un excelente intérprete, su propuesta (puesto 24) fue muy criticada tanto por el vestuario como por la escenografía.

En 2022 llegó «SloMo». «SloMo» no era solo Chanel, sino también un conjunto de excelentes bailarines, una coreografía (creada por el reputado Kyle Hanagami), una canción con producción internacional (equipo encabezado por el español Leroy Sánchez), una iluminación y pirotecnia (a cargo de Rob Sinclair) y un espectacular vestuario (diseñado por el internacional Palomo Spain). El fantástico resultado de Chanel no fue, por tanto, producto de la casualidad.

En 2023 se celebró la segunda edición del Benidorm Fest. La huella de todo lo que hemos señalado es observable si comparamos, por ejemplo, las actuaciones en la primera edición de Xeinn o Azúcar Moreno, y de Aritz Arén, Agoney o Fusa Nocta en la segunda, con un mayor cuidado en la escenografía.

La ganadora de esta edición fue Blanca Paloma. Aunque la artista ilicitana no obtuvo un buen resultado en la puntuación de Eurovisión (puesto 17), los eurofans y la crítica alabaron la calidad de su propuesta, tanto por la realización audiovisual como por el concepto y la estética.

Marca a futuro

Estas características han acompañado la tercera edición del Benidorm Fest, en la que se han diversificado los estilos y géneros musicales, y en la que la escenografía ha incluido novedosos efectos audiovisuales, especialmente destacados en el caso de Almacor.

Los triunfadores fueron los integrantes del dúo Nebulossa que, a pesar de las críticas recibidas, contaban con una original escenografía (ideada por Juan Sebastián e Israel Reyes) y una coreografía (creada por Verónica Mejía) en las que no faltaban los guiños a Twin Peaks, Madonna y a la activista trans Manuela Trasobares.

Volviendo al inicio, ¿estamos en un buen momento? Sin duda. Hemos superado clichés y prejuicios y estamos apostando por eso que se denomina «marca España».

En España existen unos creadores de primera línea con innegable presencia en la composición, interpretación, dirección artística, escenografía, vocal coaching… y lo estamos mostrando a Europa (y al mundo, pues la audiencia de este festival excede las fronteras del continente).

La presencia española en Eurovisión no se limita a una puntuación o a un lugar en la clasificación. Estamos ofreciendo talento artístico y calidad en muy diversos ámbitos. Y debemos sentir orgullo de lo que se está aportando. Los creadores están mostrando una España que está a la vanguardia, caracterizada por la originalidad, la creatividad y la innovación estética.

De modo que: «Take a video and watch it slow mo, mo, mo…»

Este artículo ha sido publicado en «The Conversation«.

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