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La plantilla del Valencia Basket se saluda tras un partido de la Euroliga. Miguel Ángel Polo
El Gran Canaria renuncia a la Euroliga y abre la puerta al Valencia Basket

El Gran Canaria renuncia a la Euroliga y abre la puerta al Valencia Basket

El conjunto taronja es uno de los mejores situados para recibir la wildcard que se libera tras la decisión del equipo de Las Palmas, ganador de la última Eurocup, de no disputar la máxima competición por falta de recursos económicos

Juan Carlos Villena

Valencia

Martes, 13 de junio 2023, 08:45

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El Gran Canaria ha renunciado a disputar la Euroliga de la próxima temporada, competición a la que tenían derecho deportivo tras ganar la última Eurocup, y elevará a dos las invitaciones que el torneo tendrá que conceder para completar los 18 equipos que disputarán la campaña 23-24. Ahí, tal y como informó el periódico Las Provincias el pasado 15 de mayo, uno de los mejores situados es el Valencia Basket. El impedimento que cerraba la puerta a la Euroliga para los taronja era la presencia de un cuarto equipo español con lo que ahora se abre la opción a que se repita la nómina de los mismos 18 equipos que la disputaron el curso que acaba de terminar. El Mónaco retiene su derecho deportivo como campeón de la Eurocup de 2021, al terminar entre los ocho primeros de la última Euroliga. Sumado a los 13 equipos con su presencia asegurada (Real Madrid, Barça, Baskonia, Efes, Fenerbahce, Olympiacos, Panathinaikos, Maccabi, Alba Berlín, Bayern, ASVEL, Armani Milán y Zalgiris) serían 14. La plaza número 15 sería para el ganador de la Liga Adriática (la final la disputan el Estrella Roja y el Partizan). La 16, a modo de invitación, para la Virtus Bologna. Quedarían dos plazas pendientes y, a falta de ratificación, la idea con la que ha trabajado la Euroliga en las últimas semanas es que con renuncia de Gran Canaria fueran para el Valencia Basket y el finalista de la Liga Adriática, los dos con invitación con canon de 500.000 euros.

«Una vez analizada la situación y realizada la votación, el Consejo de Administración del Club Baloncesto Gran Canaria-Claret S.A.D. ha decidido por unanimidad la no participación del primer equipo en la próxima edición de la Euroliga por motivos económicos, y volver a disputar la Eurocup». Así ha rezado el comunicado del equipo presidido por el exjugador Sitapha Savané. Ahora, el Board (si no hay cambio de planes será por votación de los equipos propietarios) deberá decidir el destino de las 'wildcards' en una reunión que siempre se produce a finales de junio. Será el momento en el que el Valencia Basket, actualmente sin director deportivo tras la salida de Chechu Mulero, tenga claro si tiene que ir a una plantilla larga (con Euroliga) o si tiene que recortar de los 16 jugadores (incluyendo a Jiménez y Ferrando) que terminaron el curso pasado. Las dos únicas salidas confirmadas son la de Dimitrijevic y Van Rossom. Con contrato garantizado hay siete (Jones, Radebaugh, Claver, López-Arostegui, Puerto, Webb III y Pradilla). Tres tienen una opción para seguir (Evans, Hermannsson, Dubljevic) y cuatro terminan (Rivero, Prepelic, Alexander y Harper).

Con respecto a la poca financiación que representa jugar la Euroliga para los equipos sin licencia, que no reciben reparto del contrato televisivo fijo, el mejor ejemplo es el del Valencia Basket. En las últimas cuentas auditadas de una temporada donde la disputó, la 20-21, los ingresos que recibieron los taronja (que rozaron el Top 8) fueron 800.000 euros mientras que sólo los gastos de viaje ascendieron a algo más de 500.000. «La cuenta final depende de cómo quedemos en la clasificación pero analizando la última participación no se cubrieron con ingresos los gastos que genera disputarla», reconoció el director general, Enric Carbonell, en una entrevista a este periódico el pasado noviembre.

Marshall Glickman, entonces CEO de la Euroliga, visitó Valencia en abril y se reunió con la cúpula taronja y también conoció de primera mano el estado de las obras del Roig Arena, donde se interesó mucho en los plazos de ejecución así como de conocer, in situ, todos los detalles técnicos del recinto, más allá de su capacidad, para poder albergar todo tipo de eventos. Es decir, conocer en el terreno todo lo que había explicado Enric Carbonell en su primera reunión. En 2024, habrá revisión de las licencias provisionales de la Euroliga.

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