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Pedri celebra un gol ante el Rayo. Reuters
Jornada 37

El Barça encuentra la calma en mitad de la tormenta

Los culés, que escucharon el «Xavi sí, Laporta no» de la grada, sellaron la segunda plaza tras imponerse al Rayo con más goles que juego

Daniel Panero

Madrid

Domingo, 19 de mayo 2024, 21:19

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El Barça aparcó este domingo todos sus problemas y consiguió amarrar la segunda plaza de la Liga. El conjunto que dirige Xavi Hernández se impuso al Rayo Vallecano por 3-0 en un partido plagado de altibajos en el que decidieron un tempranero tanto de Lewandowski y un doblete de Pedri. El Lluis Companys despidió la temporada de los suyos en casa con un sonoro «Xavi sí, Laporta no» de parte de la afición, un grito que se suma a un culebrón con la mirada al futuro que parece no tener fin y en el que los azulgranas ya pueden centrarse con el objetivo cumplido. Sonrieron los catalanes y también los vallecanos, que, gracias al pinganillo, celebraron la salvación tras el empate sin goles del Cádiz ante Las Palmas.

«Es una oportunidad», dijo Xavi en la previa. Y no le faltaba razón. Era una ocasión para lograr la segunda plaza, una oportunidad para dar un golpe encima de la mesa, para convencer a Laporta y para que no se acrecentara el ambiente enrarecido. Y es que el Lluis Companys, expectante, tenía la mosca detrás de la oreja una vez más y Xavi respondió con los futbolistas más en forma que tiene. Sergi Roberto fue el ancla junto a Fermín y Gündogan y arriba jugaron los de siempre. Raphinha, Lamine Yamal y Lewandowski son intocables y lo son porque su sociedad es de lo más reseñable que ha tenido el Barça este curso.

Barcelona

Ter Stegen, Koundé, Cubarsí (Araujo, min. 62), Iñigo Martínez, Cancelo, Sergi Roberto (Christensen, min. 46), Fermín (Pedri, min. 62), Gündogan, Lamine Yamal, Raphinha (Joao Félix, min. 62) y Lewandowski (Vitor Roque, min. 79).

3

-

0

Rayo Vallecano

Dimitrievski, Balliu, Lejeune, Mumin, Espino, Valentín (Crespo, min. 62), Pathe Ciss, De Frutos (Ratiu, min. 60), Álvaro (Chavarría, min. 77), Isi (Unai López, min. 79) y Camello (Falcao, min. 79).

  • Goles: 1-0: min. 3. Lewandowski. 2-0: min. 72. Pedri. 3-0: min. 75. Pedri.

  • Árbitro: Jesús Gil Manzano. Amonestó a Yamal, Mumin, Raphinha, Cubarsí, Óscar Valentín y Cancelo.

  • Incidencias: Partido disputado en el Lluis Companys ante 35.823 espectadores.

La prueba salió a la luz nada más empezar. Lamine Yamal no entiende de crisis, juega por diversión y eso es impermeable ante cualquier ruido de fondo. Solo habían pasado tres minutos cuando levantó la cabeza y encontró en el área a Lewandowski, que hizo aquello que lleva haciendo desde que aprendió a andar. El polaco fusiló a Dimitrievski y despertó a una grada que seguía absorta ante los continuos giros de guion que presencian en el día a día de su equipo.

El gol no dio excesiva calma a los locales. «El culé debe entender que la situación es difícil», tal y como dijo Xavi, y debe entender también que después de una alegría viene un susto. Así ha sido todo el curso y no iba a fallar el Barça en la función final. El Rayo se estiró, equiparó el choque y tuvo dos ocasiones claras con un disparo de De Frutos que blocó Ter Stegen y un mano a mano de Camello que el punta no acertó a definir entre palos. Fue el único momento de zozobra de los culés, que mantuvieron el control sin demasiados sobresaltos hasta el descanso e incluso pudieron hacer el segundo con dos intentos de Raphinha que desbarató Dimitrievski.

Mejor tras los cambios

Tras la reanudación, Xavi vio las orejas al lobo. El Rayo había encontrado la debilidad del Barça en las transiciones y el de Tarrasa optó por retirar a Sergi Roberto y dar entrada a Christensen, un jugador más posicional. El cambio sirvió para ganar equilibrio, pero también para perder la poca fluidez que los culés habían tenido con la pelota. El Barça dependía de la inspiración de Lamine Yamal y del oportunismo de un Fermín que tiene más fe que nadie y que obligó a intervenir a Dimitrievski con un obús desde la frontal del área.

El Barça seguía en el alambre y el runrún de la grada iba a más. Al grito de «Xavi, Xavi, Xavi» o «Xavi si, Laporta no», el Rayo cada vez estaba más cómodo y Ter Stegen tuvo que salvar los muebles primero ante Alvaro García y después frente a Isi, que ya mascullaba el tanto del empate. Los culés necesitaban reaccionar y Xavi introdujo de una tacada a Pedri, Araujo y Joao Félix, tres cambios que fueron una inyección para el equipo azulgrana. El portugués tiene tanto talento como desesperación genera en sus aficionados. Aparece y desaparece como el Guadiana y este domingo le tocaba brillar. Lo hizo con una jugada colosal que puso patas arriba a la hinchada azulgrana y que finalizó, de rebote, Pedri. El canario hizo el segundo y apenas tres minutos después corrió al espacio para firmar el tercero, el gol que sentenciaba el choque y la segunda plaza para el Barça, que ya puede empezar a pensar de aquí en adelante en la montaña de problemas que rodean al club.

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