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Lamine Yamal celebra junto a sus compañeros su gol a la Real. Lluis Gené / AFP
Jornada 35

El Barça supera a la Real y recupera la segunda plaza

Los azulgranas se imponen al conjunto vasco con goles de Lamine Yamal y Raphinha y aprovechan el pinchazo del Girona

Daniel Panero

Lunes, 13 de mayo 2024, 23:21

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El Barça cumplió contra la Real Sociedad y vuelve a ser segundo. El conjunto azulgrana se impuso por 2-0 en Montjuic en un partido sin demasiado brillo, pero en el que fue suficiente con los goles de Lamine Yamal en la primera mitad y de Raphinha de penalti en el descuento. Los culés adelantan al Girona y dependen de sí mismos para estar en la Supercopa.

Demasiado frío. Así salió el Barcelona a jugar un partido «vital», tal y como lo definió Xavi. Y es que la montaña de Montjuic y la falta de grandes objetivos aplacó un ambiente que poco tenía que ver con el de una final. Tampoco ayudó que Imanol Alguacil tirara del manual de instrucciones para cortocircuitar al Barça. Ese libreto dice que con una defensa de tres centrales se consigue saltar la presión culé en campo contrario y que con un ritmo lento y balones largos se puede sacar a relucir todas las debilidades del equipo de Xavi, que son varias.

Esas fisuras siguen ahí, no se han ido pese a la continuidad del técnico. Y eso que Xavi propuso una vez más el once que los culés ya se saben de memoria con la salvedad de Iñigo Martínez en la zaga en lugar de Araujo, por aquello de las «rotaciones». La idea fue la de siempre, no hay plan B. Presión en campo contrario, circulación rápida de pelota y balones a Lamine Yamal, que para eso es la gran esperanza del proyecto. De sus botas salió, como casi siempre, lo peor y lo mejor de un Barça que fue, eso sí, de menos a más.

Barcelona

Ter Stegen, Koundé, Íñigo Martínez, Cubarsí, Cancelo, Gündogan (Oriol Romeu, min. 95), Christensen (Sergi Roberto, min. 70), Pedri (Fermín, min. 70), Lamine Yamal, Lewandowski (Ferran Torres, min. 76), Raphinha.

2

-

0

Real Sociedad

Remiro, Traoré (Odriozola, min. 79), Aritz, Le Normand, Pacheco (Tierney, min. 70), Aramburu (Barrenetxea, min. 70), Turrientes, Merino, Brais Méndez (Zakharyan, min. 79), Becker (Kubo, min. 70) y Oyarzabal.

  • Goles: 1-0: min. 40. Lamine Yamal. 2-0: min. 93. Raphinha, de penalti.

  • Árbitro: Cuadra Fernández (Comité Balear). Amonestó a Gündogan, Aramburu, Pachecho, Odriozola y Raphinha.

  • Incidencias: Partido de la jornada 35 de Liga disputado en el Estadio Lluis Companys ante 35.829 espectadores.

Y es que la primera media hora no era esperanzadora. El Barça estaba lento en la circulación y cada balón largo a Sheraldo Becker era una amenaza de muerte. El de Surinam, muy veloz, estaba siempre en la cornisa del fuera de juego, listo para asestar el golpe. El banderín lo evitaba una y otra vez, dando una vida extra a los culés, que poco a poco se asentaban. Lo hicieron con Lewandowski saliendo de sitio, con Gündogan dando un paso al frente y con los dos extremos bien afilados. Avisó Raphinha con un disparo a la madera y a la siguiente Lamine Yamal culminó con un zurdazo una transición para abrir el marcador antes del descanso.

Tras la reanudación, el Barça dio un paso al frente para buscar el segundo tanto. Lo hizo reubicando a Raphinha en el centro del ataque y otorgando a Cancelo todo el carril izquierdo para generar superioridades y ganar una nueva amenaza ofensiva. La nueva posición del brasileño mejoró a los azulgranas, que ahora tenían un jugador entre líneas y un incordio más para la Real, necesitada de una nueva fórmula. Raphinha se adaptó bien, se asoció con Pedri y Gündogan y hasta probó fortuna con un disparo desde la frontal que se marchó desviado por escasos centímetros.

Cambios certeros

El Barça estaba otra vez en el lugar del crimen. Dominaba, era superior y tenía al rival tocado, pero faltaba rematar, ese apartado que tantos disgustos le ha costado esta temporada. Xavi resoplaba, miraba al marcador y se preparaba una vez más para las curvas. Avisó Raphinha con un zapatazo ajustado que desvió Remiro y acto seguido la Real metió miedo con una transición y un robo en campo contrario que no aprovechó Brais Méndez por escasos centímetros cuando Cubarsí y Ter Stegen ya estaban fuera de la escena.

El partido estaba peligroso y lo sabía Xavi, que aprovechó para refrescar al equipo con la entrada de Fermín López y Sergi Roberto. El objetivo no era otro que el de aplicar anestesia al choque. El técnico culé quería la pelota, evitar el correcalles y, si se diera la ocasión, cerrar el encuentro. Los cambios esta vez fueron certeros. El Barça jugó a las cuatro esquinas con la pelota y consiguió transitar hasta el final del partido sin demasiados sobresaltos. Kubo y Zakharyan probaron a Ter Stegen sin generar peligro y los culés pudieron hacer el segundo sobre la bocina tras un penalti por mano de Odriozola. Raphinha transformó la pena máxima y completó una noche redonda para el Barça, que recupera la segunda plaza y depende de sí mismo en las tres últimas jornadas.

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