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Jornada 21

El Barça sigue imparable

El equipo azulgrana consigue en La Cerámica su sexta victoria consecutiva gracias un gol de Pedri y aventaja en 11 puntos al Real Madrid, aunque el campeón tiene un partido menos

Daniel Panero

Madrid

Domingo, 12 de febrero 2023, 07:06

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Ganar y abrir brecha en la clasificación. Ese es el objetivo que tendrá sobre la mesa el Barcelona frente al Villarreal en La Cerámica. El conjunto que dirige Xavi se mide a un equipo que comparte filosofía, que llega con urgencias y que amenaza la racha triunfal que los azulgranas llevan desde que comenzaran el nuevo año. Una nueva victoria permitiría dejar a 11 puntos, aunque con un partido más, al Real Madrid, una distancia difícil de salvar cuando ya se ha sobrepasado el ecuador de la competición y un refuerzo anímico más antes del enfrentamiento ante el Manchester United en la Europa League.

«A estas alturas de la temporada cada partido es clave. Podemos ponerle más presión al Madrid si nos ponemos a once, pero será una salida complicada. Considero a Setién un gran entrenador, está haciendo un muy buen trabajo y tiene un señor equipo», aseguró Xavi en la rueda de prensa previa al partido de su equipo frente al Villarreal. El técnico catalán sabe que los suyos están en un momento dulce, pero es consciente también de que un tropiezo podría hacer que la dinámica cambiase antes del momento decisivo del curso.

El Barcelona aterrizará en La Cerámica en el mejor momento de la temporada. Atrás quedaron las dudas en cuanto al planteamiento de Xavi, la fragilidad defensiva o incluso la falta de regularidad a lo largo de todo el curso. Los culés han metido la directa en Liga, suman cinco victorias consecutivas y han encontrado un sistema en el que Busquets vuelve a brillar, los jóvenes crecen a pasos agigantados y Lewandowski sigue haciendo lo que mejor sabe, goles y más goles. Todo ello, se ve acrecentado con una zaga que hacía tiempo que no se mostraba tan segura en Can Barça y Ter Stegen camino de su primer Trofeo Zamora. Todo es positivo en un equipo que sabe que con la excusa del Mundial de Clubes puede cerrar la semana a once puntos del eterno rival, otro acicate más para un equipo que se siente capaz de todo en este momento.

Esa cita frente al Manchester United el próximo jueves sobrevuela la cabeza de Xavi, que sabe que lo que se le viene al Barça en lo que resta de mes es un auténtico Everest. El técnico de Tarrasa no podrá contar con Ousmane Dembélé y Sergio Busquets en un once en el que la principal duda es si apostará por el 4-3-3 o volverá al 4-4-2 que tan buen resultado le está dando en los últimos encuentros. En este último sistema Franck Kessié podría tener una nueva oportunidad y Raphinha, en un gran momento de forma, sería el acompañante de Lewandowski en la punta de lanza.

Un rival con muchas dudas

Enfrente estará un equipo que ha visto como toda la mejoría de los últimos meses se venía abajo. Quique Setién se reencontrará con el Barcelona y lo hará con un conjunto que viene de cosechar dos derrotas consecutivas frente al Rayo Vallecano (0-1) en el Estadio de La Cerámica y ante el Elche (3-1) a domicilio. El Villarreal mostró en esos dos encuentros algunos de los síntomas que ya le pesaron al técnico cántabro en su etapa como culé. En ambos ha tenido más de un 60% de posesión de balón y en ambos ha evidenciado una fragilidad defensiva impropia de un equipo que quiere retomar a puestos de Liga de Campeones.

Esa imagen es la que quiere desterrar el Villarreal en un partido en el que tendrá que hacer frente a la baja de Gerard Moreno. El punta internacional es la gran ausencia por lesión en un grupo en el que tampoco llegarán a tiempo por la misma causa Giovani Lo Celso, Nicolas Jackson y Alfonso Pedraza. Todas estas bajas condicionarán un once con el que Quique Setién tratará de ser protagonista con la pelota gracias a una medular compuesta por Capoue, Parejo y Álex Baena y una delantera veloz en la que Chukwueze y Yéremy Pino buscarán alimentar a Morales, improvisado delantero ante la plaga de lesiones en ataque.

El Barcelona continúa imparable. El conjunto que dirige Xavi se impuso este domingo al Villarreal en el Estadio de La Cerámica en un partido en el que no brilló excesivamente pero en el que supo controlar el encuentro y sacar la máxima rentabilidad a un gol de Pedri en la primera mitad. El tanto del canario permite a los azulgranas sumar su sexta victoria consecutiva y, con un partido más, aumentar a 11 puntos su ventaja sobre el Real Madrid, que jugará el miércoles contra el Elche en el Bernabéu.

Un partido frente a un espejo. Eso es lo que se encontró el Barcelona nada más saltar a La Cerámica. Quique Setién dibujó un 4-4-2 con el que pretendía ganar la batalla por la posesión y tener dos estiletes con los que asfixiar la salida de balón azulgrana gracias a la presión adelantada. Esa idea de juego, idéntica a la habitual de Xavi, no sorprendió a los culés, que no esperaban menos del técnico cántabro. El Barça, que salió con Kessié como novedad en lugar del lesionado Busquets, respondió adaptándose a ese escenario, retrocediendo unos metros y aprovechando el más mínimo error para buscar la espalda de Albiol y Pau Torres. Así llegó el primer aviso a navegantes para los locales, después de que Pedri pusiera a Lewandowski solo ante Reina un regalo que el punta polaco no supo aprovechar.

Esa ocasión sirvió para abrir boca en el Barça, que había saltado al césped enchufado y dispuesto a ampliar la distancia con el vigente campeón de Liga. Pedri y Lewandowski se habían asociado en la primera jugada y repitieron minutos después, pero con papeles cambiados. El polaco le devolvió una pared al canario y este no perdonó ante la meta rival para adelantar a los suyos y poner el broche de oro a un inicio inmaculado para los de Xavi. El gol reforzó a los culés e hizo que el Villarreal tuviera que nadar entre dos aguas. Los de Setién naufragaron en la presión en campo contrario, cedieron demasiados metros a la espalda de los centrales e incluso pudieron encajar el segundo si Reina no hubiera intervenido ante un nuevo zapatazo de Lewandowski. Fue el último chispazo en la primera mitad del Barça, que todavía tuvo tiempo para un susto después de una pérdida de balón que Morales, solo ante Ter Stegen, no acertó a enviar entre palos.

Villarreal

Reina, Foyth, Albiol, Pau Torres, Alberto Moreno (Trigueros, min. 83), Capoue, Parejo, Baena (Mojica, min. 83), Coquelin (Chukwueze, min. 36), Morales (Fer Niño, min. 83) y Yéremy Pino.

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Barcelona

Ter Stegen, Koundé, Araujo, Christensen, Balde, De Jong, Kessié (Jordi Alba, min. 89), Pedri, Raphinha (Ferran Torres, min. 81), Lewandowski y Gavi.

  • Gol: 0-1: min. 18, Pedri.

  • Árbitro: Hernández Hernández (Las Palmas). Tarjeras amarillas a Pau Torres, Araujo, Baena, De Jong, Koundé, Parejo, Alberto Moreno y Raphinha.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la 21ª jornada de Liga, disputado en el Estadio de La Cerámica, ante 21.178 espectadores.

Tras la reanudación el partido se hizo más vertical. Setién ya había dado pistas en la primera mitad dando entrada a Samu Chukwueze por el lesionado Coquelin, un cambio que iba a tener su efecto después del paso por vestuarios. El extremo nigeriano y Yéremy Pino se convirtieron en una amenaza para los azulgranas y generaron varios uno contra uno que acabaron con la tranquilidad de un Barça que hasta ese momento no había tenido demasiadas preocupaciones desde los costados. Los culés abortaron todas y cada una de esas internadas gracias al buen desempeño de los laterales y también con las ayudas continuas de Araujo y Christensen, una pareja que brilló de nuevo y que va camino de consolidarse como la definitiva para el proyecto de Xavi en el Barça.

Los dos zagueros fueron fundamentales en un partido que seguía en el alambre, algo de lo que Xavi era consciente. El técnico catalán llegó tímido con los cambios a la recta final y no quiso variar un dibujo que hasta ese momento le había permitido sujetar sin sobresaltos el empuje de un Villarreal desquiciado ante su cada vez más cercana tercera derrota consecutiva. El entrenador del Barça dio entrada a Ferran Torres por Raphinha para ganar frescura y afrontar unos últimos minutos en los que Kessié, Pedri, De Jong y compañía debían calmar las aguas y cerrar el encuentro gracias a la posesión del balón. No lo lograron y el Villarreal pudo poco a poco embotellar a los culés, que acabaron en área propia pero sin sufrir demasiado, sumando un nuevo partido con la portería a cero.

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