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Francesco Bagnaia celebra su victoria en el GP de España disputado en el circuito de Jerez Efe
La dura defensa del número 1 en MotoGP
Tiranía Ducati

La dura defensa del número 1 en MotoGP

Pecco Bagnaia revalidó su corona de campeón en 2023 pese al empuje final de Jorge Martín, que llegó hasta la última carrera de Valencia con opciones

Jesús Gutiérrez

Miércoles, 27 de diciembre 2023, 10:22

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En lo que llevamos de siglo solo dos pilotos habían logrado defender con éxito título en la clase reina del motociclismo, Valentino Rossi y Marc Márquez, los dos grandes iconos de MotoGP desde que esta categoría se estableció en 2002. Una exclusiva lista que se ha ampliado con el piloto turinés Pecco Bagnaia, el nuevo 'capo' del campeonato, que lo hizo además portando el número 1 en el carenado de su Ducati, algo que no se veía desde los años 90, con motos de dos tiempos y 500cc.

En la temporada donde se estrenó el nuevo formato de grandes premios, con la inclusión de los sábados al sprint, Bagnaia comenzó con un doblete de victorias en Portugal que ya era toda una declaración de intenciones. Y aunque cometió algún error de bulto en las primeras carreras del año, llegó al ecuador del calendario en agosto con 62 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado y medio título en el bolsillo. Sin embargo, la carrera de Cataluña en septiembre marcó un antes y un después en el devenir del campeonato. En la primera vuelta, el italiano sufrió un terrorífico accidente en el que le pasó una KTM por encima de sus piernas. Milagrosamente no sufrió ninguna lesión de gravedad, pero corrió tocado físicamente las siguientes carreras y, sobre todo, le afectó en lo psicológico. Perdió confianza con su Ducati y ahí emergió la figura de Jorge Martín.

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El madrileño, que hasta ese momento solo había ganado una carrera en Alemania, se desató. Empezó a sumar victorias sábados y domingos hasta confirmar el 'sorpasso' en la general tras el sprint de Indonesia, cuando todavía restaban seis carreras por delante. Pero el liderato apenas le duró 24 horas, ya que una caída en la carrera del domingo que lideraba con autoridad le volvió a situar como perseguidor. Y así se mantuvo hasta final de año.

Tiranía Ducati

Los últimos grandes premios de la temporada fueron un mano a mano entre la velocidad de Martín, que explotaba sobre todo en los sprint (ganó 9 de 19), frente a la experiencia de un Bagnaia que no se bajó del podio en los últimos siete domingos. El empuje del español le permitió llegar con vida hasta la última cita del año en Valencia, pero una caída en la carrera final dio al traste con su sueño de ganar MotoGP este año, y el italiano celebró con victoria su segundo título en la clase reina y el tercero en su palmarés mundialista.

La marca italiana vive su momento más dulce en el Mundial de MotoGP y en 2023 mostró un dominio absoluto que le permitió copar las tres primeras posiciones de la clasificación a final, con Marco Bezzecchi, tercero, como la revelación de este curso. Seis de sus ocho pilotos ganaron al menos una carrera de domingo y un séptimo, Álex Márquez, se impuso en dos sprint de sábados. En total, Ducati se llevó 17 de las 20 carreras y 16 de los 19 sprint, logrando un total de ocho tripletes en el podio. Una superioridad tan abrumadora que ha obligado al campeonato a implementar en 2024 un sistema de ayudas o concesiones para el resto de fabricantes con el fin de igualar las mecánicas.

Brad Binder con la KTM, cuarto, fue el mejor piloto del resto; y la marca austríaca junto con la italiana Aprilia, solo pudieron plantar cara a las Ducati en momentos muy puntuales. Las dos victorias de Aleix Espargaró (sexto en la clasificación final) en Silverstone y en Cataluña fueron otro de los momentos cumbre para el motociclismo español, en un año poco productivo para la media de la última década.

Una gota en el océano

Todavía hubo un triunfo más, el de Álex Rins en la tercera cita del año en Texas. Aunque aquel éxito fue una gota en el océano para Honda, en otro proyecto fallido para los nipones, que no levantan cabeza desde la pandemia. Y no le fue mucho mejor a Yamaha, que por primera vez desde 2003 dejó su casillero de victorias a cero. La industria japonesa, pese a contar con dos de los mejores pilotos del panorama actual (Marc Márquez y Fabio Quartararo), tocó suelo en 2023 y deberán volver a reconstruirse la próxima temporada.

En el caso de Honda, lo hará sin el que ha sido su piloto franquicia en la última década. Marc Márquez arrancaba el curso sin rastro de su lesión en el húmero que le había perseguido los últimos tres años y con la intención de volver a ser candidato al título. Sin embargo, con una moto tan poco competitiva, tuvo que cambiar de mentalidad a mitad de temporada después de acumular caídas (batió su récord negativo en un año con 29) y lesiones y competir de un modo mucho más conservador.

En paralelo a lo deportivo, la bola en torno a su continuidad en Honda no paraba de crecer. La ruptura se anunció después del GP de Japón y tras lograr su único podio de domingo en casa de Honda, que el propio Marc definió como «el final de un cuento romántico». La despedida en Valencia, a la altura de su legado, liberó al piloto de Cervera de su último año de contrato con Honda y la próxima temporada competirá con una Ducati. Muchos gallos en el mismo corral.

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