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Aryna Sabalenka AFP
Badosa y la resiliencia de Sabalenka ante la tragedia
WTA 1.000 de Miami

Badosa y la resiliencia de Sabalenka ante la tragedia

La bielorrusa, número dos del planeta, jugará en Miami ante su gran amiga apenas 48 horas después del dramático fallecimiento de su novio, el exjugador de hockey hielo Konstantin Koltsov

Isaac Asenjo

Madrid

Miércoles, 20 de marzo 2024, 11:05

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Si algo ha demostrado Aryna Sabalenka (Minsk, Bielorrusia, 1998) en los últimos tiempos es resiliencia y espíritu de superación. La bielorrusa se enfocó en el tenis para superar el dolor de perder a su padre con solo 43 en 2019, quien no pudo verla llegar a la cima de la raqueta ni ser dos veces campeona de un Grand Slam. Hace menos de un mes conquistó por segunda vez consecutiva el Abierto de Australia, un éxito que dedicó a su progenitor, al que dijo haberle prometido que algún día llegaría a ser número uno del ranking y tendría a sus espaldas alguno de los mayores títulos del tenis mundial.

«Estoy tratando de luchar y lo estoy haciendo por él. Simplemente he venido porque tenía que hacerlo», reflexionó la joven, semifinalista el pasado año en Roland Garros y Wimbledon y finalista en el US Open, tras dar la noticia en el torneo de Adelaida y que sirve de prólogo al primer Grand Slam del curso. Pensamiento que quizás sobrevuelve por la cabeza de la actual número dos del planeta tras el repentino fallecimiento de su novio Konstantin Koltsov, que a sus 42 años, se habría quitado la vida en Miami, según el departamento de policía del condado de Miami-Dade a través de un comunicado citado por la agencia UPI y la cadena CNN. El bielorruso, exjugador profesional de hockey sobre hielo al igual que el progenitor de Sabalenka, se encontraba en la principal ciudad de Florida para acompañar a su pareja en el WTA 1.000 de Miami, donde la potente jugadora -metro y 82 centímetros de estatura- continúa adelante y disputará su primer partido este mismo viernes en medio del luto.

Menos de 48 horas después del trágico suceso, la tenista ya estaba entrenando de cara a la disputa del torneo, donde se medirá a la que considera su mejor amiga en el circuito, la española Paula Badosa, que eliminó a la rumana Simona Halep por 1-6, 6-4 y 6-3. «Es una de mis mejores amigas y sé por lo que está pasando, y no es fácil. No sé qué decir. Es una mujer fuerte y creo que sacará fuerzas de cualquier parte. Espero que sea una bonita batalla y un buen partido, veremos», dijo la catalana tras su primer triunfo desde el pasado 11 de febrero en Doha, en una rueda de prensa en la que tuvo que hacer frente a una segunda pregunta sobre su amiga, a la que le prometió no hablar más sobre lo ocurrido a los medios. «Se lo prometí. Para mí también es un shock. Lo dejamos aquí. Lo siento».

Paula Badosa y Aryna Sabalenka
Paula Badosa y Aryna Sabalenka

El drama de la tenista bielorrusa ha tocado muy de lleno a todas las jugadoras del circuito. Caroline Wozniacki, exnúmero 1 del mundo, no podía contener las lágrimas en sala de prensa tras su partido ante Clara Burel. «No me puedo imaginar por lo que está pasando ahora mismo. Lo estoy diciendo y se me saltan las lágrimas. Es una situación terrible. Es muy duro, me he puesto en contacto con ella, que sepa que estoy aquí si necesita cualquier cosa», apuntaba emocionado la tenista danesa.

Con la cabeza de tigre tatuada en su antebrazo izquierdo, el camino de la tenista con el golpeo más demoledor del tenis femenino hacia la cima no ha sido nada sencillo. «Me ayuda cuando estoy en la pista, me recuerda que debo pelear hasta el final», dijo en una entrevista la mediática deportista -1,6 millones de seguidores en Instagram- a la que la importancia de la fortaleza mental en el tenis la llevó a incorporar un trabajo psicológico en su entrenamiento para encontrar una regularidad y potenciar sus cualidades, que le sirvió también para hacer frente a los ataques recibidos por su vínculo con Alexander Lukashenko, presidente de Bielorrusia y que apoya al régimen de Vladimir Putin en pleno conflicto bélico de Rusia y Ucrania. «He ido creciendo mucho con el paso del tiempo; hay mucho trabajo físico y mental detrás; mentalmente soy muy fuerte y nada puede destruirme», destacó la de Minsk recientemente.

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