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Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo AFP
Otra quiebra bancaria que pone en un brete a los bancos centrales

Otra quiebra bancaria que pone en un brete a los bancos centrales

Esta semana, el Banco Central Europeo y la Reserva Federal norteamericana deberán decidir qué hacen con los tipos de interés justo cuando el terremoto financiero vuelve a tener una réplica

Lunes, 1 de mayo 2023, 12:08

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Este Primero de Mayo, festivo para los trabajadores en España y también en los mercados financieros en el Viejo Continente, asiste a un nuevo episodio de la crisis que lleva golpeando a la banca este año. JP Morgan se ha ofrecido para comprar -y los reguladores de Estados Unidos han aceptado su oferta frente a otras competidoras- el First Republic Bank, que acumulaba un desplome del 97% en Bolsa en estos meses de tormenta financiera que se ha cebado con una multimillonaria retirada de depósitos de sus sucursales. Se trata de la tercera quiebra bancaria que se produce en Estados Unidos este año, después de la del Silicon Valley Bank y del Signature Bank.

De nuevo se produce la caída de un banco -con su salvamento reglamentario- en vísperas de sendas reuniones del Banco Central Europeo y de la Reserva Federal norteamericana, poniendo más difíciles aún las cosas a las dos autoridades monetarias en su lucha, con cuestionable éxito, contra la inflación endureciendo los tipos de interés. De hecho, uno de los ingredientes a que apuntan los expertos que ha contribuido a la crisis financiera actual es, precisamente, el endurecimiento monetario, que ha depreciado los activos que tenían en cartera los grupos bancarios y ha deteriorado la situación de sus balances.

El Eurobanco celebra su reunión ordinaria este jueves 4 de mayo. La Fed, un día antes. Respecto al BCE, antes de que se conociera esta nueva réplica de esta crisis financiera, los expertos de BNY Mellon comentaban que éste tendría que adoptar «una postura decididamente agresiva»; «no nos sorprendería que la autoridad monetaria europea volviese a subir tipos otros 50 puntos básicos, ya que viene repitiendo que la inflación sigue siendo demasiado alta y que continuará restringiendo su política monetaria». Los analistas de Monex Europe también tenían la convicción de que esta semana la institución que preside Christine Lagarde acometería un nuevo incremento del precio del dinero. Pero también hay análisis que indican que el BCE en esta ocasión subiría el precio del dinero apenas un cuartillo.

En la ocasión anterior en que se vio en esta tesitura, el pasado mes de marzo, el Banco Central Europeo subió los tipos de interés 50 puntos básicos, hasta el 3,5%. El consejo de gobierno de la institución se apoyó, como argumentos para tomar su decisión, en la capacidad de resistencia y las sólidas posiciones de capital y liquidez del sector bancario de la eurozona, si bien añadió que tiene a su disposición instrumentos para suministrar liquidez y apoyo si llegara a ser necesario.

La Reserva Federal norteamericana hizo lo propio también en su reunión de marzo, pese a la inestabilidad financiera. No le tembló el pulso al presidente de la Fed, Jerome Powell, para llevar el precio del dinero hasta su nivel más alto desde el año 2007. Aunque sugirió la posibilidad de que en siguientes citas frenara el ritmo de endurecimiento monetario. De acuerdo con el análisis de DWS, la decisión de la Fed de volver a subir sus tipos de interés ayudó a calmar a los mercados. Sin embargo, considera que la decisión que adopte el miércoles no parece que sea tan trascendental. El consenso, afirman desde DWS, apunta a que aprobará otra subida de 25 puntos básicos, pero que se considera que ésta será la última y que empezará a rebajar el precio del dinero en septiembre para contrarrestar los efectos económicos que sin duda tendrá la crisis bancaria. La ligazón economía financiera - economía real es indiscutible y turbulencias en la primera se hacen sentir en la segunda, y viceversa.

El BCE subió los tipos de interés el 16 de marzo; la Fed, el día 22. Fueron fechas de total vorágine financiera. A continuación, se cuentan los principales hitos de la tormenta que se ha llevado por delante a tres bancos en Estados Unidos y ha ocasionado una fusión a las bravas en el Viejo Continente.

8 de marzo

Afloran las turbulencias

Silvergate Capital, un banco centrado en el mercado de las criptomonedas, anunció que cesaría sus operaciones y liquidaría sus activos después de una fuga de depósitos.

A este nombre con problemas se sumó inmediatamente el de Silicon Valley Bank, que dijo que necesitaba levantar capital para cubrir sus necesidades, reconoció que el nivel de depósitos de sus clientes se situaba por debajo de lo previsto y sufrió una rebaja de calificación crediticia por parte de Moody's.

10 de marzo

Silicon Valley Bank, en el ojo del huracán y hacia la quiebra

Las dudas sobre la solvencia de esta entidad financiera se multiplican en los mercados, lo que lo hunde en bolsa y provoca nuevas salidas de depósitos, ante la desconfianza general de sus clientes. La entidad, que entró a estar bajo control de los reguladores de Estados Unidos, protagonizó la mayor quiebra bancaria desde la crisis del año 2008.

Las subidas de los tipos de interés desembocaron en la necesidad de liquidez por parte de los clientes, que redujeron su tenencia de depósitos, y que la entidad, para dar satisfacción a esos requerimientos, tuviera que vender los bonos que tenía en cartera a precios más bajos -el valor de la deuda discurre en dirección contraria de los tipos de interés-.

El terremoto en Silicon Valley Bank tuvo sus réplicas en el resto del sector financiero estadounidense, en concreto en las entidades medianas: First Republic, Signature Bank y Western Alliance sufrían en los mercados. Las entidades grandes parecían, en principio, a salvo.

13 de marzo

Signature Bank: una nueva víctima

Para frenar el contagio, las autoridades estadounidenses tomaron el control de Signature Bank. Se trató de la tercera quiebra más importante de la historia bancaria de Estados Unidos, tras la de Silicon Valley Bank y la de Lehman Brothers.

Las autoridades estadounidenses se emplearon a fondo para tranquilizar a los depositantes y a los inversores. La Reserva Federal norteamericana y el Departamento del Tesoro aseguraron que los depósitos serían accesibles y recuperables por los clientes bancarios y que ningún rescate se haría a costa de los impuestos de los contribuyentes. El propio presidente de Estados Unidos, Joe Biden, afirmó que el sistema financiero estadounidense era seguro e insistió en que los ciudadanos no pagarían ningún rescate.

En todo caso, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y otros organismos del país abrieron investigaciones sobre el colapso de Silicon Valley Bank.

15 de marzo

La crisis financiera salta a Europa

La tormenta bancaria parecía circunscrita a Estados Unidos. Hasta que saltó a Europa. Aunque hubo varias entidades del Viejo Continente en el ojo del huracán, la que sonaba con más fuerza era Crédit Suisse, a la que el Banco Nacional Suizo prometió apoyo financiero si le resultara necesario. Llegó a recibir 54.000 millones de dólares en una primera instancia.

Por esas fechas también, la entidad que este lunes es noticia, First Republic Bank, recibió 30.000 millones de dólares de una docena de grandes entidades norteamericanas. Se comprueba hoy que no fue suficiente.

19 de marzo

UBS se hace cargo de Crédit Suisse

La crisis financiera de 2008 dejó una lección: no había que crear entidades demasiado grandes para quebrar. Pero uno de los episodios de las turbulencias de 2023, un Crédit Suisse que se tambaleaba, se resolvió creando otro gigante bancario, ya que fue UBS -que ya era la entidad más grande de Suiza- el que se terminó haciendo cargo de su competidor. La operación contó con el apoyo económico de la autoridad monetaria helvética.

El movimiento europeo se vio acompañado de medidas de apoyo que se sucedían a nivel global: la Reserva Federal norteamericana en conjunto con otros cinco bancos centrales del mundo adoptaron medidas para asegurar que hubiera dólares a disposición del mercado y de las entidades financieras.

Ello, aunque tanto el Banco Central Europeo como la Reserva Federal norteamericana durante todo este proceso no dudaron en subir los tipos de interés. Veremos qué hacen esta semana tras la caída de una nueva pieza del ajedrez financiero global.

27 de marzo

First Citizens Bank compra Silicon Valley Bank

First Citizens Bank llegó a un acuerdo para la compra de los depósitos y los préstamos de Silicon Valley Bank, la entidad que inauguró la crisis bancaria actual. Este banco estaba intervenido por las autoridades estadounidenses desde el 10 de marzo. La operación conllevó alivio en los mercados financieros mundiales. El selectivo bursátil, llegó, semanas de subidas después, a recuperar los niveles previos al inicio de la crisis financiera, por encima de los 9.450 puntos, aunque volvió a replegarse a continuación.

4 de abril

El presidente de Crédit Suisse pide perdón a sus accionistas

Aunque la sombra de la duda también alcanzó a Deutsche Bank, el gran protagonista de las turbulencias financieras en el Viejo Continente fue Crédit Suisse, del que terminó haciéndose cargo UBS. En su última junta de accionistas como entidad independiente tras 167 años de historia, el presidente de Crédit Suisse, Axel Lehmann, afirmó: «Pido disculpas sinceras. No supimos frenar el impacto de los escándalos heredados». Echó la culpa a errores del pasado, pero también reconoció la incapacidad del banco para atajar la pérdida de confianza que sufrió en sus últimos días de vida y que derivó en una pérdida de depósitos fatal que siguió a la caída de la banca mediana regional estadounidense. «No había otra opción. O la fusión o la bancarrota», zanjó.

28 de abril

Suenan las alarmas por First Republic Bank

Durante la pasada semana saltaron fuertes rumores sobre la necesidad de un rescate para el First Republic Bank. Las autoridades americanas estaban buscando una solución urgente, la que se ha fraguado este fin de semana y trascendía a primera hora de la mañana de este lunes. Durante la semana pasada, las acciones de esa entidad financiera se desplomaron más de un 70% para dejar su cotización en mínimos históricos. La inyección de fondos efectuada por los bancos americanos en su balance resultó insuficiente. Como señalaba The Economist en un análisis, las cuentas trimestrales que presentó First Republic Bank el pasado 24 de abril mostraban a las claras que se trataba ya de una entidad «zombi» («walking-dead» escribía la publicación británica). Al término del primer trimestre, había perdido 102.000 millones de dólares en depósitos que había sustituido con una enorme cantidad de préstamos a corto plazo. El Primero de Mayo llegó el rescate.

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