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Cliente en una estación de servicio. R. C.

La inflación escala al 3,5% por la luz y los combustibles con la incertidumbre de las ayudas

Aunque el coste de la cesta de la compra diaria se relaja al 5,8%, el alza de la energía ya enfrenta a los socios de Gobierno sobre su plan de apoyos

Jueves, 28 de septiembre 2023, 09:12

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Los precios han vuelto a repuntar tras las vacaciones, lo hacen por tercer mes consecutivo y, sobre todo, se incrementan por las dos variables que más habían influido en la disparada inflación desde que comenzó la guerra en Ucrania: el coste de la electricidad y los combustibles. Otra vez la luz y las gasolinas hacen temblar el bolsillo de los ciudadanos y elevan el nivel del IPC hasta el 3,5% en septiembre, según el dato adelantado por el INE.

La inflación avanza un peldaño en buena medida como estaba previsto al compararse con los niveles del año pasado. Por esta época, los precios comenzaban a contenerse tras las medidas incluidas en varios paquetes de ayudas públicas. Ahora estaba previsto que los subieran en su tasa interanual aunque lo han hecho a un ritmo de casi un punto porcentual en en un solo mes desde el 2,6% en el que cerró en agosto; el 2,3% de julio; o el 1,9% de junio, con una especie de espejismo precisamente por ese efecto comparación con el año pasado.

El principal causante de esta situación es la electricidad. Septiembre está a punto de cerrar con un coste medio de la luz en el mercado de generación que supera los 100 euros/MWh. Lo ha hecho silenciosamente, poco a poco, por la falta de lluvias que puedan activar las hidroeléctricas y por la necesidad de tirar de las centrales de ciclo combinado de gas, una materia prima que también se está incrementando en estas últimas semanas.

El otro componente que afecta de forma determinante a los precios son los combustibles. Ya encadena dos meses seguidos al alza, con lo que acumula un encarecimiento de hasta el 17% desde el arranque del verano. En concreto cuesta 1,759 euros por litro, su valor máximo en lo que va de 2023 y el más alto desde finales de noviembre, aunque entonces estaba vigente la subvención de 20 céntimos. Por su parte, el precio medio del diésel también encadena doce semanas consecutivas de subidas hasta los actuales 1,685 euros el litro, un nivel que no marcaba desde finales de enero, según datos del Boletín Petrolero de la UE.

En el caso de la inflación subyacente, la que excluye los productos energéticos y los alimentos no elaborados, y que mejor refleja el día a día de las compras, ha moderado su tasa tres décimas hasta el 5,8%. Para el Gobierno, este dato muestra «la menor tasa desde junio del año pasado» y anticipa una moderación de los precios este trimestre.

Presión hasta fin de año

Con la inflación apuntando al 4% de media hasta final de año, el Ejecutivo se ha topado con un enemigo inesperado que podría complicar, y mucho, la decisión sobre la prórroga del último plan anticrisis que, entre otras, contiene medidas como la rebaja del IVA a los alimentos y la de los impuestos de la factura eléctrica de los consumidores. Aunque sobre la mesa del Gobierno estaba la posibilidad de eliminar o modificar algunas de las ayudas que vencen el próximo 31 de diciembre, el reciente repunte del precio de algunas materias primas como el petróleo o el gas natural han puesto en jaque la justificación para esa retirada.

El Ministerio de Economía ya ha dejado claro que la prórroga aún no está definida y que el plan presupuestario -del que también depende la subvención de la tarifa de último recurso del gas natural (TUR)– aún está en proceso de formulación. Así que todo dependerá de cómo evolucionen esos factores hasta diciembre.

La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, ha indicado recientemente que «vamos a seguir en la misma línea que hasta ahora, tomando las decisiones adecuadas para amortiguar el impacto de la crisis de inflación». Eso sí, dejó claro que siempre se actuará «pensando en una política fiscal responsable y en el mejor uso de los recursos públicos». Pero tras conocer el dato de inflación de septiembre, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha abogado por mantener «lo que ha funcionado», como las medidas de apoyo a las familias. Además, defiende que hay que seguir subiendo los salarios y controlar los beneficios de las empresas. Todo ello, dice Díaz, con el objetivo de «proteger a las personas y las familias».

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