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Javier Torres, presidente de la Sareb.
La subida de tipos complica el plan de la Sareb para reducir las pérdidas del Estado

La subida de tipos complica el plan de la Sareb para reducir las pérdidas del Estado

La sociedad eleva en casi 3.000 millones de euros, hasta los 11.600 millones, el deterioro del valor de sus activos

Clara Alba

Madrid

Jueves, 29 de junio 2023, 00:21

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La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) cerró el pasado año con unas pérdidas de 1.506 millones de euros. Unos números rojos que, pese a reducirse ligeramente respecto a 2021, evidencian las dificultades del denominado 'banco malo' para gestionar todos sus activos. Inmuebles y crédito promotor que en 2012, con su nacimiento, absorbió de los balances de las entidades rescatadas.

Más de una década después de su creación, se puede afirmar que la factura para las cuentas públicas ha sido mayúscula. Ytodo apunta a que este año será complicado revertir el impacto negativo que Sareb tiene en la deuda y el déficit público, después de que Eurostat obligase en marzo de 2021 a que el Estado asumiese a efectos contables esas cifras, disparando la primera en casi 35.000 millones de euros y el déficit en más de 10.500 millones.

«Las pérdidas de la compañía no son ninguna sorpresa, sino algo necesario e inevitable. Cuanto más vendemos, más pérdida tenemos, pero el objetivo es vender para amortizar la deuda», defienden desde la sociedad. Lo hacen bajo la presión de una fecha marcada en rojo en su calendario:noviembre de 2027, cuando en principio Sareb dejará de existir, aunque el Gobierno puede decidir extender su vida más allá si así lo considera oportuno.

Hasta entonces, el objetivo es vender cuanto más, mejor, a fin de generar ingresos que aminoren la carga que asumen los contribuyentes. Pero el problema son las enormes minusvalías latentes en esas operaciones, con buena parte de su cartera adquirida a un precio muy superior al actual. Un contratiempo que ahora se ve agravado por el actual entorno de subida de los tipos de interés, que afectan de forma notable al deterioro de la valoración de esos activos.

En concreto, ese deterioro en el valor contable de sus activos se ha elevado en casi 3.000 millones de euros respecto a 2021, hasta contabilizar un total de 11.622 millones de euros, que marcan la diferencia entre la contabilización inicial de los activos y su precio de venta.

Fuentes de la sociedad indican que esta abultada cifra llega tras un «esfuerzo» de aceptar la valoración a precios transaccionales. E insisten en que el entorno de subida de tipos ha sido clave en este punto, representando casi un tercio del ajuste pese al escenario de un mercado inmobiliario al alza. «También influyen las tasaciones, que debemos actualizar y se han ido renovando a la baja», indican.

El impacto del suelo

Dentro del cálculo, Sareb también ha realizado un ejercicio de proyección de valores futuros, que apunta a una moderación de precios en el mercado que también afecta, sobre todo en la cartera de suelos, donde no han proyectado ninguna previsión de revalorización. «Hay suelos que en el horizonte de vida de Sareb van a tener poca capacidad de generar valor», reconocen. Actualmente, su cartera en este segmento asciende a

Con los fondos propios también en negativo, el patrimonio neto también presenta unos números rojos de 14.172 millones de euros, desde los 9.934 millones del año anterior. Fuentes de Sareb aclaran que esa diferencia de unos 4.000 millones no implica que esa vaya a ser la cifra que la sociedad sume al déficit público, y estiman que será «mucho menos». Pero seguirá impactando. Y también en la deuda pública.

En este punto, la sociedad defiende que «teníamos un problema de más de 50.000 millones –en referencia a la deuda avalada por el Estado en inicio– y ahora tenemos un problema de 31.000». La reducción en estos años ha sido notable. Pero lo cierto es que, pese al notable esfuerzo del equipo gestor, la deuda actual es superior a los 20.300 millones que se han cancelado en estos años. «Cuánto podremos amortizar más, no lo sé, pero estamos absolutamente comprometidos con ello», indican desde la sociedad. Ya el año pasado, se cancelaron unos 3.183 millones de euros, la mayor amortización en un año.

Sareb aún cuenta con 217.285 unidades en su cartera. Darles salida al mejor precio posible es clave para reducir su impacto en las cuentas públicas. Y, con los datos sobre la mesa y el actual entorno del mercado, parece complicado llegar a 2027 con el objetivo de minimizar al máximo las pérdidas para el Estado.

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