Borrar
Dolors Feliu durante una concentración de la ANC el pasado enero en Barcelona. Efe
Crisis en la ANC: las bases rechazan la propuesta de la dirección de pedir la abstención el 23-J

Crisis en la ANC: las bases rechazan la propuesta de la dirección de pedir la abstención el 23-J

La ejecutiva de la plataforma nacionalista queda muy tocada

Cristian Reino

Barcelona

Martes, 4 de julio 2023, 13:39

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

La ANC, otrora actor clave del movimiento independentista catalán, ha entrado en una crisis muy profunda. Las bases de la plataforma nacionalista han rechazado la propuesta de la dirección, que abogaba por pedir la abstención o el voto nulo en las elecciones generales. La presidenta de la entidad, organizadora de la manifestación secesionista de la Diada, llamó a la ciudadanía a acudir a las urnas del 23-J con las papeletas del referéndum ilegal del 1-O de 2017. En cualquier caso, la ANC decidió celebrar una votación interna para fijar la posición de la organización.

El resultado ha sido claro. El 60% de la militancia de la plataforma soberanista está en contra de que se pida la abstención o el voto nulo. El 40% está a favor. La dirección de la Asamblea, por tanto, ha perdido la votación y queda muy tocada. Más aún, después de que en el mes de febrero pasado, dimitieran el vicepresidente de la entidad y otros miembros de la cúpula por sus discrepancias con la presidenta por su apuesta por que la ANC impulse una lista cívica para las próximas elecciones catalanas. En principio, las bases de la organización votarán en el último trimestre del año si avalan el proyecto de la ejecutiva de apadrinar una candidatura en las autonómicas para competir contra ERC, Junts y la CUP, a los que acusan de autonomistas.

El independentismo más radical está promoviendo la abstención. Entre los abstencionistas hay sectores muy minoritarios, grupúsculos radicales. La eurodiputada Clara Ponsatí, de Junts, también promueve no votar. Hay un poco de todo. Estamos ante un ajuste de cuentas de una parte de la parroquia soberanista que se siente, de manera tardía, engañada por los cantos de sirena del 'procés'. Y también un campo de pruebas de futuros movimientos políticos. La dirección de la ANC quería medir fuerzas de hasta qué punto es viable su apuesta de una nueva lista independentista, que compita con los tres partidos con representación parlamentaria, con una lista propia. Hace tiempo que ERC, Junts y la CUP temen la competencia de un cuarto contendiente: el independentismo va a la baja y con riesgo de atomizarse aún más.

En ERC, las alarmas sonaron con toda su fuerza tras las municipales. Los republicanos perdieron 300.000 votos respecto a 2019. Junts se dejó 6.000 y la CUP, en torno a 40.000. Por tanto, el elector de Esquerra no cambió de partido, sino que se quedó en casa. La campaña por la abstención en las locales no fue tan intensa como lo está siendo para las generales. Hay miedo en los cuarteles generales de ERC, Junts y la CUP, que sus primeros mensajes de campaña han ido dirigidos a los abstencionistas.

Tras el resultado de la consulta interna, la ANC se ha felicitado por el «debate constructivo» y el «ejercicio de democracia interna» y ha anunciado que se «mantendrá neutra» respecto a la opción electoral en las elecciones.

El Govern ha respetado la decisión de la entidad. La Generalitat ha realizado una llamada a la participación. «Estas elecciones anticipan la llegada de la derecha y la extrema derecha», según la portavoz del Gobierno catalán, por eso cree que es necesario que los catalanes ejerzan su derecho a voto.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios