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Kevin Spacey, tras la lectura del veredicto. REUTERS
Kevin Spacey, absuelto de los nueve cargos por delitos sexuales

Kevin Spacey, absuelto de los nueve cargos por delitos sexuales

El actor comenzó a llorar en el banquillo cuando el jurado emitió su veredicto de inocencia

Lourdes Gómez

Miércoles, 26 de julio 2023, 16:13

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Con «humildad» recibió Kevin Spacey el veredicto de «no culpable» de ninguno de los cargos pendientes de agresión sexual que emitió este miércoles el Tribunal británico de Southwark, en el sur de Londres. El jurado de esta corte penal absolvió al actor estadounidense de nueve supuestos delitos de agresión sexual a cuatro hombres que habrían tenido lugar en un abanico temporal de diez años hasta 2013. Los miembros del jurado tardaron 12 horas y 26 minutos en alcanzar su resolución de inocencia.

«Ne siento honrado por el desenlace», exclamó el ex galán de Hollywood a la salida del juzgado, antes de compartir con el público su estado anímico. «Imagino que entenderéis que tengo mucho que procesar después de todo lo que ha pasado aquí», dijo emocionado. Aun así, y con los nervios a punto de estallar en sollozos, Spacey tuvo palabras de agradecimiento hacia el jurado, su equipo legal, los funcionarios judiciales, los empleados de seguridad y los asistentes al juicio que rompieron en aplausos al confirmarse el veredicto.

«Agradezco enormemente al jurado por haberle dedicado tiempo a examinar todas las pruebas y todos los hechos atentamente antes de tomar su decisión», declaró al final de cuatro semanas de intensas vistas orales.

Stacey prestó testimonio a lo largo del juicio y desde el banquillo de los acusados reseñó las grietas de un caso «débil», fundado en las mentiras y la codicia de viejas amistades del artista y ligues de una noche. Aceptó que actuó quizá con torpeza al flirtear, borracho, con uno de los denunciantes, pero negó haber iniciado relaciones sexuales no consentidas.

Elton John y su marido David Furnish testificaron por videoconferencia en apoyo de Spacey. Corroboraron varios detalles acerca de los movimientos del actor y, en concreto, sobre su llegada a una fiesta de gala, en beneficio de su fundación en ayuda de enfermos del SIDA, que la pareja ofreció en su residencia de Windsor, a unos 30 kilómetros de Londres.

Las denuncias se referían a supuestos actos perpetrados en la década en que Spacey dirigió el teatro Old Vic, al sur del Támesis. Revivió el legendario estrado con su variada programación y gancho de atracción de estrellas y repertorios internacionales, como la adaptación de 'Todo sobre mi madre', de Pedro Almodóvar. Hubo rumores entonces sobre la mano larga y predisposición al acoso laboral del estadounidense pero las denuncias se desvanecieron hasta la irrupción del movimiento 'MeToo', una década después.

La abogada por parte de la Fiscalía, Christine Agnew, describió al actor como un «bully sexual» nada más iniciarse el juicio y pidió al jurado que olvidaran su faceta como diestro profesional, «extremadamente famoso» y ganador de premios y galardones, incluidos dos Oscar.

Por la parte contraria, el letrado Patrick Gibbs, remarcó: «que a uno le guste el sexo no es no delito criminal, incluso si eres famoso; el acto sexual tampoco es delito incluso si eres famoso; el sexo casual no es un delito; y tener sexo con alguien del mismo sexo tampoco es un crimen porque estamos en 2023 no en 1823».

De hecho, el juez del tribunal de Southwark retiró, debido a un «tecnicismo jurídico», cuatro cargos de agresión indecente que pesaban sobre el protagonista de las películas 'American Beauty' y 'Sospechosos habituales' o los episodios originales de la serie 'House of Cards', entre sus interpretaciones sobresalientes. Los miembros del jurado finalmente le absolvieron de nueve delitos restantes: siete de agresión sexual, uno de acto sexual sin consentimiento y otro de penetración sexual sin consentimiento.

Al mismo tiempo, en el transcurso de las audiencias, se reveló que dos de los acusadores se plantean abrir una querella civil contra el actor y director de cine y teatro. Spacey ganó una crucial batalla judicial, pero mantiene viva la pelea por limpiar su nombre y protagonismo. «Mi mundo explotó», recordó al prestar testimonio, «la gente se apresuró a hacer valoraciones y antes de que se hiciera la primera pregunta o de escuchar la respuesta, perdí mi trabajo, perdí mi reputación, lo perdí todo en unos días».

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