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Gustavo Petro celebra su victoria en las presidenciales de Colombia. AFP
Colombia prefiere la izquierda y el populismo mientras castiga a la derecha

Colombia prefiere la izquierda y el populismo mientras castiga a la derecha

Petro, el candidato del cambio y ganador de la primera vuelta, se disputará el poder con el imprevisto aspirante Hernández

dagoberto escorcia

Bogotá

Lunes, 30 de mayo 2022, 22:00

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Gustavo Petro, de 62 años, tendrá que esperar tres semanas más para saber si puede convertirse en el primer político de izquierda que es elegido presidente de Colombia. No lo tendrá fácil. De momento deberá conformarse con ser el primer izquierdista que derrota a todas las fuerzas de la derecha del país en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. El título de esta serie política colombiana, que vivirá su segundo y último capítulo el próximo 19 de junio, podría ser el de 'Todos contra Petro'.

El guion de los comicios presidenciales de Colombia explica que Petro, con el 40% de los votos, venció a todos sus contrincantes pero necesita un partido de vuelta para concretar su victoria total. 8,5 millones de colombianos dieron validez a las propuestas de progreso, de transformación y de cambio en un país dominado por la derecha durante la mayor parte de su historia.

Pero no llevó a la lona a sus contrincantes. El 40% de los votos no bastaron para que el líder de la coalición Pacto Histórico ganara la Presidencia a la primera. Petro tendrá que disputarla contra Rodolfo Hernández, el candidato sorpresa que obtuvo un 28% de los votos (5,9 millones). Entre los dos arrasaron con el 68,51% en una cita electoral que registró un nivel de participación histórico y en la que la abstención fue la más baja en dos décadas (se situó en el 45,09%).

Colombia votó y lo hizo con cabeza. Se inclinó a la izquierda… Y también al populismo. Respaldó las ideas de cambiar el país para una mejor vida, pacífica, en paz, sin corrupción y sin violencia. Colombia emitió su voto y dijo que no quería más derecha, que rechazaba todos los pensamientos continuistas. Pareció decir no a más uribismo, término utilizado para definir a los partidarios de Álvaro Uribe, el expresidente que ha gobernado desde la sombra en los últimos años.

Colombia votó todo eso, pero en el fondo sabe que el poder uribista tiene todos los brazos de un pulpo y más vidas que un gato. Federico 'Fico' Gutiérrez, el gran candidato de las maquinarias políticas que han dominado el país, el clientelismo y el hombre que estaba destinado a disputar la Presidencia a Petro en una segunda vuelta –representaba al Equipo por Colombia formado por otros tres de los máximos regidores de las principales ciudades del país–, fue superado por Rodolfo Hernández. «Hay que limpiar de una vez por todas el Gobierno nacional de los ladrones que terminan traicionando los intereses de los colombianos. Los políticos han sido zánganos», aseguraba nada más conocer sus buenos resultados.

Esa claridad es la que ha catapultado a Hernández, el mayor de todos los candidatos (77 años). Irrumpió de repente con un perfil populista en el que destacaba su lucha contra la corrupción política pese a estar investigado por la misma causa.

Pero esa parte de Colombia que desea un cambio y que ha rechazado el 'establishment' por primera vez sabe que Uribe no se rinde. Nada más conocer los resultados de las elecciones, 'Fico' Gutiérrez anunció su adhesión a Rodolfo Hernández. El llamado cambio de chaqueta fue inmediato. Ahora tocará esperar el proyecto del «viejito del Tik¬Tok», como se ha conocido a Hernández por su participación en esta aplicación. En la campaña, en la que asistió a pocos debates y realizó escasas manifestaciones, dijo que apoyaría a Petro si él no salía elegido.

Un buen futuro

La primera vuelta de estas elecciones tan importantes para Colombia reflejan el repudio a la derecha de más del 70% del electorado, y que las fuerzas de izquierda, progresistas y con opciones alternativas gozan de un buen futuro.

Los próximos días serán cruciales. La derecha se volcará sobre el candidato populista, quien ya no solo podrá vender la opción anticorrupción al estar aliado con el uribismo. Colombia entra en una lucha de voto a voto. Varios analistas creen que Petro tiene que sumar casi tres millones más de electores si la alianza de Hernández con Gutiérrez se lleva a cabo. Él solo cree que con un millón más gana la Presidencia.

«Queremos un cambio que construya paz, que acabe la violencia, que pasen esos días de inseguridad, de temor, a veces de terror. Queremos justicia social, que el viejo y la vieja tengan pensión y que todos los niños y niñas de Colombia tengan alimentación», manifestó Petro en su discurso tras conocer el resultado de las elecciones.

«Solicito a Colombia que no sigamos como estamos. Que no nos hundamos más en la violencia, en la corrupción, que no demos un salto al suicidio; que es el tiempo de la vida, que el cambio es por la vida. Porque lo que buscamos es una Colombia potencia mundial de la vida», añadió.

Las elecciones del 29 de mayo han dejado claro que Colombia desea un cambio. Petro tendrá que agudizar su ingenio para llamar la atención de los electores del Centro Esperanza, que lidera el matemático Sergio Fajardo y que ha vuelto a sufrir una estrepitosa derrota, o a aquellos que se han abstenido. El partido en el que Colombia se la juega no ha finalizado.

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