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Una imagen capturada de un vídeo publicado por Wikileaks muestra a Assange antes de tomar un avión en el aeropuerto de Stansted, Londres. EFE

Assange gana su cruzada con EE UU

El ciberactivista australiano pone fin a un calvario de 14 años al declararse culpable de espionaje y aceptar una condena ligera que ya ha cumplido

Iñigo Gurruchaga

Corresponsal. Londres

Martes, 25 de junio 2024, 02:07

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La juez de distrito Ramona Villagómez Manglona aplicará en la mañana de este miércoles la jurisdicción federal de Estados Unidos en las Islas Marianas del Norte y sellará, si no hay sorpresas, la puesta en libertad del patrón de Wikileaks, Julian Assange. Está previsto que el activista cibernético se dirija posteriormente a Camberra, la capital de Australia.

La marcha de Assange de la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh, en el este de Londres, donde ha pasado cinco años, se debe a un acuerdo entre el perseguido y el Gobierno de Estados Unidos, diez días antes de que las dos partes se viesen en un juzgado británico, para argumentar sobre la justicia del procedimiento de Estados Unidos para lograr su extradición sin considerar.

La esposa de Assange, Estella, ha afirmado a la BBC que se produjo un cambio en la actitud de Washington tras la decisión en mayo de los jueces del Tribunal Superior de Inglaterra y Gales de aceptar la inclusión de los argumentos de sus abogados sobre la libertad de publicación. Era el último recurso contra la extradición que Assange tenía disponible en los tribunales británicos.

Nacida en Sudáfrica como Sara González Devant, la abogada hispano-sueca, emprendió el vuelo a Australia con sus dos hijos antes que su marido. Tendrán por primera vez una reunión de familia fuera de la prisión. Se ha mostrado reacia a dar detalles sobre el pacto con las autoridades americanas, para no causar ninguna polémica en el momento decisivo.

En cualquier caso, la propia Estella Assange alentaba en su cuenta en redes sociales que los simpatizantes con la causa sigan el rumbo del avión que transporta a Assange desde Bangkok, su primera escala, hasta la isla de Saipán, entrando por ello en el espacio aéreo de Estados Unidos sobre el Pacífico Occidental. Se espera hoy su llegada a Garapan, la capital admnistrativa de la isla.

Cuatro cargos

De lo publicado sobre el acuerdo, en el que el Gobierno australiano habría tenido un papel significativo, se deduce que Assange será preguntado por la magistrada Manglona por cuatro cargos. Él se declarará culpable de todos ellos. La jueza, nombrada en abril por el presidente de Estados Unidos y ratificada por su Senado, le comunicará una pena de cinco años, el tiempo que ha pasado en la cárcel inglesa. Y quedará en libertad.

Los cuatro cargos que reconocerá Assange son definidos en el capítulo 37, artículo 18, del código penal de Estados Unidos. Confirman como delito recibir documentos que pueden tener un efecto negativo para la defensa del país, poseer esos documentos, transmitirlos, y participar en una conspiración al colaborar con otra persona, Chelsea Manning, para cometer los delitos anteriores.

Wikileaks

«Es el resultado de una campaña de defensores de libertad de prensa, legisladores y líderes de todo espectro político»

Reporteros sin Fronteras

«No debió estar privado de libertad ni un día por haber publicado informaciones de interés público»

Sin este pacto, los cargos contra Assange le hubiesen costado una máxima condena de 175 años en Estados Unidos. Washington puntualizó que los extranjeros no tienen derecho a beneficiarse de la Primera Enmienda de su Constitución. Ante el insostenible argumento de que 'The New York Times', 'The Guardian' en Londres, y otros medios, publicaron el material de Assange, pero él sería el único castigado, los abogados del Ministerio de Justicia han argumentado que no es un periodista.

Julian Assange fue encarcelado en diciembre de 2010 por el riesgo de que se fugase del Reino Unido, cuyas autoridades habían recibido una orden europea de arresto y entrega de una fiscal sueca, que investigaba acusaciones de dos delitos de violación. Una pésima defensa inicial por abogados célebres no evitó el avance del caso, que culminó con el aval de la orden por el Supremo británico.

Assange decidió refugiarse en la embajada de Ecuador en Londres antes de la sentencia, bajo la protección del presidente Rafael Correa. El Departamento de Justicia envió la petición de extradición, alegando que el perseguido había intentado fugarse del edificio diplomático, situado en una de las zonas más ricas de la capital británica.

En abril de 2019, la Policía entró en la Embajada con el permiso del entonces presidente, Lenín Moreno. El castigo de la Justicia británica por su fuga fue implacable. La alianza de Londres y Washington por una extradición que no pasaría probablemente por el Tribunal de Estrasburgo, creó temor. Pero Assange ha resistido en una cárcel de máxima seguridad y con el apoyo de un gran movimiento que, según su esposa, comparte con su marido la búsqueda de la verdad y la justicia.

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