Captura de pantalla de un vídeo difundido por 'Última generación' en las redes sociales, en la que se ve a un joven cortar la valla para acceder a la pista de aterrizaje del aeropuerto. / reuters

Activistas climáticos bloquean el aeropuerto de Berlín

Varios jóvenes invaden las pistas, se pegan al asfalto y colapsan los aterrizajes y despegues

JUAN CARLOS BARRENA Corresponsal. Berlín

Jóvenes activistas del grupo ecologista 'Última Generación' han forzado este jueves la suspensión del tráfico aéreo durante más de dos horas en el aeropuerto de Berlín, tras invadir su recinto y bloquear las dos pistas de aterrizaje y despegue. La acción de protesta condujo al retraso en el despegue de numerosos vuelos y obligó a varios aparatos a trazar círculos en el aire a la espera de poder aterrizar. Otros aviones tuvieron que desviarse a aeródromos cercanos para evitar problemas de combustible. Los activistas penetraron sobre las 16:00 horas en el recinto del aeropuerto de la capital alemana desde dos puntos distintos tras cortar las vallas de seguridad. Los jóvenes transmitieron su acción en directo a través de Twitter, tras alertar poco antes de sus intenciones a la Policía, que se encontró con hechos consumados.

Mientras varios jóvenes bloqueaban las pistas con sendas sentadas, otros entorpecían los movimientos de los aparatos en tierra al invadir a bordo de bicicletas la zona de aparcamiento de las aeronaves. 'Última Generación' anunció en un comunicado que varios de sus integrantes habían bloqueado las pistas del aeropuerto berlinés tras pegar sus manos al asfalto. Los activistas pretenden protestar así contra la contaminación que produce el tráfico aéreo y sus consecuencias para el calentamiento global y el cambio climático. «Debido a la entrada ilegal de varias personas se han tenido que cerrar las dos pistas de aterrizaje y despegue de BER», informaba pocos después en un tuit la dirección del aeródromo.

La actividad del aeropuerto pudo reanudarse sobre las 18:30 hora local, después de que los jóvenes fueran retirados de las pistas por agentes de policía, que lograron despegar sus manos del suelo. Los participantes en la protesta fueron detenidos. Probablemente se enfrentarán a cargos como grave alteración del tráfico aéreo. Ante la radicalidad de sus acciones, la ministra alemana de Interior, la socialdemócrata Nancy Faeser advirtió recientemente de que «el Estado no permitirá que le toques las narices. La policía tiene todo mi apoyo cuando interviene ante autodenominados activistas climáticos que desde hace semanas ponen la vida de otras personas en peligro con acciones absolutamente inaceptables».

Activistas de 'Última Generación' llevan semanas llamando la atención con acciones espectaculares sobre el peligro del cambio climático. La noche anterior dos militantes de la organización se pegaron al púlpito del director de orquesta poco antes del comienzo de un concierto en la Filarmónica del Elba en Hamburgo. Vestidos con chalecos reflectantes exigieron acelerar la lucha contra el cambio climático. «Lo mismo que solo existe un concierto para violín de Beethoven, solo tenemos este planeta», afirmaron los dos jóvenes, que poco después fueron despegados por agentes de la policía que se los llevaron detenidos.

Sus acciones tienen lugar en todo el mundo y se han centrado en museos. Recientemente en Viena echaron líquido sobre un cuadro de Gustav Klimt, mientras el Museo del Prado en Madrid dos activistas se pegaron a los marcos de 'Las dos majas' de Goya, en Australia atacaron 'La Sopa Campbell' de Andy Warholl, el Londres 'Los girasoles' de Van Gogh y en el Museo Barberini de Potsdam una obra de Monet. En Berlín dos activistas son investigados por la justicia por el accidente mortal de una ciclista que fue atropellada por un camión. El bloqueo de una céntrica calle por parte de los militantes de 'Última Generación' retrasó la llegada de ambulancias y bomberos al lugar del accidente, lo que pudo agravar el estado de la atropellada, que falleció cuatro días después en el hospital.