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El Papa Francisco, este viernes durante un homenaje a los fallecidos en el mar Mediterráneo. Efe
El Papa ve «un deber de humanidad» rescatar a los migrantes que naufragan en el Mediterráneo

El Papa ve «un deber de humanidad» rescatar a los migrantes que naufragan en el Mediterráneo

Tras recordar en Marsella a los fallecidos en esa dura travesía, 28.000 desde 2014 según las ONG, Francisco afirma que «no podemos resignarnos a ver a seres humanos tratados como mercancía de cambio»

Beatriz Juez

París

Viernes, 22 de septiembre 2023, 21:42

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El papa Francisco quiso tener este viernes, desde Marsella, un recuerdo especial para los migrantes fallecidos en el Mediterráneo, porque dicha ciudad es «la puerta, la ventana, lo es todo…»en dicho mar. Sin embargo, también lamentó que se haya convertido en «un enorme cementerio, donde numerosos hermanos y hermanas se encuentran privados incluso del derecho a tener una sepultura», mientras que «la única en ser sepultada es la dignidad humana».

Pronunció estas palabras el Pontífice al inicio de una visita de dos días a esta ciudad cosmopolita y multicultural del sur de Francia. Tras ser recibido por la primera ministra francesa, Élisabeth Borne, vistió el Santuario de Nuestra Señora de la Guardia, la «Buena Madre» como la llaman los marselleses, para realizar una oración mariana con el clero. «Estamos reunidos en memoria de aquellos que no han sobrevivido. No nos habituamos a considerar los naufragios como sucesos y a los muertos como números. Son nombres y apellidos. Son caras e historias. Son vidas rotas y sueños destruidos», subrayó ante autoridades, vecinos y periodistas.

Su viaje a Marsella se produce en plena crisis migratoria en Italia, tras la reciente llegada masiva de migrantes a la isla de Lampedusa. Precisamente Jorge Mario Bergoglio visitó la isla en su primer viaje como Pontífice en julio de 2013. Fue en Lampedusa, donde clamó contra «la globalización de la indiferencia».

Este viernes, diez años después, instó a la comunidad internacional a rescatar a los migrantes que naufragan el Mediterráneo. «No podemos resignarnos a ver a seres humanos tratados como mercancía de cambio. No podemos asistir a las tragedias de los naufragios provocados por contrabandos repugnantes y por el fanatismo de la indiferencia», añadió el Papa.

«Gestos de odio»

«Las personas que corren el peligro de ahogarse deben ser rescatadas. Es un deber de humanidad. Es un deber de civilización», insistió Francisco, en un acto rodeado de representantes de otras religiones y frente a la costa mediterránea. También aprovechó para agradecer a aquellas asociaciones y organizaciones no gubernamentales que rescatan a migrantes en el Mediterráneo. «Muchas veces os impiden ir porque al barco le falta algo, le falta eso otro... Son los gestos de odio contra el hermano, disfrazados de 'equilibrio'. Gracias por todo lo que hacéis«, dijo.

Coincidiendo con la visita del Papa a Marsella, la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (IFRC) y SOS Méditerranée, una de las ONG más activas en esta materia, alertaron que la crisis humanitaria sigue siendo mortífera en el Mediterráneo. Según sus datos, 28.000 personas han muerto en este mar desde 2014.

El Pontífice clausurará este sábado los llamados Encuentros del Mediterráneo, un festival que reúne a obispos y jóvenes de países costeros de la zona y que desea promover, según él, «itinerarios de colaboración e integración en torno al 'Mare Nostrum', con una atención especial al fenómeno migratorio». En su último día en Marsella, también hará un recorrido en 'papamóvil para saludar a los marselleses y oficiará una misa en Estadio Velódromo, a la que asistirá el presidente francés Emmanuel Macron.

Francisco es el primer Pontífice en visitar Marsella en casi 500 años. El último en visitar esta ciudad mediterránea fue el Papa Clemente VII en 1533.

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