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Nicola Sturgeon durante su discurso de este lunes en la clausura de la asamblea del independentista SNP. reuters
Sturgeon obedecerá al Supremo sobre su petición de referéndum

Sturgeon obedecerá al Supremo sobre su petición de referéndum

La máxima corte británica tiene que decidir si el Parlamento escocés puede convocar una consulta sobre la independencia

iñigo gurruchaga

Corresponsal. Londres

Lunes, 10 de octubre 2022, 20:33

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El Tribunal Supremo del Reino Unido inicia este martes la vista sobre la petición del Gobierno escocés de que decida si el Parlamento de Edimburgo tiene poder para convocar un referéndum. Parece imposible que el presidente de la máxima corte, el escocés lord Reed, no cayera en la cuenta de que estaba fijando la fecha del caso un día después del cierre de la conferencia otoñal del independentista SNP.

Se reactiva así el interés por el independentismo escocés, que no quería la primera ministra, Liz Truss. Abogó durante la campaña electoral para sustituir a Boris Johnson por que se ignore a Nicola Sturgeon, por ser una persona «que busca llamar la atención». En su costumbre 'thatcherista' de afirmar o negar las cosas tres veces, pronunció un 'no, no, no' al referéndum sobre la independencia.

La ministra principal escocesa no ofreció novedades sobre su estrategia para la independencia en el discurso de clausura de la asamblea de sus correligionarios. Puntualizó de nuevo que respetará la decisión de la corte suprema. Presidida por un Reed que ha guiado al tribunal a decisiones conservadoras sobre cuestiones de derecho público.

Si el Tribunal decide que Edimburgo tiene el poder para convocar una consulta, Sturgeon convocará un referéndum el 19 de octubre de 2023, poco más de nueve años del que se celebró en 2014, con victoria del 'no' a la independencia. Y, si el Tribunal dice que no tiene esos poderes, el Partido Nacional Escocés y los partidarios de la independencia tendrán que «reflexionar» sobre cómo avanzan.

Pero la abogada de Glasgow ya ha aireado su plan de avance. En las próximas elecciones, las generales británicas previstas para 2024, el SNP haría su campaña con el único punto de la independencia en su programa. Sería, según ella, una forma de referéndum, y daría al Parlamento escocés saliente una legitimidad para perseguir la causa.

Aumento del laborismo

Ya hay mayoría independentista -SNP más Verdes- en la asamblea. Y el dato más relevante del panorama político escocés es el fuerte aumento del laborismo en las encuestas. El 16% de los votantes del 'yes' a la independencia en la consulta de 2014 dice que votaría hoy a los laboristas. El unionismo 'light' cambia su factura y abandona a los conservadores como sus defensores.

Truss cumple su tratamiento fuerte del mal del norte. No ha llamado a Sturgeon desde su nombramiento ni por cortesía. Tampoco al ministro principal galés, Mark Drakeford. El líder laborista, Keir Starmer, no es tan rudo como Truss, pero sí ha sido tajante en que no habrá pacto con el SNP para gobernar. Los últimos sondeos le dan una ventaja, 50%-24%, sobre los conservadores. Dominaría el Parlamento.

Las encuestas puntuales sobre la independencia no señalan una evolución que permita el optimismo de nadie. Hay empate. La serie histórica de la gran encuesta sobre las Actitudes Sociales Británicas daba un 23% de partidarios de la independencia hace 10 años, 45% hace cinco y 52% en su última edición. Sturgeon presentó esa evolución y el mayor apoyo entre los jóvenes como una senda que lleva al objetivo deseado.

La atención se traslada ahora de una conferencia de tono bajo a la sala de un tribunal. El caso versará sobre la historia de los dos parlamentos, el de Edimburgo y el de Westminster, sobre su fusión en el de Londres, en 1707, y sobre la 'devolución' de Tony Blair en 1997. La ley de autonomía aprobada entonces reserva a Westminster los poderes sobre asuntos constitucionales.

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