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El ejército israelí difundió las imágenes que muestran el momento en el que los soldados entraron en las instalaciones de Al-Shifa. Reuters

Israel asalta el hospital Al-Shifa en busca de los túneles de Hamás

Los soldados registraron todas las plantas e interrogaron habitación por habitación a todos los pacientes y el personal sanitario

Mikel Ayestaran

Enviado especial. Tel Aviv

Miércoles, 15 de noviembre 2023, 07:23

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Después de varios días de asedio y combates a sus puertas, Israel asaltó este miércoles el hospital de Al-Shifa en busca de los túneles de Hamás. La llegada de los soldados provocó el pánico entre los miles de palestinos allí cercados entre heridos, enfermos, personal médico y desplazados. Lo militares aseguraron que se trataba de «una operación precisa en una zona específica, con el objetivo de buscar armas e infraestructura» de los islamistas. A las pocas horas revelaron el hallazgo de un arsenal, aunque cuando se marcharon no dieron con indicio alguno que apunte a que allí se retuviera a algunos de los 240 rehenes cautivos desde el 7 de octubre.

La cadena BBC pudo contactar con el periodista palestino Khader, que fue testigo directo de la entrada de los militares y aseguró por la mañana que tenían «el control de todo. No hay combates en el recinto y van planta por planta, habitación por habitación, interrogando a todos, pacientes y personal médico. Están acompañados por médicos que hablan árabe y han traído una especie de escáner por el que tenemos que pasar todos los hombres». Israel no permitió a la prensa local trabajar durante su operación.

El doctor Ahmed el-Mokhallalati habló con la cadena Al Jazeera y lamentó que «lo que resulta chocante y malo es que todo el mundo ha estado viendo este crimen. Ha ocurrido ante los ojos del mundo y nadie lo ha parado, nadie ha dicho que esto no está permitido». La ONU recordó que «los hospitales no son campos de batalla» y la Cruz Roja Internacional (CICR) se mostró «extremamente preocupada por el impacto en los enfermos, heridos, personal médico y civiles». Las palabras de preocupación no tienen impacto alguno sobre el terreno, donde Israel cuenta con el apoyo firme de Estados Unidos.

El director del Al-Shifa, también en la cadena de Catar, señaló que «las fuerzas de ocupación estuvieron en el edificio de diálisis y no se preocuparon de traer combustible (…) Nosotros no pudimos llegar ni a la farmacia porque nos podían disparar».

Después del asedio israelí de los últimos días, el mayor centro sanitario de la Franja está fuera de servicio, sin agua, electricidad, oxígeno ni comida. El ejército difundió imágenes en las que se veía a los uniformados repartiendo cajas con comida y se informó también de la entrega de incubadoras para el cuidado de las decenas de bebés prematuros que llevan días entre la vida y la muerte. El corte del suministro del combustible por parte de Israel hizo que las existentes en el centro dejaran de funcionar y al menos tres recién nacidos fallecieron. Consultado por la ayuda de los militares, el doctor Mokhallalati respondió que «si por mi fuera, la rechazaría. Nos matan durante cuarenta días y ahora nos ofrecen suero».

Izzat al-Rishq, responsable de Hamás, recurrió a X para compartir un vídeo en el que calificó la operación armada de «crimen de guerra, crimen moral y crimen contra la humanidad». El grupo islamista, considerado terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, señaló a Israel y a Estados Unidos, con Joe Biden a la cabeza, como responsables de la decisión de asaltar un complejo médico como el de Al-Shifa.

Registro

El Ejército anunció que localizó armas, pero no encontró indicios de que allí se retuviera a rehenes

Fuera de servicio

El mayor centro sanitario de la Franja se encuentra sin agua, electricidad, oxígeno ni comida

Hace unos días el portavoz del Ejército, Daniel Hagari, realizó una presentación ante la prensa internacional para mostrar una recreación de esa red de conductos subterráneos que considera el «cuartel general» de los islamistas. Ahora que los soldados están dentro del recinto tienen la oportunidad de comprobar si la información de las inteligencias judía y estadounidense es correcta o no. Hamás siempre ha negado las acusaciones de su enemigo y los responsables del centro médico pidieron al conocer las sospechas de Tel Aviv la llegada de un equipo de observadores internacionales para verificar que los milicianos no estaban en el complejo. Israel nunca se planteó esta opción porque quería llegar hasta allí con sus hombres.

Éxodo hacia el sur

La operación terrestre avanza con rapidez e Israel considera que Hamás ya ha perdido el control de la Franja. El éxodo de civiles hacia el sur a través del corredor de la carretera de Saladino es diario y ya son más de 1,7 millones los desplazados. Esta zona volvió a registrar duros bombardeos en lugares como Khan Younis, lo que volvió a demostrar a los gazatíes que no hay lugar seguro para ellos.

Crece la incertidumbre respecto a los planes futuros de Israel y asimismo el temor de que pronto dirigirá su mirada al sur, en busca de los grandes líderes de Hamás que siguen en paradero desconocido. El ejército ha lanzado los primeros panfletos desde el aire para pedir a los civiles que evacuen el Sureste de la Franja, con lo cual el margen es cada vez más pequeño.

Un día más la violencia fue más rápida que los esfuerzos diplomáticos, aunque Catar volvió a señalar que el acuerdo para la liberación de cincuenta rehenes a cambio de un alto el fuego de tres días está próximo. Las conversaciones entre las dos partes avanzan, y se ven pequeños gestos diarios como la apertura del paso de Rafah para la salida de palestinos con doble nacionalidad o el permiso para la entrada de ayuda humanitaria y combustible.

La agencia de la ONU para los refugiados palestinos, Unrwa, informó de la llegada de 23.000 litros, un 9% de lo que precisa para seguir dando servicio. Israel ha matado a 101 trabajadores de esta agencia desde el 7 de octubre y en los últimos días los soldados han usado una de sus escuelas como posición de ataque, con el despliegue de francotiradores. Esta primera entrega de gasolina fue muy criticada por ministros como el de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, para quien constituye un apoyo a Hamás.

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