Borrar
Los presidentes de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, durante la cumbre de Samarcanda. EP
Putin y Xi Jinping apuestan por consolidar un «liderazgo mundial» durante la cumbre de Samarcanda

Putin y Xi Jinping apuestan por consolidar un «liderazgo mundial» durante la cumbre de Samarcanda

Los presidentes de Rusia y China rechazan en la milenaria ciudad la política «unipolar» de Washington

rafael m. mañueco

Moscú

Jueves, 15 de septiembre 2022, 20:30

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Aunque es ya notorio que Rusia y China llevan desde hace tiempo una trayectoria convergente en numerosos terrenos, no sólo en el campo de la cooperación comercial, energética o militar, sino también en una geoestrategia conjunta, sus respectivos presidentes, Vladímir Putin y Xi Jinping, exhiben con frecuencia esa proximidad como toque de atención a sus adversarios, Estados Unidos, la OTAN y Occidente en su conjunto.

Este jueves en la milenaria ciudad uzbeka de Samarcanda tuvieron oportunidad de incidir una vez más en sus puntos coincidentes y se comprometieron a liderar a nivel mundial una alternativa a lo que consideran el mundo «unipolar» promovido por Washington. Putin y Xi se reunieron por última vez a comienzos de febrero en Pekín con motivo de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, pocos días antes de que Rusia iniciara la invasión de Ucrania. Entonces proclamaron una amistad «sin límites». Desde entonces, como ambos subrayaron este jueves, han hablado muchas veces por teléfono.

Una de las cuestiones que ocupó una parte significativa de las conversaciones en Samarcanda entre los líderes de China y Rusia fue la situación en torno a Ucrania. A este respecto, Putin manifestó al comienzo del encuentro con su homólogo chino que «apreciamos mucho la posición equilibrada de los amigos chinos en relación con la crisis de Ucrania, entendemos sus preguntas y sus preocupaciones sobre este asunto y durante esta reunión, por supuesto, explicaremos en detalle nuestra posición sobre esta cuestión, aunque de esto ya hemos hablado antes».

Negociación

La guerra en Ucrania es uno de los no muchos asuntos delicados en las relaciones entre Moscú y Pekín. Por un lado, China no apoyó a Rusia cuando la ONU votó a favor de una resolución condenando la invasión de Ucrania, pero por otro, tampoco se opuso abiertamente a la invasión ni se unió a las sanciones. No obstante, fuentes de ambas partes, sostienen que Xi querría que la guerra termine cuanto antes y ha pedido a Putin que recurra a la negociación con Kiev.

El tema de Taiwán estuvo este jueves también sobre la mesa. El presidente ruso le dijo a su homólogo chino que Moscú se adhiere al principio de «una sola China» y condenó «las provocaciones de Estados Unidos y sus satélites en el estrecho de Taiwán». El Ejército y la Armada de China realizaron maniobras militares, simulando un bloqueo de la isla, alrededor de Taiwán después de que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, efectuara el mes pasado una visita. El Gobierno de Taipéi rechaza taxativamente las exigencias de soberanía de China.

Las presiones de EEUU y sus aliados a Moscú y Pekín, precisamente por vulnerar principios del Derecho Internacional en los casos de Ucrania y Taiwán, motivó que Putin arremetiese ayer de nuevo contra el concepto de «mundo unipolar» que, según él, defiende Washington.

«Los intentos de crear un mundo unipolar han cobrado recientemente una forma absolutamente monstruosa y son completamente inaceptables», afirmó el jefe del Kremlin. A lo que Xi respondió que «China está dispuesta a hacer esfuerzos junto con Rusia para asumir su responsabilidad como grandes potencias, y adoptar el papel de guías para inyectar estabilidad y energía positiva en un mundo caótico». Según los medios de comunicación de Pekín, el primer mandatario de la República Popular China le prometió a Putin que su país «quiere trabajar con Rusia para apoyar con fuerza (...) los intereses fundamentales mutuos y profundizar en la cooperación comercial, agrícola y en otros ámbitos».

La reunión mantenida en Samarcanda por los presidentes de Rusia y China se ha organizado al margen de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), cuyos trabajos arrancan mañana y en los que participarán, además de Putin y Xi, los dirigentes de India, Kazajistán, Kirguistán, Pakistán, Tayikistán y Uzbekistán. La OCS incluye también cuatro países «observadores», Afganistán, Bielorrusia, Irán y Mongolia, y seis asociados, Armenia, Azerbaiyán, Camboya, Nepal, Sri Lanka y Turquía. Esta alianza, creada en 2001, es una organización de carácter político, económico y de seguridad frente a las instituciones occidentales.

Seguridad y comercio

El asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov, dijo esta semana que «la OCS ofrece una alternativa real a las organizaciones Occidente-céntricas». Según sus palabras, «no es un bloque militar formal como la OTAN ni una organización integrada como la Unión Europea, pero sus miembros trabajan juntos en cuestiones de seguridad, cooperación militar y promoción del comercio».

Los primeros mandatarios ruso y chino mantuvieron este jueves una reunión trilateral sobre energía con el líder de Mongolia, Ujnaagiin Jurelsuj, dedicada fundamentalmente a hablar sobre el gaseoducto que Rusia construye actualmente para suministrar carburante a China y que pasará a través de Mongolia.

Putin se entrevistó también con los presidentes de Kirguistán, Sadir Zhapárov, Turkmenistán, Serdar Berdimujamédov, Uzbekistán, el anfitrión, Shavkat Mirziyóyev, con quien firmó una declaración de «asociación estratégica», el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y también con el presidente iraní, Ebrahim Raisi. el único país «observador» que tiene casi ultimado el proceso de adhesión a la OCS, motivo por el que recibió las felicitaciones de su homólogo ruso.

«Estamos haciendo todo lo posible para que Irán se convierta en miembro de pleno derecho de la Organización de Cooperación de Shanghái», le informó Putin. Raisi dijo que «la relación entre los países sancionados por Estados Unidos, como Irán, Rusia u otros países, puede superar muchos problemas y cuestiones y hacerlos más fuertes».

«Importante tratado» en marcha

Ésta ha sido la segunda cumbre de Putin y Raisi en dos meses. El primero aseguró que está en curso la preparación de un «importante tratado» entre Moscú y Teherán y pronto viajará una delegación empresarial rusa de 80 miembros a Irán para concretar las relaciones comerciales.

Irán solicitó su ingreso en la OCS en 2008, pero su candidatura se vio frenada por estar sujeto a sanciones de la ONU y EEUU. Más tarde, en septiembre del año pasado, los miembros de la organización reunidos en Dushanbé, la capital de Tayikistán, decidieron dar luz verde al ingreso del país centroasiático.

Hoy estaba también en Samarcanda el presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, quien pudo mantener una reunión con Xi. El plato fuerte de mañana, aparte de la cumbre en sí de la OCS, va a ser el encuentro de Putin con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. También tiene previsto verse con el primer ministro indio, Narendra Modi.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios