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El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. Ep

Aragonès confía en ampliar el acuerdo con el Gobierno con una rebaja de la malversación

El presidente catalán valora la derogación de la sedición, que divide al nacionalismo, como un paso importante en la resolución del conflicto

Cristian Reino

Barcelona

Viernes, 11 de noviembre 2022, 10:12

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. El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, recibió ayer con satisfacción la decisión del Gobierno de derogar el delito de sedición, pues a su juicio a partir de ahora será más difícil «perseguir» al independentismo. Aragonès reivindicó como propio el acuerdo alcanzado con Pedro Sánchez para reformar el Código Penal, que atribuyó a su perseverancia y a su apuesta por la mesa de diálogo. Eso sí, el jefe del Ejecutivo catalán, en una comparecencia desde el Palau de la Generalitat, evitó valorar qué consecuencias puede tener el pacto suscrito y si implicará un cambio en las relaciones con el PSC, excluido hasta ahora por ERC como posible socio parlamentario.

La primera consecuencia del cambio normativo registrado por PSOE y Unidas Podemos en el Congreso ha sido la de dividir aún más al independentismo. Solo Esquerra, como parte responsable del acuerdo con el Gobierno, celebró la derogación de la sedición y el cambio en los desórdenes públicos, mientras que Junts y la CUP cargaron con todo y calificaron la reforma de engaño y juego de malabares.

En las filas republicanas se respiraba ayer satisfacción por el acuerdo, pues permite justificar su apoyo a los Presupuestos del Estado y llena de contenido la mesa de diálogo, la gran apuesta de Aragonès y uno de los motivos por los que Junts salió del Gobierno autonómico, que recelaba de los contactos con Sánchez. El dirigente republicano ya puede presentar «frutos» concretos de la mesa de diálogo: indultos, reconocimiento del conflicto, renuncia a impugnar las normas catalanas que sortean el fallo del 25% de español y derogación de la sedición. «Acuerdo para eliminar, borrar y suprimir el principal delito que suponía una amenaza para la libertad», se felicitó.

Soledad en el Parlament

El president coge aire cuando más lo necesitaba, en un momento en que cada día se hace más visible la soledad de su gobierno, solo apoyado por los 33 diputados de ERC. El jefe del Ejecutivo autonómico calificó el anuncio de paso muy importante para la resolución del conflicto catalán, pero al mismo tiempo advirtió a Sánchez de que aún queda senda por recorrer y que el conflicto solo se solucionará con un referéndum. Ese es más o menos el mismo discurso que empleó cuando el Gobierno aprobó los indultos. Es un avance, pero no el final del camino. En esta ocasión, los republicanos confían en dar más pasos en la desjudicialización y que haya más cambios legales que consigan los efectos de una amnistía. Ponen el foco en el delito de malversación para modificarlo en la tramitación de la reforma del Código Penal.

En el Govern defienden que los cambios pactados no están pensados en ningún político en concreto, aunque pudieran facilitar el regreso de Carles Puigdemont o de Marta Rovira, y dan casi por imposible que Junqueras pueda presentarse a las próximas elecciones. Puigdemont, en cambio, cree que Sánchez ha engañado a ERC. El abogado del expresidente de la Generalitat amenazó ayer con el regreso del dirigente nacionalista para el mes de mayo. Pero no porque la reforma del Código Penal se lo vaya a permitir sino porque confía en ganar los pleitos en los tribunales europeos. Junts advirtió de que el remedio de los desórdenes públicos agravados pueda ser peor que la enfermedad de la sedición.

Aitor Esteban, este viernes en la sede del PNV. ep

El PNV anticipa su apoyo a la reforma

El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, anunció que su formación colaborarán para que se proceda a «la reforma o sustitución» del delito de sedición, que era algo «lógico y obligado». Además, se dirigió al presidente del Gobierno para recordarle que, desde el principio, el tema del 'procés' catalán era «un problema político», que todavía persiste, y que se debería haber abordado «de otra forma».

Esteban apuntó que era algo que se tenía que hacer y explicó que, «de hecho, si el Estado español ha tenido problemas para la extradición» del expresident Carles Puigdemont y otros independentistas catalanes huidos, «es porque no se encontraba paralelismo a este delito en otros países».

A su juicio, tal como estaba tipificado el delito de sedición «era bastante decimonónico y no tenía ningún sentido». Además, recordó que conllevaba «unas penas elevadísimas». «Por lo tanto, me parece lógico y nosotros colaboraremos para que pueda reformarse o para que sea sustituido por otro tipo penal porque no sé exactamente qué es lo que van a proponer, y me reservo las observaciones finales que pueda hacer hasta conocer el texto que van a presentar», añadió el diputado vasco.

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