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La eurodiputada de Junts Clara Ponsatí. EP

Llarena evita de momento dictar una orden de detención tras el plante de Ponsatí

La eurodiputada de Junts estaba citada en el Supremo para declarar por su procesamiento el 1-O y se ha marchado a Bruselas

Cristian Reino

Barcelona

Lunes, 24 de abril 2023, 10:23

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El juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, ha dado este lunes cinco días a Clara Ponsatí para que acredite que ha pedido protección de amparo al Parlamento Europeo en virtud de su inmunidad como eurodiputada. Llarena ha tomado esta decisión horas después de que le plantara la eurodiputada de Junts.

Ponsatí estaba citada a declarar a las 11 de la mañana, pero no ha acudido al Alto Tribunal, en un nuevo desafío a la justicia española, que podría volver a ordenar, en los próximos días, su detención cuando regrese a pisar suelo español. De momento, Llarena no ha dictado esta orden y ha dado tiempo a la dirigente nacionalista, que debía comparecer hoy en el Supremo para que le tomara declaración como procesada por un delito de desobediencia por su participación en la organización del referéndum ilegal del 1-O de 2017, cuando era consejera de Educación en el Govern de Carles Puigdemont.

Su abogado ha presentado un escrito ante el Supremo, reclamando la suspensión del procedimiento, mientras se resuelve la cuestión de su inmunidad como diputada europea. Ha justificado el plante, al hecho de que la eurodiputada tiene que participar en varias sesiones de la Eurocámara. Ayer estaba en Barcelona y hoy está en Bruselas. También ha apelado a su inmunidad. Ha alegado que ha puesto en marcha «el procedimiento de amparo de sus privilegios e inmunidades» en el Parlamento Europeo, por lo que solicita «suspender el procedimiento judicial, de conformidad con el principio de cooperación leal que establece el artículo 4.3 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea».

Llarena ha trasladado a las partes, Fiscalía y Abogacía del Estado, que se pronuncien sobre el caso. «Por su representación procesal, se ha registrado escrito en el que se asevera que, el 28 de marzo de 2023, la procesada presentó demanda de amparo de su inmunidad parlamentaria ante la Presidenta del Parlamento Europeo y que la solicitud fue remitida al Comité de Asuntos Jurídicos de esa Cámara», señala en un auto. En consecuencia, le pide a su abogado que, «en el término de cinco días, aporte justificación documental de haber presentado la demanda de amparo que aduce y aporte traducción al español del documento en inglés que adjunta a su escrito del día de la fecha». El balón está ahora en el tejado de Llarena. Está por ver si tras escuchar a las partes dictará una nueva orden de detención contra Ponsatí pero solo en España o si suspenderá el procedimiento, como pide su defensa.

Ponsatí lleva más de cinco años huida de la justicia, junto a Carles Puigdemont, en Waterloo. El pasado 28 de marzo, regresó por primera vez a España, pero sin entregarse a las autoridades judiciales, a diferencia de cómo hicieron en su caso Anna Gabriel o Meritxell Serret. En una rueda de prensa, avisó que no tenía intención de pactar con la justicia. Lo hizo al amparo de la reforma del Código Penal, pactada entre el Gobierno y el Govern, que derogó el delito de sedición. La europarlamentaria estaba procesada por un delito de sedición. Pero tras su desaparición del Código Penal, Llarena modificó su auto de procesamiento y le imputó únicamente un delito de desobediencia. Por esta razón, se decidió a cruzar la frontera y volver a Barcelona, porque ya no corre el riesgo de ser encarcelada de forma preventiva hasta la celebración del juicio, porque la medida cautelar no puede ser más gravosa que la pena aparejada al delito imputado. Su defensa mantiene además que el delito de desobediencia ya ha prescrito.

Sí en cambio, puede volver a ser detenida, como ocurrió el pasado 28 de marzo, a las horas de pisar suelo español por primera vez en más de cinco años. Ponsatí fue detenida y puesta en libertad poco después. El juzgado de Barcelona le comunicó su citación para este lunes. Ayer ya dio a entender que no acudiría al Supremo. «Tengo trabajo», afirmó en Barcelona. Desde su regreso, hace un mes, pasa la semana en Bruselas, donde mantiene su escaño y los fines de semana viaja a la capital catalana. «Algún día u otro iré a Madrid. O quizás no», afirmó. Llarena la advirtió el pasado 28 de marzo que un nuevo plante «conllevará la modificación de su situación personal y su conducción ante este tribunal por la fuerza pública».

De momento, Ponsatí está en Bruselas y allí no hay orden de detención. Solo podría ser arrestada cuando regrese a Cataluña: tras ser detenida, sería conducida a Madrid al Supremo. El comisario de la Jefatura de los Mossos, Eduard Sallent, ha advertido de que la Policía catalana actuará cumpliendo las órdenes judiciales, como hizo hace un mes con la detención de la dirigente nacionalista.

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