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Pedro Sánchez en las calles de Marrakech durante sus vacaciones. 'RUE 20'
El PP incide en que Sánchez se desentiende del país al irse de vacaciones a Marruecos

El PP incide en que Sánchez se desentiende del país al irse de vacaciones a Marruecos

Los populares, que tildan de «provocación» la actitud del presidente, persiguen contrastarla con la de un Feijóo que «trabaja» la investidura

Martes, 1 de agosto 2023

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Las vacaciones estivales de Pedro Sánchez, al que hasta el pasado lunes se presuponía descansando en la residencia de La Mareta en Lanzarote pero que desde el martes está disfrutando de unos días de descanso en Marruecos para sorpresa general, se ha convertido en un significativo asunto de la política nacional dado el endiablado panorama que han dejado los resultados de las elecciones generales del 23 de julio. Si ya se había mostrado crítico con la posibilidad de que el presidente del Gobierno en funciones optara por tomarse unas jornadas de asueto cuando su líder, Alberto Núñez Feijóo, le urge, sin éxito, a reunirse para encarar la investidura, el PP ha encontrado en la controvertida elección del país magrebí un factor añadido para utilizar el descanso de Sánchez como un ariete contra él.

El giro histórico en la política exterior del Ejecutivo -que llevó hace año y medio a asumir la posición de Rabat sobre un discutido estatus de autonomía para los saharauis a cambio de restablecer y reforzar las relaciones con el país vecino, tras la crisis por el acogimiento secreto en España del dirigente del Frente Polisario Brahim Ghali para darle tratamiento médico- provocó que todo el arco parlamentario, desde Unidas Podemos -incluida Yolanda Díaz- al resto de los socios de Sánchez pasando por la oposición, censurara el viraje. Las sospechas posteriores, ni aclaradas ni despejadas, sobre la responsabilidad de los servicios de inteligencia marroquíes en el robo de datos de los móviles, infiltrados ilegalmente con Pegasus, del presidente y los ministros Fernando Grande-Marlaska (Interior), Margarita Robles (Defensa) y Luis Planas (Agricultura) solo contribuyeron a agudizar los recelos sobre los renovados lazos de la Moncloa con el reino de Mohamed VI.

Con la investigación judicial sobre el espionaje paralizada por la falta de colaboración de Israel -la empresa que 'comercializa' Pegasus está radicada allí-, este es el pantanoso contexto que rodea la decisión de Sánchez de encaminar sus vacaciones hacia Marruecos. Y el hecho de que se haya inclinado por un destino que presenta tantas aristas -aunque el viaje con su mujer y sus dos hijas sea de carácter «privado», sin agenda oficial y, en consecuencia, a costa de su bolsillo, como subraya la Moncloa- ha recargado la munición política del PP. Un PP que se esfuerza por confrontar la disponibilidad de Feijóo a seguir «trabajando» por la investidura, que él tiene poco menos que imposible ante la falta de apoyos , con el gesto de su rival de coger aire unos días enfriando así las complicadas negociaciones que deberá afrontar para ganarse, singularmente, el aval de Junts. Donde los socialistas ven un necesario respiro, los populares interpretan que el presidente en funciones se desentiende del país y de la compleja coyuntura que atraviesa.

«Soberbia» y misterio

El desplazamiento de Sánchez a Marruecos, destapado por la prensa marroquí que este miércoles ofreció imágenes de su paseo por Marrakech, fue catalogado por Miguel Tellado como una «clara provocación» y un ejercicio de «soberbia». El vicesecretario de Organización del PP cogió el pie del viaje para incidir en la línea argumental a la que se aferran Feijóo y los suyos frente al intento de su adversario de parar el balón de la investidura: que debe dejar de poner «kilómetros de por medio», asumir su «derrota», aceptar la inconveniencia de perseverar en sus alianzas con los independentistas y reunirse cuanto antes con quien ganó las elecciones reivindicando su legitimidad para intentar formar gobierno. Cuca Gamarra fue más dura, echando mano de la ralentización del mercado laboral, para reprochar que Sánchez se haya marchado cuando la economía no va «como una moto» sino «hacia el acantilado». Que el presidente haya elegido Marruecos es, para Vox, la constatación de su política de «puertas abiertas» a la inmigración ilegal.

Tras haber puesto sordina a las negociaciones para la investidura -al menos hasta el primer 'round' de la nueva legislatura, el 17 de agosto- con la constitución del Congreso, todo apuntaba a que, en consonancia, el líder del PSOE había comenzado su descanso en Lanzarote. Pero no. El jefe del Ejecutivo no se había marchado, según precisaron el lunes los socialistas. Sánchez grabó a las 9:30 de la mañana de ese día en Ferraz un vídeo para dejar claro que no contempla otra opción que proseguir en la Moncloa. Sus vacaciones se habían rodeado así de una suerte de misterio hasta que se supo el martes que estaba en Marrakech.

Un campamento de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia).

Para el Polisario es un «apoyo indiscutible» a un régimen que «vulnera derechos humanos»

El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, afirmó este miércoles que el viaje a Marrakech (Marruecos) del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, demuestra «el indiscutible apoyo» de España «a un decadente régimen que vulnera de forma sistemática, diaria e impune los derechos humanos del pueblo del Sáhara Occidental». A su juicio, «si bien rápidamente se ha insistido en circunscribir este viaje al ámbito estrictamente privado -y aún teniendo este carácter-, dicha elección conlleva aparejado un enorme contenido político que va mucho más allá del ámbito privado», informa Europa Press.

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