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La actriz Sidse Babett Knudsen. RC
Birgitte Nyborg, la política a la que siempre votaríamos

Birgitte Nyborg, la política a la que siempre votaríamos

El personaje de 'Borgen' sigue siendo un referente al que aferrarse cada vez que se convoca una cita electoral

Mikel Labastida

Valencia

Lunes, 13 de mayo 2024, 19:25

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Cada vez que se celebra un acto electoral pienso en Birgitte Nyborg, la protagonista de 'Borgen'. Así que este año pensaré muchas veces en ella, porque se nos acumulan las citas. También pensaré en la manera que tuvo de formar gobierno, de enfrentarse a los escollos que genera una coalición política y de resolver a los propios problemas de los ciudadanos. Ella logró encabezar un gobierno de alianza con los Verdes y los Laboristas, pese a tener estos últimos más escaños. Con ella descubrimos que otros modos de hacer política eran posibles. Más amables, más dialogantes, más constructivos.

'Borgen' es la serie en la que todos los políticos han querido verse reflejados, aunque ninguno haya seguido las lecciones que esta producción danesa ofreció durante su emisión entre 2010 y 2013 (posteriormente se emitió una temporada extra en 2022). Cuando han tenido en su mano poner en marcha pactos como los que se alcanzaban en esa ficción o desarrollar programas como los que promovían los protagonistas se han acordado menos de este popular título. La citaron Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera o Mònica Oltra, entre otros. Despertaba simpatías entre todas las ideologías y colores, lo cual demuestra la versatilidad del personaje.

La actriz Sidse Babett Knudsen alcanzó una enorme popularidad en el papel de Nyborg, que llegó a ser primera ministra de Dinamarca tras conseguir poner en común a varios partidos. Para mantenerse en su cargo tuvo que asumir renuncias y sacrificios, mediar entre las distintas fuerzas para lograr sus objetivos y anticiparse a lo que pudiese plantear la oposición. Nunca sobraban manos ni ojos. La ejemplaridad de la presidenta se mantuvo impoluta según avanzaban las tramas, hasta niveles que incluso interfirieron en sus relaciones personales. En su trabajo acumuló triunfos. No se le dio tan bien lo de ser esposa y madre, al menos mientras dirigía el país.

Nyborg tuvo vidas más allá del despacho en el palacio de Christiansborg (sede del gobierno en Copenhague). En la tercera temporada tras haber perdido las elecciones decide ceder el liderazgo de su partido a otra persona y dedicarse a dar conferencias. Pero cuando comienza a observar movimientos raros entre los que fueron sus compañeros da el paso de fundar otro partido, los Nuevos Demócratas. Ahí debe empezar de cero, creando equipo, haciéndose hueco, buscando financiación. Fue una carrera de fondo con resultados inciertos. En aquella ocasión no llegó a ser presidenta, pero sí aceptó el puesto de ministra de Asuntos Exteriores. Cuando la serie regresó la protagonista se había convertido en Secretaria de Estado y debía mediar ante la amenaza de Rusia con Dinamarca y Groenlandia. En esta última etapa el comportamiento de Nyborg no resultó tan intachable. Porque nada ni nadie es eterno. Ni siquiera 'Borgen'

Si hay dos referentes políticos en el audiovisual esos son Nyborg y Jed Bartlet y los dos son más propios de una película de ficción, que de un drama realista. Porque en la actividad suelen surgir conflictos y detectarse vicios que casi nadie es capaz de resolver como lo hacían ellos. El propio sistema lo impide, por más que 'El ala oeste' y 'Borgen' se empeñasen en convencernos de que el bien siempre se impone. La comparación entre ambos personajes permite además observar las diferencias entre la política en Estados Unidos y en Europa. Que no son pocas.

'Borgen' otorgó una fama mundial a Sidse Babett Knudsen, lo que se tradujo en una nominación a los Emmy y la oportunidad de fichar por títulos internacionales como 'Westworld', en HBO Max. En la última Berlinale destacó por su papel en 'Vogter', un thriller carcelario en el que interpretaba a una funcionaria de prisiones que debe resolver un enorme dilema ético.

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