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Un fotograma de 'Miércoles'.
Miércoles de Tim Burton en Netflix | Crítica de 'Miércoles': una buena idea que se pierde en el misterio

Crítica de 'Miércoles': una buena idea que se pierde en el misterio

La interpretación de Joanna Ortega y la estupenda ambientación son lo mejor de esta ficción dirigida por Tim Burton

Iker Cortés

Madrid

Sábado, 3 de diciembre 2022, 09:48

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Resulta extraño que no hubiera ocurrido antes. Si algo casa con el particular universo que Tim Burton ha ido tejiendo y elaborando a lo largo de todos estos años, a través de sus largometrajes y dibujos, eso es 'La familia Addams'. No en vano, la Lydia a la que Winona Ryder encarnó en 'Bitelchús', estaba más que inspirada en Miércoles, la hija de Gómez y Morticia Addams.

Las caricaturas que alumbró Charles Addams en el 'New Yorker', a finales de los años treinta, presentaban a una familia tan divertida como terrorífica, que parodiaba constantemente el día a día de una familia convencional americana. Ubicada en los márgenes de la sociedad, a través del humor Addams acababa poniendo en valor su disfuncionalidad frente a lo normativo. Aquellas viñetas se convirtieron, a la postre, en una exitosa serie de televisión en los años sesenta y varias películas de acción real, en los noventa, y de animación en épocas más recientes -la última data de 2019-.

Ahora, Al Gough y Miles Millar, creadores de 'Smallville', acaban de estrenar 'Miércoles' en Netflix, una serie de ocho episodios de unos cincuenta minutos de duración cada uno, que pone el foco en la adolescencia de la hija mayor de los Addams. El gran reclamo de la ficción es que Tim Burton se ha puesto detrás de las cámaras en los cuatro primeros episodios, marcando el tono y la ambientación de un producto que se dirige fundamentalmente al público infantil y juvenil. La ambientación es, precisamente, uno de los hallazgos de una ficción que comienza con un prólogo acertadísimo. Miércoles tiene quince años y es un bicho raro en el instituto, una marginada al que todo el mundo evita. A su hermano Pugsey, en cambio, le hacen la vida imposible. Acaban de amordazarlo los del club de natación. Al grito de «aquí la única que tortura a mi hermano soy yo», la joven se adentra en la piscina y suelta en el agua dos bolsas llenas de pirañas. Fruto del desaguisado -uno de los abusones ha perdido una pierna-, la joven es expulsada de la escuela. Sus padres la mandarán entonces al internado Nevermore, un colegio de 'raritos' donde ellos mismos se conocieron y esperan que encuentre su sitio. No la dejarán sola y dejarán a Cosa, la simpática mano, al cuidado de la chica sin decírselo a ella. Su primer impulso será escaparse, claro, pero tras sobrevivir a dos intentos de asesinato y ver morir a uno de sus compañeros, decidirá quedarse.

Porque aquí la joven sociópata se aleja en gran medida de la caricatura original para convertirse en una suerte de 'Veronica Mars', ávida de resolver el misterio. Los conocedores del personaje lo encontrarán extraño, pero no chirría en exceso y estaba claro que necesitaba algo más de profundidad si iba a llevar el peso de la serie. Una fantástica Jenna Ortega encarna a esta chavala cínica y descreída que dedica una hora todos los días a escribir y que cuenta ya con varias novelas de misterio en su haber. Además, en los últimos meses ha comenzado a experimentar visiones acerca del futuro y el pasado, aunque aún no ha comentado nada a sus padres.

Unos decorados exquisitos

Hablábamos antes de la estupenda ambientación. La ficción de Al Gough y Miles Millar evita en la medida de lo posible lo digital -no siempre se puede, claro- y apuesta por exquisitos decorados para dar vida a una academia Nevermore de corte gótico, que recuerda al universo de Harry Potter, con sus habitaciones, las aulas, el gimnasio donde practican esgrima, la sala de botánica, la biblioteca o los rincones ocultos que esconde el enclave. El espeluznante bosque que rodea el internado y Jericho, el pueblo en el que hacen vida los 'normis', siempre inquietos ante los muchachos de Nevermore que se acercan al pueblo, son los otros dos escenarios en los que se desarrolla el grueso de la acción.

Lo que 'Miércoles' no esconde es que en realidad está contando una historia de adolescentes tradicional, en la que lo diferente es su peculiar galería de personajes, encabezada por 'Miércoles' y sus descacharrantes monólogos interiores -de lo mejor de la ficción, junto con el baile que ya ha hecho historia-. Ahí están Enid, la compañera de habitación de Miércoles, una mujer loba que aún no ha pegado el estirón; Xavier, el atormentado artista al que parece que Miércoles ha dejado embelesado; Bianca, la sirena que es la jefa de las animadoras del instituto sin serlo, o Tyler, el normi que trabaja en una cafetería de Jericho y que está dispuesta a echar una mano a Miércoles en todo lo que necesite.

Tres fotogramas de la serie.
Imagen principal - Tres fotogramas de la serie.
Imagen secundaria 1 - Tres fotogramas de la serie.
Imagen secundaria 2 - Tres fotogramas de la serie.

'Miércoles' habla pues de temas como el amor -hasta donde puede, claro, porque su protagonista es su protagonista-, la amistad, los celos, la necesidad de encajar en un grupo, la presión que los padres ejercen en sus hijos para que sigan sus pasos, el acoso escolar o los prejuicios, con innumerables referencias al género, y lo hace mientras avanza en la resolución de los dos o tres misterios con los que la joven se topa al comienzo de la ficción. El problema es que esa parte es tramposa, no está muy bien articulada, pese a llenar buena parte del metraje, y parece desarrollarse a capricho de los guionistas, con la excusa de las visiones de la protagonista como motor. Si conviertes a Miércoles en una suerte de detective e investigadora, lo único que no debería fallar es precisamente el misterio. Y es raro porque la ficción tiene detalles curiosos como haber escogido a Christina Ricci, que dio vida a Miércoles en la película de 'La familia Addams' cuando tenía tan solo 11 años, para encarnar a la profesora de botánica, o poner a Catherine Zeta-Jones y Luis Guzmán como Morticia y Gómez Addams -estos dos últimos papeles son casi testimoniales-.

Continuidad asegurada

Lo que está claro es que 'Miércoles' tiene su continuidad asegurada. En los primeros siete días en la plataforma ha registrado más de 341 millones de horas vistos, superando los 335 millones de horas que consiguió 'Stranger Things 4' en su estreno, la semana del 30 de mayo al 5 de junio. Netflix estima que 'Miércoles' la han visto ya unos 50 millones de hogares.

Vídeo.

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