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José Manuel Canal delante de Jesús Flagelado antes de su Vía Crucis Álex López
«Con cordura y buena voluntad se pueden conseguir este tipo de momentos tan importantes»

José Manuel Canal. Hermano mayor

Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado
«Con cordura y buena voluntad se pueden conseguir este tipo de momentos tan importantes»

Realce musical como novedad y la Catedral como anhelo de una Hermandad de Jesús Flagelado que quiere seguir siendo de utilidad a la ciudad de Salamanca

Álex López

Salamanca

Miércoles, 6 de marzo 2024, 10:19

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Realizada la celebración del 75º aniversario, todo vuelve a la normalidad para la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas. Los del color eminencia y los zapatos de hebilla, escoltas y guardianes del «Cristo torero», han desarrollado y mantenido una identidad y estilo únicos y de mucho calado en la Salamanca cofrade, a lo que contribuye que su origen esté entre los dependientes del comercio. Una hermandad con gran presencia de mujeres, ya que son ellas las encargadas de portar a Nuestra Señora de las Lágrimas, en ese amargo camino que hace la Madre tras el Hijo azotado cada noche de Miércoles Santo por Libreros y Calderón Barca, dos calles que casi pertenecen al patrimonio artístico de la hermandad.

Primer viernes de marzo. Los fieles salmantinos tienen una cita en la Clerecía. La Hermandad de Jesús Flagelado realiza su Vía Crucis con su imagen titular por la parte alta del claustro de la Universidad Pontificia. Un acto al que al principio sólo asistían los hermanos, pero que el paso del tiempo le ha ido añadiendo público e interés a uno de las estampas únicas de la Cuaresma salmantina. Se trata, además, del primer culto a Jesús Flagelado. A este acto le seguirán el triduo penitencial, la misa de Domingo de Ramos, el desayuno tradicional, que este año será en la Casa de la Iglesia y organizado por los propios hermanos, la asamblea general y la procesión de la noche del Miércoles Santo.

En los instantes previos a la apertura de puertas, José Manuel Canal, Hermano Mayor, atiende a unos estudiantes de Bellas Artes interesados en el estudio artístico de la talla de Luis Salvador Carmona. En lo que los jóvenes artistas se recrean, deleitan e impresionan con todos los detalles del Flagelado, aprovechamos para valorar el cómo afronta la hermandad una nueva Semana Santa. «La hermandad llega como siempre, con ilusión. Con las expectativas puestas en la procesión, preparando nuestros actos de Cuaresma». Unos preparativos que han venido marcados por el adelanto de la Semana Santa respecto al año pasado: «Este año es verdad que te pilla un poco de sorpresa. Parece que acaban las navidades y ya piensas que en mes y medio tienes un Vía Crucis. A lo mejor han sido quince días respecto al año pasado, pero esa quincena te hace ver la diferencia de tiempo que hay, que parece que este año ha venido todo un poco precipitado. En nuestro caso, como trabajamos todo con mucha antelación, tampoco ha sido muy difícil acomodarse a ello».

Álex López
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En el apartado de novedades, el único cambio que presenta la hermandad de cara a su procesión son algunas modificaciones en el formato de la misma. «La modificación más destacable será en la parte final. Siempre era una parte más recogida, donde venía una persona a cantar el «Ave María» y el «Himno de Jesús Flagelado». Este año le daremos más realce con las bandas, porque estaban mucho tiempo sin tocar y pensamos que la música es un factor muy importante y que atrae mucho a las personas. La parte del canto de esta hermana la vamos a trasladar a los actos que hacemos en el triduo y la entrada de la procesión va a ser toda con música».

José Manuel Canal, además de Hermano Mayor, es el director musical de la Agrupación Musical Virgen de la Vega, la banda de Jesús Flagelado. Nos da su opinión sobre la importancia que tiene y se le da a la música en nuestra Semana Santa: «No se le da la importancia que merece, pero la música está ocupando ese espacio que tiene que ocupar. Hay pasos que sin música lo dicen todo. El silencio también es música. Pero la música tiene esa capacidad de llegar a los sentimientos, despertar emociones, hacernos reflexionar… Cuando una persona está viendo un paso en la calle y está escuchando una música que de alguna manera le ayuda a entender el misterio que tiene delante, creo que la música es una gran aliada nuestra y tiene que estar presente siempre en nuestros actos y celebraciones».

Por último, la Hermandad de Jesús Flagelado tiene muy clara su posición en la Semana Santa de Salamanca: «Lo que queremos es hacer las cosas lo mejor posible para nuestros hermanos y nuestra ciudad. Hacemos muchos actos en los que involucramos a muchas personas y para muchas personas. Trabajamos con muchas asociaciones y queremos ser una hermandad útil, no sólo una hermandad de Miércoles Santo, sino que podamos ayudar a muchas personas durante todo el año y que aquí tengan su cobijo. Este rumbo nos ha venido muy bien porque nos ha abierto mucho las puertas, el número de hermanos jóvenes ha crecido y conseguimos hacer obras de caridad. Queremos ser una hermandad lo más útil posible a la sociedad de Salamanca».

Catedral, la casa de todos

El año pasado conocíamos la intención de la hermandad de querer hacer Estación de Penitencia en la Catedral. José Manuel nos explica que se ha seguido trabajando en ello, pero que «los visos son los mismos». «El Cabildo Catedralicio ha tomado una decisión, que nos hará llegar en breve, y lo que diga el Cabildo es lo que habrá que asumir, ya que es quien tiene la competencia». Todo apunta a que Jesús Flagelado no podrá entrar en la Catedral, aunque se le ofrecería la Catedral Vieja para realizar la Estación de Penitencia allí, algo inviable para la hermandad, que tendría que «desmontar» el cortejo para volverlo a formar.

La noche del Miércoles Santo del 2023, cuando el paso de Jesús Flagelado encaraba la calle Benedicto XVI, al lado de la Catedral, dos hermanos depositaron un ramo de flores en la puerta del Obispo como ofrenda al Santísimo. Un gesto que José Manuel aclara que no fue algo reivindicativo: «nosotros no queremos reivindicar nada. Para nosotros el poder visitar al Santísimo el día de nuestra procesión es el último sentido de todo, porque si no lo que hacemos no es más que un desfile procesional. Nuestra junta de gobierno, amparados en ese sentir de las normas diocesanas, quisimos dotar de sentido ese momento y por eso fue lo de insistir tanto en la entrada a la Catedral. Hay muchos hermanos que es el único que van a entrar en una iglesia y el único día que se van a poner delante del Santísimo. Como al final no fue viable, hicimos ese gesto para hacer ver de alguna manera que el Santísimo estaba ahí dentro, aunque no pudiéramos entrar. Nosotros no somos reivindicativos, nunca lo hemos sido.

Creemos que la Catedral es la casa de todos. Aunque es cierto que hay otra hermandad que tiene su sede canónica allí y procesiona después, y de alguna manera podemos interferir en sus actos, creo que con un poquito de cordura y buena voluntad por parte de los dos se pueden llegar a conseguir este tipo de momentos tan importantes, que no corresponden a ningún capricho, corresponden a liturgia y a cosas que hay que hacer bien y que es lo que las hermandades tenemos que empezar a hacer, hacer las cosas con lógica, sentido común y con una razón en todo. Creo que eso es lo que nos va a ayudar a crecer en definitiva como hermandades».

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