Aunque debería ser un espacio comercial para dar servicio al barrio, el edificio inacabado de la plaza de la Valmuza es fuente de problemas para los vecinos. /Álex López

Aunque debería ser un espacio comercial para dar servicio al barrio, el edificio inacabado de la plaza de la Valmuza es fuente de problemas para los vecinos. / Álex López

De barrios por Salamanca

Preocupación en El Zurguén por la deriva del edificio inacabado de la plaza de la Valmuza

Los vecinos denuncian que han roto la tapia que lo rodea, se cuela gente dentro y puede convertirse en foco, más allá de botellones, de riesgo de agresiones

Ana Carlos
ANA CARLOS

Lleva 18 años aparcado y siendo un quebradero de cabeza para los vecinos. El inmueble inacabado de la plaza de La Valmuza se empezó a construir como edificio comercial del barrio de El Zurguén. Pero enseguida las obras se paralizaron, y su esqueleto se convirtió en un problema. Al principio contaba con una valla de madera que no le daba suficiente protección. Para solucionarlo, el Ayuntamiento de Salamanca construyó una de ladrillo. En marzo de 2021 los vándalos rompieron un trozo en la parte que da acceso a lo que estaba destinado a ser un aparcamiento subterráneo. Se dio aviso al Consistorio y los vecinos lo arreglaron. Pero de nuevo han vuelto a reabrir el muro.

La directiva de la asociación de vecinos Teso-El Zurguén denuncia que un edificio en construcción accesible a todo el que quiera entrar es un peligro. Consideran que los problemas que puede ocasionar, más allá de botellones, son el riesgo de accidentes e incluso de agresiones. Por eso reclaman soluciones: que sea derribado o que se le dé una utilidad. En esta línea, apuntan que sería un emplazamiento ideal para un centro cívico para el barrio, porque el actual centro de participación que utilizan como sede es demasiado pequeño para realizar actividades. Cuando tienen alguna más numerosa se ven obligados a hacer uso del gimnasio del colegio. Y no pueden celebrar, como quisieran, la presentación del libro de una vecina del barrio.

Arriba, el presidente la asociación de vecinos, señala la que podría ser la acera nás estrecha de la ciudad. / Álex López

Otra preocupación para El Zurguén y que comparte con El Teso, San José, El Tormes y La Vega es el saturado Centro de Salud. Desde el nacimiento del barrio contaban con la promesa de que se construiría uno allí. El actual, en el barrio de El Tormes, está saturado, tiene despachos muy pequeños, está obsoleto y los intentos de mejora han sido solo «chapuzas», critican.

Las asociaciones de la zona llevan un año pidiendo «un centro en condiciones». Ya no ven necesario el edificio para el que se hizo un proyecto hace una década. Los años no han hecho crecer al barrio tanto como estaba previsto en un inicio, y por ello plantean como solución que se acondicione para tal fin el antiguo psiquiátrico, ubicado en el barrio de San José. Con este fin mantuvieron una reunión con el gerente de Atención Primaria, Luis Javier González Elena, que les dio «buenas palabras». Ahora están a la espera de ser recibidos por la gerente de Salud, que se comprometió a verles a principios de este año.

 

Coches en las calles peatonales

La calle peatonal Parlamento Europeo, que atraviesa el barrio, es una de las más concurridas especialmente en verano. Pero el tránsito de coches por ella es habitual, según lamentan desde la asociación.

La razón es que en dos de las calles adyacentes hay garajes a los que antes se podía acceder sin entrar en esta. Pero hace años se hundió el suelo, bajo el que hay una estructura de Iberdrola. Entonces cerraron las entradas con bolardos. Delante de una de ellas se ha creado incluso un aparcamiento. Aunque los vecinos lograron que se recuperase el acceso una de las tres cocheras afectadas, para entrar en las dos restantes no queda más remedio que pasar por la calle peatonal, con el consiguiente trastorno para los transeúntes.

Los vecinos no se resignan a esta situación y exigen una solución, porque los peatones tienen que ser los protagonistas de la ciudad. Especialmente en las calles diseñadas especialmente para ellos.

Problemas en el Teso de la Feria

La asociación destaca que los viandantes también tienen problemas en El Teso de la Feria, en concreto en la calle Pico del Naranco. Esta vía, que era de una sola dirección, se habilitó de doble sentido durante las obras del barrio. El problema es que la acera es muy estrecha a la altura del hotel Eurowest porque cuando se construyó el edificio se permitió que saliera más que el resto.

A la hora de ir al colegio, ese punto se vuelve conflictivo con la cantidad de personas que pasan. Además, no hay espacio suficiente para sillas de ruedas o carritos de bebé. Aunque se aprobó en los presupuestos participativos volver a habilitar la calle para un único sentido, ensanchar las aceras e incluir espacios ajardinados, todavía no se ha hecho. El colectivo vecinal considera que se trata de una intervención que debe llevarse a cabo con urgencia.

El deficiente estado de mantenimiento del jardín junto al Parador es otra de las deficiencias que denuncian los vecinos de El Teso. Pese a que tiene riego hay zonas que están secas en un enclave que resulta muy visible también para los turistas que se mueven por esa zona.

Una asociación joven con ganas de crecer

La asociación de vecinos Teso-El Zurguén es muy joven. Comenzó su andadura en 2018 ante el fracaso de sus predecesoras en los barrios que le dan nombre. En la actualidad, a pesar del parón de la pandemia y la lenta vuelta a la normalidad, al principio solo con actividades que pudieran realizarse al aire libre, cuentan con 200 socios.

Ahora quieren volver a estar muy activos y el día 26, a las 18 horas, acogerán una charla de la OMIC para comprender las facturas del gas y la luz y sobre el ahorro de energía. Este asunto preocupa especialmente a los vecinos en estos tiempos de precios elevados y mucho gasto por las inclemencias del tiempo invernal.

Con nuevas y atractivas propuestas, este colectivo vecinal aspira a seguir creciendo y mejorando la calidad de vida de este tranquilo barrio.