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José Manuel García

Ruido noche y día, el insoportable problema con el que vive la mitad de Salamanca

Más de 80.000 habitantes de la capital sufren niveles acústicos superiores a lo que recomienda la OMS por culpa del tráfico, mientras ocio y obras elevan los decibelios a todas horas, un problema que afecta a la salud

Félix Oliva

Salamanca

Martes, 2 de mayo 2023

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Hora punta en la plaza de España. El lugar con más tráfico de Salamanca recibe 55.000 vehículos cada día que llegan a este acceso al centro de la ciudad desde María Auxiliadora, Canalejas, avenida Mirat o Gran Vía. Es la 'zona 0' de la circulación en la capital y se nota porque es difícil mantener una conversación por culpa del ruido que se eleva por encima de los 71 decibelios en las mediciones oficiales, casi 20 por encima de lo que se considera saludable.

No es el lugar más ruidoso de la ciudad, pero sí uno de los sitios donde se manifiesta el problema con la contaminación acústica que sufre Salamanca. Un problema que tiene que ver con el tráfico, pero también con las obras, el tráfico ferroviario, las aglomeraciones en las calles más transitadas o el ocio, y que en global perturba la vida de uno de cada seis salmantinos que conviven con un nivel de decibelios superior a lo recomendable. Niveles que, según los estudios municipales, se han reducido y que encuentran su contrapunto en las islas de silencio de parques y zonas monumentales.

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Según los datos del mapa de ruido vigente en Salamanca, un 13% de la población está expuesta a niveles de ruido superiores a los niveles recomendables, una mejora con respecto al 20% de cinco años atrás, pero no se puede considerar del todo bueno. El nivel de referencia admitido para áreas ligeramente ruidosas es de 65 decibelios en una medición de ruido total: en Salamanca, el 85% de la superficie de la ciudad sufre niveles superiores. Es decir, que casi todo el municipio y una notable parte de la población están bajo ese yugo.

Sin embargo, esos límites son menos exigentes de lo que marca la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la protección del bienestar. El tope de la organización mundial, 65 decibelios de día y 55 de noche como máximo, se ha acotado todavía más para el tráfico: en cuanto al ruido de la circulación, se considera un límite de 53 decibelios de día y 45 de noche. Y Salamanca no cumple con esos niveles.

La mitad de la población de Salamanca sufre ruidos del tráfico superiores a lo que recomienda la OMS de noche y de día

El principal problema de ruido en Salamanca lo genera el tráfico rodado, que genera el 90% de la contaminación acústica, pero no es el único factor. Las grandes avenidas, dos autovías y, en menor medida, el mallado interno de calles son el foco fundamental.

Volviendo al caso de la plaza de España, los 71 decibelios medidos en una día de tráfico (cifra de referencia para el mapa municipal del ruido) desbordan con mucho los 53 que recomienda la OMS para lugares con tráfico. En ruido por tráfico rodado, el 45% de los 150.000 habitantes de Salamanca sufren niveles superiores al límite diurno de 53 decibelios, 67.400 personas. Y el dato del límite nocturno es apabullante: sólo el 45% de la población, 83.000 personas, tendrían asegurado un nivel por debajo de 50 decibelios por la noche. El límite está en 43 decibelios: no hay datos de población por debajo de ese nivel.

La Agencia Europea del Medioambiente (AEMA) corrobora que «más del 50% de los habitantes de las zonas urbanas están expuestos a niveles de ruido de 55 decibelios o más durante el período diurno, vespertino y nocturno evaluado y es una exposición a largo plazo», así que es un problema global y Salamanca no escapa a ello.

Así suena el tráfico

Una calle con circulación baja se puede quedar por debajo de los 50, pero en cuanto sube el tráfico se dispara a los 90 y el uso del cláxon lo puede elevar por encima de 110. Eso convierte las zonas de tráfico intenso en el foco de altas intensidades.

Según el estudio municipal, las calles con más tráfico de Salamanca son ruidosas durante muchas horas. Canalejas, Gran Vía, Carmelitas, Filiberto Villalobos, Maristas con Peña de Francia, Paseo de San Vicente o Torres Villarroel arrojarn ruido por encima de los 70 decibelios en las mediciones oficiales de referencia, una partitura de motores, frenazos y toques de claxon emitida a alto volumen.

Tráfico normal

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Además, en el mapa del ruido, se han considerado como origen de contaminación acústica el tráfico, pero también la red ferroviaria y las zonas industriales; también se contempla el tráfico de aeropuertos, pero en este caso Salamanca no se ve afectada.

Aunque en los supuestos de trenes e industria la afectación en Salamanca es menor, existe. Se puede señalar el paso del tren sobre la avenida de Comuneros en el caso del tren, en una vía por la que pasan trenes de mercancías y pasajeros bastante cerca de las viviendas. Según los datos municipales, sólo cien personas sufren más de los 65 decibelios límite de la medición diurna, pero un millar soportan más ruido de los 55 decibelios previstos para el horario nocturno.

Y la zona industrial junto al DA2, el polígono de El Tormes, y los polígonos del término municipal Montalvo I y II son los principales orígenes del ruido de actividad empresarial.

Una cuestión de salud

El ruido no es sólo algo incómodo: se ha convertido en un problema de salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ruido es altamente perjudicial y uno de los factores medioambientales que provoca más alteraciones en la salud. Por ello, se fijaron los límites que recomienda la organización.

En España, cada año, hay más de 1.000 fallecimientos y 4.000 hospitalizaciones derivadas del ruido, según la Agencia Europea de Medio Ambiente y más de dos millones de personas sufren problemas relacionados con el descanso nocturno. En el caso de Salamanca, la encuesta de morbilidad del INE recoge 166 ingresos al año por enfermedades del oído, pero el impacto del exceso de decibelios tiene que ver más con la salud mental.

12.000 muertes prematuras están provocadas por el ruido ambiental, que tiene grandes efectos secundarios en cardiopatías o alteraciones de sueño

Según la Carlos III, el ruido provocado por el tráfico es «una variable relacionada con los ingresos hospitalarios de salud mental de urgencia en general para todos los grupos de edad» y se vincula con unos 6.000 ingresos urgentes y unas 500 muertes cada año en España.

La AEMA calcula que la exposición a largo plazo al ruido ambiental provoca 12.000 muertes prematuras. Aunque la lista de efectos secundarios es aún mayor: contribuye a 48.000 nuevos casos de cardiopatía isquémica cada año en toda Europa; se calcula que 22 millones de personas sufren grandes molestias crónicas y que 6,5 millones de personas sufren alteraciones del sueño graves y crónicas.

La Salamanca ruidosa

Salamanca acaba de iniciar el proceso para la segunda revisión de su mapa de ruido. La capital estrenó este instrumento en 2014, con retraso sobre la fecha prevista (2012) y lo actualizó por primera vez en 2019. Ahora llega una nueva puesta al día.

Para la elaboración del último mapa se tomaron datos en 381 puntos de la ciudad para medir los niveles de ruido en mediciones de corta y larga duración. Las localizaciones elegidas incluían calles con tráfico y peatonales, el centro histórico y zonas industriales.

Mapa del ruido de Salamanca. SH

Según el informe, las calles más ruidosas de la ciudad son Canalejas, Gran Vía, Carmelitas, Filiberto Villalobos, Maristas con Peña de Francia, Paseo de San Vicente o Torres Villarroel, donde las mediciones han arrojado un nivel de ruido por encima de los 70 decibelios. Coinciden con las calles que tienen más problemas de contaminación según los datos obtenidos en un estudio independiente de Ecologistas en Acción, que señala el Paseo de Canalejas, el Paseo de Carmelitas, la Gran Vía y la avenida de Portugal como las calles con más niveles de dióxido y partículas procedentes del tráfico rodado.

Con estos datos y consultando el mapa, se comprueba que son las calles con más tráfico las que tienen más problemas de decibelios. Las avenidas de la primera y segunda rondas concentran los tonos azules del mapa que marcan las calles con más ruido. Fuera de la capital, la red de carreteras también es fuente de niveles altos de ruido y ha sido necesario tomar medidas, especialmente allí donde atraviesan núcleos de población.

Un problema poliédrico

El tráfico rodado es el gran origen del ruido, pero en Salamanca también empieza a haber problemas con el ocio y las aglomeraciones y, circunstancialmente, con las obras. Una calle bulliciosa como la calle Toro o la propia Plaza Mayor, una zona de terrazas como las muchas que hay en el centro (San Justo, San Julián) o un bar bajo un balcón en cualquier barrio pueden trastocar el descanso de cualquiera.

Calle bulliciosa

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Una calle ruidosa puede alcanzar los 90 decibelios, muy por encima de los 65 que marca el límite para el respeto a la salud y el doble de lo que recomienda la OMS para el horario nocturno. Niveles que se desbordan por completo en el caso de una obra de las muchas que hay en la ciudad.

El problema del ruido originado en bares, restaurantes y terrazas, especialmente en horario nocturno, ha empezado a hartar a los salmantinos. Juristas Contra el Ruido, la Asociación Vecinal Bretón y Salmantinos Contra el Ruido se han unido para visibilizar y buscar soluciones para este problema.

En Salamanca, el origen se encuentra mayoritariamente ligado al ocio. «Imagina que vives encima de una fuente de ruidos de lunes a domingo, todavía más si hay fiestas de Facultades. Tenemos ruido constante desde las tres de la tarde a las seis de la mañana. Menos los miércoles, no sabemos porqué, pero es el día más tranquilo», explica Patricia Barbero, de la asociación Salmantinos Contra el Ruido.

La asociación señala los puntos más problemáticos. «En Varillas y San Justo el ruido empieza en torno a las 11.30 de la mañana y con autorización», denuncia. Los alrededores de Vialia, Van Dick, Crespo Rascón, Gran Vía, Bretón, San Julián, Plaza Mayor y La Rúa, entre otros, son la última gran fuente de la enorme contaminación acústica que, noche y día, sufren miles de salmantinos.

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