Borrar
José María Santiago Guervós, junto a Jesús Nazareno. Álex López
«Sin la música sería imposible decir 'ahí viene el Nazareno de San Julián'»

José María Santiago Guervós. Hermano mayor

Congregación de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Santo Entierro

«Sin la música sería imposible decir 'ahí viene el Nazareno de San Julián'»

La corona plateada de Jesús Nazareno ha sido dorada y será el estreno, si el tiempo lo permite, de una congregación en auge

Álex López

Salamanca

Sábado, 23 de marzo 2024, 12:06

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Fundada a finales de 1688 y aprobada a mediados de 1689, la Ilustre y Venerable Congregación de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Santo Entierro comenzaba una historia de tradición y raíces de más de tres siglos, que en la actualidad mantienen y sobre la que siguen creciendo. Con sede canónica en la iglesia de San Julián, de donde salen cada tarde del Viernes Santo sus dos grupos escultóricos, Jesús en la Calle de la Amargura y el Santo Entierro, se trata de la segunda cofradía más antigua de la Semana Santa, por detrás de la Vera Cruz, en cuyo seno surgió esta congregación. El paso de los años y de los siglos no le ha hecho perder su identidad charra y castellana, formando parte esencial de la vida de muchas familias salmantinas, y atrayendo a mucha gente joven, asegurando el futuro de la tradición.

En San Julián ya sólo queda que sea Viernes Santo. Los grandes pasos de Jesús en la Calle de la Amargura (Jesús Nazareno) y el Santo Entierro ya están montados y preparados en cada extremo de la iglesia, esperando que llegue el día de salir, si el tiempo lo permite, a inundar de morada tradición castellana el casco histórico salmantino. Una tradición que sigue atrayendo a la gente a la congregación, lo que hace valorar positivamente este año trascurrido a José María Santiago Guervós, Hermano Mayor: «Bastante bien, la verdad. Ha crecido mucho el número de hermanos y con bastante ilusión. Lo tenemos ya todo preparado y esperando que el tiempo nos acompañe».

La congregación, de inamovible tradición, suele presentar pocas novedades de cara a su procesión, más allá de donaciones, restauraciones o incorporaciones patrimoniales, como lo es este año la corona que llevará Jesús Nazareno: «Tiene dos coronas, una dorada y otra plateada, y la plateada la hemos dorado. Se ha llevado a dorar a Sevilla y es el estreno que tiene este año el Nazareno».

Para el caminar de sus dos grandes grupos escultóricos, la música se vuelve fundamental, además de la contribución de la misma a la identificación de la congregación en la calle: «Es importantísimo. Nosotros llevamos a La Estrella con el Santo Entierro, que lleva más de diez años con nosotros, en los que han compuesto marchas específicas para la Congregación. Los pasos son muy pesados y sin un buen acompañamiento musical sería bastante complicado de llevar. Jesús Nazareno, que lleva a la Banda de Música Ciudad del Tormes, es un paso que necesita música de viento, es imprescindible. La forma de andar que tiene, sin esa música, no sería posible. Decir 'ahí viene el Nazareno de San Julián' por su forma de andar y de llevarlo, sin la música sería imposible».

Imagen principal - «Sin la música sería imposible decir 'ahí viene el Nazareno de San Julián'»
Imagen secundaria 1 - «Sin la música sería imposible decir 'ahí viene el Nazareno de San Julián'»
Imagen secundaria 2 - «Sin la música sería imposible decir 'ahí viene el Nazareno de San Julián'»

La constante suma de hermanos en los últimos años, destacando la gente joven, invita a preguntarse cuál es el secreto para atraer a la juventud a tradiciones tan antiguas: «La tradición tiene una ventaja, que los hijos de los hermanos son hermanos desde el día que nacen. Por otro lado, esta es una hermandad y una cofradía abierta a todo el mundo. Lo que pretendemos es tratar bien a la gente joven. A la gente hay que darle algo porque si no le das algo, no viene. Desde el primer día que alguien se hace hermano, es igual que todos los demás hermanos. Tiene los mismos derechos, se le trata igual que a cualquiera y eso la gente lo nota. La gente nota que hay un ambiente familiar, en el sentido de que todos somos hermanos. Aquí nadie es más que nadie».

Nos centramos ya en la tarde del Viernes Santo, en ese recorrido conjunto que se hizo el año pasado y cuya fórmula se repite: «Creo que la acogida ha sido buena. Nosotros hicimos un recorrido hasta la Rúa sin interrupciones. En la plaza de Anaya tuvimos que esperar unos minutos a que pasara el Huerto de los Olivos, nos unimos a ellos y la calle la Rúa no hay más que ver cómo estaba. Estamos de acuerdo en que acompañaba el tiempo, pero yo nunca había visto tanta gente en la Rúa como el año pasado. Creo que fue un éxito y hay que agradecerle a la Junta de Semana Santa el que propusiera hacer este recorrido». ¿Solución definitiva o puede dar pie a recuperar algo del pasado?: «El volver a la antigua del Santo Entierro es complicado. Pero creo que esta es una buena solución que puede funcionar bien. ¿En un futuro se puede hacer otra? Probablemente, pero de momento yo creo que esta va a seguir».

Terminamos valorando el futuro de una congregación que se acerca al medio millar de hermanos: «La Congregación lleva muy buen camino, está muy saneada en lo económico y en hermanos. Cuando yo entré, estaríamos en torno a unos 320-330 hermanos y ahora estamos rozando los 470. La cosa está bastante bien, y subiendo. Creo que el futuro de la cofradía está asegurado a día de hoy».

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios