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Imagen del agresor sexual durante el juicio. Foto: Archivo | Vídeo: EP

Condenado a 35 años de cárcel el hombre que violó e intentó matar a una menor en Igualada

La Audiencia de Barcelona le impone 20 años por el delito de tentativa y 15 por agresión sexual, además deberá indemnizar con 332.000 euros a la víctima

Lunes, 8 de julio 2024, 10:21

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La sección décima de la Audiencia Provincial de Barcelona ha condenado este lunes a 35 años de prisión a Brian Raimundo Céspedes, juzgado por la brutal agresión sexual y el intento de asesinato de una menor de edad en la madrugada del 1 de noviembre de 2021 en un polígono industrial de Igualada (Barcelona). El acusado se enfrentaba a 45 años de cárcel, según las peticiones de la Fiscalía y de la acusación particular.

La sentencia le condena a 20 años de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa, estimando la agravante de discriminación por razón de género, y a 15 años de cárcel por un delito de agresión sexual con introducción de miembros corporales y objetos. La pena se completa con la prohibición durante 10 años, a contar desde el cumplimiento de las penas de prisión, de prohibición de acercarse a menos de 1.000 de la víctima y a comunicarse con ella por cualquier vía. La sentencia fija una indemnización a la víctima de 332.727 euros.

El fallo da por probado que Céspedes, ciudadano boliviano mayor de edad en situación irregular en España, atacó a la víctima sobre las 6 de la mañana con un objeto contundente, con el que la golpeó fuertemente y repetidas veces en la cabeza. Era sabedor de que con ello había una alta probabilidad de que acabara con su vida, según la sentencia. Tras caer al suelo, «con absoluto desprecio a su condición de mujer y aprovechando su estado de semiinconsciencia y con el propósito de incrementar el dolor de su víctima, la golpeó en diversas partes del cuerpo» y, seguidamente, y «con absoluto desprecio a su libre determinación sexual, introducirle de manera brutal y repetidas veces miembros corporales u objetos contundentes» durante espacio de 20 minutos aproximadamente. Cuando acabó con la «brutal agresión», añade el fallo, la dejó tendida en el suelo desnuda, semiinconsciente, desangrándose y sin la ropa que la misma vestía y que el procesado se llevó consigo. «Conocedor de que con ello incrementaría su sufrimiento», según los jueces.

Las lesiones causadas por la agresión, recoge el fallo, precisaron de «365 días para su curación, de los cuales 332 fueron impeditivos para sus ocupaciones habituales, 30 días de hospitalización y 3 días de estancia en la UCI. La víctima, que no tuvo que declarar en el juicio, sufre un «trastorno de estrés postraumático grave, así como una desestabilización personal por cuanto las lesiones sufridas han comprometido muy seriamente su vida y en la mayoría de ocasiones son mortales de necesidad». Tiene secuelas en el oído. «Queda acreditada la comisión de una agresión sexual y también de un delito de asesinato en grado de tentativa», según la sentencia.

La víctima pudo morir como consecuencia de los golpes que propinó a la víctima. Y si no perdió la vida fue por un «milagro», según el relato que hizo la fiscal en el juicio, a partir del testimonio de los médicos y los forenses. La violó de forma salvaje con desgarros en la vagina y en el ano tras salir de una fiesta en una discoteca en un polígono industrial y la apalizó en la cabeza, abdomen y los lumbares. La chica, de 16 años cuando fue violada, no tuvo que comparecer en el juicio. El tribunal ya dio por bueno el testimonio que dio durante la instrucción. Sufrió un infierno en la noche de Halloween, tras celebrar una fiesta con unos amigos en una discoteca. Salió del local con un chico, y tras despedirse de él, al quedarse sola, fue atacada de forma salvaje por el agresor.

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