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Una mujer pide en una calle nevada en Madrid. EFE
Cambio climático y pobreza, un matrimonio muy unido

Cambio climático y pobreza, un matrimonio muy unido

ODS 1 | Fin de la pobreza ·

El año pasado 4,8 millones de personas en España vivieron con rentas muy inferiores para una calidad de vida digna

Jueves, 22 de diciembre 2022, 08:01

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El pasado año 4,8 millones de personas en España sobrevivieron con menos de 278 euros mensuales para el caso de una familia con dos adultos y dos menores, y con menos de 530 euros mensuales si la unidad familiar es un miembro. Unos datos alarmantes que complican el día a día de estos hogares y cuyas consecuencias se multiplican si estos ciudadanos viven en ecosistemas frágiles.

Esta es la conclusión que se extrae del último informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES) que ha unido el cambio climático y la vulnerabilidad social. «Las personas en situación de pobreza son las principales víctimas del cambio climático», señala la investigación.

No es la primera vez que ambos conceptos aparecen juntos en un análisis. Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) apuntaba en 2021 que, según sus estimaciones, en los próximos 10 años el cambio climático podría sumir en la pobreza a 100 millones de personas en todo el mundo. «España es el país europeo más vulnerable al cambio climático, con algunas regiones en alto riesgo frente a sus efectos», advierte la EAPN-ES en su texto.

Una conclusión a la que han llegado tras estudiar cuatro poblaciones españolas que los autores del estudio consideran que tienen mayor riesgo de vulnerabilidad debido a los cambios naturales: Los Alcázares (Murcia), Almoradí (Alicante), Bolaños de Calatrava (Ciudad Real) y Almendralejo (Badajoz).

Estas localidades comparten la falta de agua como uno de los impactos más visibles del cambio climático. «Sufren un desabastecimiento de agua potable que obliga a sus habitantes a comprar de agua embotellada que usan para su higiene y necesidades alimentarias», señalan los autores de la investigación. Esta radiografía se ve también en 'El mapa de la pobreza severa, publicado también por EAPN-ES, que recoge la comparativa por regiones y destacan las altas cifras de pobreza en Canarias, Andalucía y Extremadura con porcentajes que oscilan entre el 12,5% y el 16,8% del total de su población y que están afectadas por la sequía. Por el contrario, las cifras más bajas se registran en País Vasco, Navarra y Cantabria, con valores entre el 4% y el 6%.

Esta situación genera consecuencias negativas para los habitantes: por ejemplo, en el ámbito de salud, se hace alusión al trauma colectivo que suponen las continuas inundaciones mientras que en el ámbito administrativo se destacan las dificultades existentes para gestionar los trámites y procesos a los que se enfrentan quienes han perdido sus propiedades como consecuencia de los desastres naturales.

Por todo ello, los investigadores lamentan la falta de voluntad de las administraciones (locales, regionales y estatales) y cuestionan a los sectores económicos beneficiados de la explotación de recursos. «Es necesario diálogo social frente al cambio climático y con la participación de todos», apuntan los portavoces de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español.

Familia y pobreza

En España, tener hijos es un importante factor de riesgo de pobreza y/o exclusión social, según los datos mostrados esta semana por EAPN-ES. «Resulta especialmente preocupante la situación de los hogares monoparentales», revelan los investigadores de la Red. Una de cada cuatro familias está en situación de pobreza severa. Algo superior es el dato de hogares con más de dos hijos: el 27,2% están en pobreza severa, cifra que casi multiplica por tres los datos registrados en el resto de los hogares.

Respecto a la incidencia por sexo y edad, el estudio muestra que la pobreza severa es un asunto de jóvenes y es más elevada entre niños, niñas y adolescentes, y adultos con menor edad. Así, el 15,1% de las personas menores de 16 años están en situación de pobreza severa.

Es por ello que cada vez más, los jóvenes rechazan tener descendencia por culpa de los efectos de la crisis climática y su relación con la pobreza. Dos de cada cinco jóvenes ha cambiado su idea inicial sobre la paternidad y maternidad, según los resultados de un estudio realizado por U-Report Global, una plataforma de Unicef para conocer la opinión y el estado de ánimo de los jóvenes en cuanto a diferentes aspectos.

Ansiedad climática o ansiedad son dos conceptos que los jóvenes ya han adoptado en su lenguaje y en su día a día. Por eso, alrededor del 40% de los 243.512 jóvenes de 163 países diferentes que han respondido a las preguntas de Unicef, es decir, unos 97.404 han asegurado que «se replantean» su idea de tener hijos por culpa de los efectos del cambio climático.

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