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OIT: «Aunque se diga que han subido los salarios, en términos reales han caído»
Sara López | Consejera de la Oficina de la OIT en España

OIT: «Aunque se diga que han subido los salarios, en términos reales han caído»

Voces 2030 | ODS 8 ·

Hay casi 800 millones de trabajadores en el mundo que cobran menos de dos euros al día

Domingo, 1 de octubre 2023, 07:27

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Crecimiento económico y empleo decente son los dos ingredientes que dan color al Objetivo de Desarrollo Sostenible número 8. Una meta que en lugar de ir hacia adelante, «ha retrocedido». Así lo asegura en Voces 2030 la consejera técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España, Sara López. Según los cálculos de este organismo se necesitan crear en todo el planeta 40 millones de puestos de trabajo al año hasta finales de esta década. Sin embargo, eso no es lo más preocupante para la OIT, sino que está en la pobreza laboral: «Millones de trabajadores ganan menos de dos euros al día» y no es problema de países aún en desarrollo. «En España también hay pobreza laboral», advierte.

-¿Cómo va el cumplimiento de este objetivo a nivel global?

-Se han producido retrocesos en el cumplimiento de los ODS y, entre otras cosas, es por el retroceso en el cumplimiento del número 8. La realidad es que para cumplir con este objetivo en el que se habla de crecimiento económico y de trabajo decente para todo se necesita la creación de 40 millones de puestos de trabajo al año hasta 2030. Pero no tiene que ser cualquier empleo, tiene que ser decente para todos y eso implica abordar las condiciones de trabajo de los que llamamos trabajadores pobres. Hay unos 780 millones de trabajadores en el mundo que van a trabajar y no superan los 2 dólares al día. Estos son algunos de los datos que nos señalan que no se está cumpliendo ni el ODS ni tampoco sus metas, demuestra que estamos retrocediendo. Es cierto que hasta 2019 se avanzó en el cumplimiento de estos objetivos, aunque no al ritmo necesario. Pero desde el año 2020, tras la pandemia, ha habido un retroceso.

-Está hablando de trabajo decente, ¿a qué se refiere?

-No todo empleo dignifica. Primero, tiene que ser un trabajo regulado, porque hay un 60% de empleos que son informales. El trabajo decente tiene que ser formal, regulado y que además tenga un salario justo y que dignifique. No solo hay que hablar de dinero, son muchísimas cosas más como condiciones de trabajo adecuadas, protección social, empleo libre de violencia y acoso o derecho a desconexión, entre otros. Pero lo importante es tener un trabajo en el que ganes lo suficiente como para poder atender tus necesidades.

-También hablan de pobreza laboral, ¿qué es?

-Antes de nada, en Europa o los países más desarrollados también existen trabajadores pobres. Pensamos que no los hay en nuestro entorno y sí. En todo el planeta, estimamos que existen 780 millones de trabajadores pobres que a pesar de su esfuerzo no ganan más de 2 euros al día; es el umbral que establece Naciones Unidas.

-¿En España hay trabajadores pobres? ¿Cuál es el número?

-No tenemos el número por país, pero como digo los hay.

-En materia laboral, ¿cuáles son los retos más urgentes que ha de afrontar España para cumplir con la Agenda 2030?

-Las crisis han afectado muchísimo a la práctica totalidad de los países del mundo. Vemos que hay una desaceleración económica a nivel global y que ya está entrando de forma progresiva. Este objetivo exige que se alcance un crecimiento del PIB per cápita en los países desarrollados en torno al 7% de forma anual hasta 2030. Esto no se ha cumplido, ni tampoco en España, vamos por debajo con respecto al resto de países europeos, según Eurostat. Pero no todo es crecimiento, este ODS tiene en cuenta el impacto social y la productividad a largo plazo. Esta es la clave para el desarrollo económico y no solo no estamos cumpliendo con la meta 8.2, sino que estamos peor que en 2020. Es más, el cambio climático y el estrés térmico va a provocar que perdamos en torno a un 2,2% del total de horas trabajadas hasta 2030 y esto va a repercutir en la productividad de las empresas.

-¿Estamos preparados para un cambio en el mercado laboral?

-Nos falta muchísimo recorrido para estar totalmente preparados, no voy a mentir. En España hay una cifra muy elevada de desempleo juvenil, pero también en todo el mundo. Siempre son los colectivos más vulnerables a los que más les cuesta acceder al mercado de trabajo: estos son jóvenes y, en concreto, mujeres. También hay una tendencia global y también pasa en España que no se encuentran personas trabajadoras para cubrir esos puestos. Aquí nos tenemos que plantear varias cuestiones como si tienen unas condiciones adecuadas o si nuestro sistema educativo y de formación se adapta realmente a las necesidades de estos nuevos empleos. No tiene ningún sentido tener una alta tasa de desempleo y sin embargo, hay muchísimos puestos de trabajo vacantes. Hay que ver cómo fomentar un sistema de formación profesional que realmente cubra esas vacantes. Todas estas decisiones se tienen que abordar con diálogo social entre empresarios, trabajadores y gobiernos.

-Hablaba de la tasa de desempleo juvenil, de la formación... ¿Qué tiene que hacer España para reducir esa tasa?

-Valoramos positivamente algunas de las políticas adoptadas, por ejemplo, el sistema de Garantía Juvenil. Hay que seguir en la senda de abordar políticas específicas centradas en las necesidades de cada colectivo y no una general para abordar los problemas de los trabajadores. Hay que atender cada caso y las necesidades específicas de cada colectivo. Nos tenemos que preguntar por qué los jóvenes no encuentran un empleo y descubrir si es un problema de condiciones, mayor flexibilidad, desconexión o formación.

-¿Cree que es necesaria una nueva reforma laboral para conseguir estos objetivos?

-A nuestro juicio, ha sido un éxito. Lo fue en la forma que se pactó dentro del diálogo social e, inicialmente, los datos no son malos. Es verdad que estamos metidos en una crisis intercurrente y en un contexto de crisis global que está aumentando y ahora es cuando llegan los momentos malos es cuando se va a ver si esas reformas son adecuadas o no. No valoramos si las medidas son buenas o no, valoramos si se ha producido dentro de un diálogo social.

-Habla de contexto de crisis... ¿Habla de una nueva que está por venir?

-Estamos todo el día en incertidumbre, nunca pensábamos que llegara a venir la covid y tampoco esperábamos la guerra en Ucrania; no voy a hacer una predicción. Pero lo que sí que es verdad es que los datos de crecimiento económico a nivel global están empeorando. El impacto de la guerra en Ucrania fue una pérdida de 30 millones de puestos de trabajo de forma directa y muchos desplazados y la subida de precios ha afectado a los salarios a nivel real. Los efectos no son inmediatos, sino que se van extendiendo. Quizá no hayamos vivido el efecto tan impactante como se espera en nuestro país.

-Ha hablado del desempleo juvenil, temporalidad en los jóvenes, pero la otra gran brecha en materia laboral es la de género. ¿Se ha reducido?

-Queda muchísimo camino por recorrer. Hemos sacado un nuevo indicador de este mismo año y los datos han sido un poco alarmantes. El desequilibrio en el acceso al empleo es mayor de lo que se pensaba, porque en torno al 15% de las mujeres en edad de trabajar en todo el mundo desearían trabajar y no pueden; en hombres es el 10,5% de los hombres. Además, se ha mantenido prácticamente invariable durante dos décadas. La brecha salarial también se mantiene, porque por cada euro de ingreso que tiene un hombre, la mujer gana 51 céntimos y eso es aún mayor en países de renta baja. Pero no solo es alarmante este dato, aquí al lado en la Unión Europea las mujeres trabajan gratis 47 días al año con respecto a los hombres y para lograr la igualdad salarial tendrían que pasar 132 años. Queda muchísimo camino por recorrer.

-Ha hablado mucho sobre salarios, trabajo decente y crecimiento económico. ¿Se pueden subir los salarios todavía más o es complicado?

-Bueno, aunque se escuche que el salario ha subido hay que ver si lo ha hecho en términos reales y la realidad es que con este contexto de estanflación o de inflación creciente en nuestro país los salarios han bajado en términos reales.

-¿Cumpliremos el ODS 8 en 2030?

-Va a ser muy difícil, pero el mensaje no tiene que no hay solución, sino todo lo contrario. Se han hecho muchos avances y se pueden lograr muchos más. Nos quedan siete años y tenemos que redoblar los esfuerzos, porque lo que hemos hecho hasta ahora no ha sido suficiente.

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