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Familia abrigada en el hogar por pobreza energética. Archivo
Pobreza energética: cuando el sueldo no llega para pagar la luz
Día Mundial de la Energía

Pobreza energética: cuando el sueldo no llega para pagar la luz

ODS 7 | Energía asequible y no contaminante ·

La estrategia del Gobierno en esta materia está a punto de finalizar y las metas están lejos de cumplirse: dos de cada diez hogares pasan frío en invierno

Miércoles, 14 de febrero 2024, 08:10

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«La pobreza energética es no tener suficiente energía para mejorar en tu vida. O no tener energía en absoluto», señaló Damilola Ogunbiyi, representante especial del secretario general de la ONU para el programa Energía Sostenible para Todos, en una entrevista en la página web de Naciones Unidas. Casi 800 millones de personas en todo el mundo no tienen electricidad, y unos 2600 millones, un tercio de la población mundial, no tienen acceso a combustibles limpios para cocinar. Sin embargo, no es un concepto que no hay que buscar muy lejos. «En el norte global, como España, el acceso no es un problema salvo casos puntuales como en la Cañada Real (Madrid) que es vergonzoso», explica José Carlos Romero, investigador de la Cátedra de Energía y Pobreza de la Universidad Pontificia Comillas. «En España, la problemática es no poder pagar la factura energética», detalla.

El pasado mes de enero, la factura media de la luz en España se situó en los 63 euros. La de gas, superior a los 55 euros. Según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el montante medio mensual del gasto eléctrico ha caído desde los máximos que anotó en 2022, cuando llegó a los 105,48 euros, y previamente en 2021 cuando rozó los 80 euros. «Aún así, hay mucha gente que no llega», advierte Ruth Caravantes, responsable de Incidencia de EAPN-ES. La subida de los precios de la energía influye, pero «también el encarecimiento de la vida en general», explica.

En 2022, último año con datos disponibles, 3,2 millones de hogares tuvieron un porcentaje de gasto en energía sobre sus ingresos netos mayor que el doble del de un 'hogar medio' y 4,3 millones de personas no pudieron pagar sus facturas energéticas en tiempo y forma, según el estudio llevado a cabo por los investigadores de la Cátedra de Energía y Pobreza de la Universidad Pontificia Comillas. «En general, los indicadores que hemos estudiado han empeorado», asegura Castillo, miembro de esta Cátedra.

Frío en casa

El más llamativo es el apartado de mantener el hogar a una temperatura adecuada. Esta es una pregunta que hace el Instituto Nacional de Estadística en la Encuesta Condiciones de Vida y que también la recoge Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea. La reciente crisis de precios en el sector energético llevó a muchos hogares españoles a no encender la calefacción o a hacerlo muy poco para calentar levemente la casa.

Concretamente, el 17,1% de los domicilios españoles no calentó su casa lo suficiente como para no pasar frío durante 2022, año con los precios más altos de la energía de la historia.

Este porcentaje se ha disparado en los últimos años. En 2019 se situaba en el 7,5%, muy cercano a la media de la UE. En cuatro años, esta cifra se ha elevado un 128%. Muy lejos de los países del entorno.

España es, junto con Portugal, el país de su entorno con peores datos. Frente a casi una de cada cinco viviendas que no calienta su casa debidamente en España, en Francia son el 10,9% las casas mal climatizadas, en Italia el 8,8% y en Alemania, que sufre temperaturas mucho más frías, el 6,6%. «Y no se pregunta por la temperatura en verano, ahí la cifra puede ser aún peor en España», advierte Caravantes.

Por comunidades autónomas, una vez más la incidencia de la pobreza energética es mayor en las regiones del sur de España, debido a las menores rentas e ingresos, y menor en el norte del país y en Madrid.

Pobreza oculta

Aunque originariamente el concepto de pobreza energética se creó para definir la incapacidad de los hogares para mantener un nivel de confort térmico adecuado en la vivienda, actualmente su definición no se reduce a lo térmico. «No es solo un problema económico, lo es también social», señala la responsable de Incidencia de EAPN-ES. «Generalmente quien sufre pobreza energética tiene pobreza», añade.

En España, según datos de EAPN-ES, 4,2 millones de personas, es decir casi uno de cada diez, viven con 560 euros al mes y uno de cada cuatro españoles vive al borde de la pobreza y la exclusión social. Muchos de estos hogares hacen auténticos ejercicios de malabares para cuadrar gastos y decidir si dedicar estos ingresos a comer o al confort del hogar. «Esto no sale en muchas estadísticas oficiales», explica Romero. «Nosotros hemos querido cuantificarlo y lo hemos llamado pobreza oculta», apostilla.

Son esos hogares con escasos recursos económicos que para cubrir todas sus necesidades, optan por reducir gastos en áreas como la energía antes que afrontar impagos de alquiler o acumular deudas. En 2022, aproximadamente el 31% de los hogares estaban en pobreza energética oculta, según datos ofrecidos por la Cátedra que lidera Romero. «Lo medimos en función de lo que el hogar puede gastar», comenta.

A pesar de la subida de precios de la energía, «este indicador no aumentó», refleja el estudio. «Esto es debido al bono social del Gobierno», apunta Romero. «Es la medida estrella y que ha funcionado bien», añade. Una protección que se ha ampliado hasta mediados de este 2024 y a cierre del pasado ejercicio daba cobertura a 1,6 millones de hogares acogidos a estas ayudas para rebajar la factura de luz para vulnerables y vulnerables severos. «Ha sido positivo, pero tendría que haber llegado al doble», advierte Romero.

«Se han hecho muchas cosas bien, pero no se ha cumplido con todo», apunta Caravantes. A finales de este año, la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2019-2024 llega a su fin y la meta de conseguir solo un 6% de hogares con dificultades para mantener una temperatura adecuada está lejana, actualmente es el triple. «Estamos en contacto con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico», aclara la portavoz de EAPN-ES. «Se ha llevado a cabo la mitad de las medidas, porque ha habido muchos acontecimientos extraordinarios. Pero muchas de ellas se pueden retomar en una estrategia», asegura Romero. Sin embargo, el miembro de la Cátedra de Energía y Pobreza de la Universidad Pontificia Comillas deja un recado: «Nuestro parque de viviendas tiene un grave problema de eficiencia energética».

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