Sara García Alonso es investigadora del cáncer.

Sara García: «No hay tíckets para volar al espacio para todos»

La investigadora contra el cáncer leonesa ha sido seleccionada como astronauta de reserva: «Estudiar Biotecnología me cambió la vida».

BEATRIZ JUEZ París

Nacida en León en 1989, Sara García Alonso es bioquímica investigadora del cáncer y ha sido elegida como astronauta de reserva. No formará parte del cuerpo permanente de astronautas de la ESA, pero puede ser seleccionada para misiones concretas.

-¿Qué pasa con León?

-Ha sido una coincidencia que no esperábamos en ningún momento. Nos conocimos durante el proceso. Y cuando hablamos sobre ello... Que los dos habíamos estudiado en la universidad de León y la educación primaria la hicimos prácticamente en los colegios de al lado fue una sorpresa.

-¿Pero no se conocían?

-No, no nos conocíamos. Somos de la misma edad, pero casualidades.

-¿Tiene como sueño poder volar algún día? ¿Mantiene la esperanza?

-Sí, sin duda. Lo único que las oportunidades de vuelo son limitadas, incluso para los propios astronautas de carrera. Por eso no hay tantos tíckets disponibles, pero si surgen algunas oportunidades de vuelo, incluso en misiones de más corta duración o para desarrollar algún tipo de proyecto en particular de tecnología a nivel nacional, seríamos los reservistas los que los llevaríamos a cabo a nivel de nuestro país.

-En la Estación Espacial Internacional se hace investigación biomédica en condiciones de ausencia de gravedad. ¿Alguna vez cuando estudiaba se había planteado la posibilidad de hacer eso en órbita?

-Nunca me lo había planteado, pero fue una de las cosas que me atrajo del proceso y de la posibilidad de ser astronauta, la posibilidad de desarrollar ese tipo de experimentos científicos de alto nivel en microgravedad y llevarlo a otro nivel. Sería fantástico.

-¿Ha tenido pruebas médicas, psicológicas, físicas?

-Han sido seis fases. La primera fue el 'screening' inicial, al que nos presentamos casi 23.000 personas, que era una evaluación profesional de tu curriculum, un cuestionario, y había que presentar un certificado médico que garantizase que estábamos aptos. Después del 'screening' llegaron las que yo creo que para todos han sido las más duras, unos tests psicométricos, con pruebas de capacidad intelectual, que duraron 11 horas y que fueron tremendamente duras. Después tuvimos un panel que evaluaba las capacidades psicológicas, un perfil psicológico, entrevista con psicólogos, dinámicas de grupo. Luego las pruebas médicas. Tuvimos una quinta fase con un panel de entrevistas, que fue tremendamente duro porque allí intentaban apretar las tuercas y ver si aguantábamos el tipo. Después las pruebas médicas. A continuación tuvimos una quinta fase con un panel de entrevistas, que fue tremendamente duro porque allí intentaban apretar las tuercas y ver si aguantábamos el tipo. Y la última fase fue la entrevista con el director general. Y aquí estamos después de 18 meses de pelearlo.

Pablo Álvarez Fernández y Sara García Alonso, los nuevos astronautas españoles. / Efe

-¿Se celebra?

-La ocasión lo merece.

¿Qué les diría a los niños?

-Qué persigan lo que les haga felices, que les motive, porque no te puedes preparar realmente como para ser astronauta, simplemente tienes que perseguir lo que te mantiene motivado. Las carreras de ciencias siempre son una buena opción, si te gustan las ciencias merece la pena.

-¿Qué han dicho en León?

-No lo sabemos, no he querido mirar el móvil.

-¿Qué dirán sus padres cuando les diga que se va durante 10 días a la estación espacial o a una misión en la luna?

-Creo que nos conocen lo suficiente para saber que somos personas inquietas, que no se conforman fácilmente. Habrá algo de preocupación por lo que eso implica, pero también apoyo absoluto.

-¿Cuándo se ha enterado de la noticia?

-Ha sido hoy. Sabíamos que formaríamos parte del pool de astronautas desde hace una semana. Pero hoy mismo nos han dicho quién iba ser astronauta de carrera y astronauta de reserva.

-¿Y cómo ha sido ese momento?

-Estoy muy feliz con la situación. Ahí se abre un mundo de oportunidades. Quiero seguir trabajando en mi empleo actual, con contactos en la ESA y cierta formación temporal. Y si surge algún tipo de misión me encargaría de ella. No hay tíckets para todos, pero sí nuevas oportunidades que se abren en el horizonte.

-¿En la universidad de León hay un programa científico muy bueno?

-Yo me siento muy orgullosa de haber estudiado Biotecnología en la Universidad de León. Me cambió la vida, aprendí muchísimo, conocí a gente que me ha inspirado. Ahora bien, de cara a ser astronauta no sé hasta qué punto puede influir o no, si ha sido una casualidad o si hay algo.