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Pleno de la RAE presidido por los reyes Felipe y Letizia en 2019. EMILIO NARANJO

Los académicos suspenden hostilidades y ratifican el acuerdo sobre la tilde en 'solo'

La RAE refrenda por unanimidad que únicamente se acentuará la palabra cuando haya interpretaciones ambiguas, aunque quedará al albur «del que escribe»

Jueves, 9 de marzo 2023, 23:19

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«Vengo sin apósitos, sano y salvo». El director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado, se tomó este jueves con humor el encarnizado debate sobre la tilde en el adverbio 'solo' y los pronombre demostrativos. Muñoz Machado dio fe de que la discusión acerca del signo ortográfico se celebró en un clima cortés, lejos de los aires «tormentosos» que predijo el escritor Arturo Pérez-Reverte. El pleno de la Academia determinó dejar al albur «del que escribe» la decisión de tildar los términos si existe confusión.

El director de la RAE insistió en que no se trata de una modificación de la norma, sino de un «cambio en la redacción». «La semana pasada llegamos a la conclusión de que se podía mejorar la resolución. La Academia sostiene desde 2010 que no debe tildarse 'solo' en su función adverbial. Sin embargo, las excepciones no estaban formuladas con toda la claridad posible», dijo el representante de la institución.

No ha habido, pues, marcha atrás. El texto aprobado aprobada queda así: «a) Es obligatorio escribir sin tilde el adverbio 'solo' en contextos donde su empleo no entrañe riesgo de ambigüedad. b) Es optativo tildar el adverbio 'solo' en contextos donde, a juicio del que escribe, su uso entrañe riesgo de ambigüedad».

La decisión deberá ser confirmada por el próximo Congreso de la Lengua Española que se celebrará a finales de este mes en Cádiz. No obstante, el miércoles, en una reunión telemática con representantes de las 22 academias del español de Latinoamérica, todos los responsables expresaron sin fisuras su respaldo al nuevo texto.

Sin vencedores

«Nadie ha dado su brazo a torcer ni hay vencedores, por más que algunas comunicaciones públicas aparenten otra cosa», sentenció Muñoz Machado. Pese a que la sangre no llegó al río, persiste la división entre escritores y lingüistas. Los primeros se empeñan en tildar 'solo' por razones sentimentales y por respeto a una tradición muy arraigada, mientras que los segundos son partidarios de no hacerlo, en aras de la simplificación de la norma.

Con todo, Muñoz Machado admitió errores en la comunicación de las conclusiones. Argumentó que era incierto, como explicó la RAE en Twitter al poco de aprobarse la medida, que hubiera que «justificar» el uso de la tilde. Tampoco la decisión fue aprobada por unanimidad, como se dijo en un principio, sino que se hizo por «consenso», dado que hubo un académico que votó en contra.

«No hay posturas tildistas o antitildistas, somos personas con una formación diferente: en la RAE hay un tercio de gramáticos, un tercio de creadores y un tercio de personas de reconocido prestigio, pero nos llevamos muy bien», alegó.

En cuanto al asunto de las faltas ortográficas, los examinadores de una oposición no podrán penalizar a quien use el acento gráfico indebidamente, sin existir un contexto ambiguo, porque ahora la potestad reside en el que escribe, no en el evaluador. «Hemos tratado de evitar eso para que los alumnos tengan seguridad a la hora de poner tilde».

Horas antes del encuentro, persistían las divisiones, que no se han esfumado, sino solo atemperado. Para Félix de Azúa, la cuestión «es muy simple. En la Academia hay un grupo formado por filólogos, gramáticos y sintácticos, que forman el grupo científico. Y luego estamos los escritores, que de manera unánime respetamos la tilde. Los científicos, los técnicos, están en contra. ¿El resultado? Francamente, que cada uno haga lo que quiera».

El filósofo y escritor defiende el acento ortográfico por cuestiones «estéticas»: «La escritura no es algo que simplemente deba decidirse por razones técnicas o científicas. Por eso digo que cada uno se las arregle como pueda y no haya, por así decirlo, una dictadura oficial».

«Los franceses, que tienen una ortografía infinitamente más compleja que la nuestra, intentaron simplificarla, se encontraron con una oposición brutal y no pudieron reformarla».

En cualquier caso, De Azúa quita hierro al asunto y argumenta que la polémica no tiene mucha enjundia. «Es el mismo entusiasmo que conduce a ser partidario de Messi o Ronaldo. Se elige una cosa u otra por eso de mantener la vida social. En el País Vasco tienen una expresión que me gusta mucho, esa que dice: 'hay que ponerle un poco de sangrecilla'».

A la escritora y traductora Clara Janés le gusta tildar el 'solo' en función adverbial. «Lo he hecho toda la vida y llega un momento en que te cuesta cambiar. Me parece más claro, qué le voy a hacer». La polvareda levantada por el signo ortográfico no le quita el suelo a la poeta: «No me inquieta demasiado. Todo en la vida es fugaz».

La ministra de Educación, Pilar Alegría, confesó ser una tildista irredenta. «Yo soy de las que he mantenido siempre el 'sólo' y, además, en mi cabeza siempre decía que lleva tilde porque se puede decir 'solamente'. Tengo 45 años, yo también vengo de EGB», dijo en una entrevista en TVE.

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