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Adolf Hitler, con los brazos en jarra, observa un vehículo recién salido de fábrica. R. C.
Los 'silenciosos' secretos de los nazis, desvelados gracias a la inteligencia artificial

Los 'silenciosos' secretos de los nazis, desvelados gracias a la inteligencia artificial

Una serie documental pone voz, gracias a esta tecnología, a las charlas de Hitler y sus acólitos grabadas en películas mudas

Sábado, 25 de mayo 2024, 00:32

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Los dirigentes nazis tuvieron claro desde el principio que para poder triunfar en la Alemania traumatizada después del desastre de la Primera Guerra Mundial debían seducir a un pueblo herido en el orgullo y en su economía. El mejor camino era la propaganda, que usaron y perfeccionaron al máximo. Y una de las herramientas era un medio de comunicación y de entretenimiento que todavía estaba en pañales: el cine. Los nazis, con Joseph Goebbels y su oficina de propaganda, comprendieron que debían acercar a su líder. La organización, una maquinaria perfectamente engrasada, se puso manos a la obra.

De esta manera, un cabo austriaco que fue pintor frustrado se convirtió en el líder de Alemania y en uno de los mayores genocidas del planeta. Adolf Hitler sabía cómo moverse delante de las cámaras y qué decir. Unas palabras que nadie escuchaba a través de ese cine sin palabras, pero que casi un siglo después una serie documental ha puesto 'voz' gracias a la inteligencia artificial (IA).

'Documaster', los miércoles por la noche en La 2, ya ha emitido dos de los cuatro capítulos de 'Los señores del Reich'

'Los señores del Reich' muestra algunas de las charlas que mantenían los jerarcas nazis en mítines, encuentros internacionales o en situaciones más distendidas en Berghof, el Nido del Águila. «¿Para qué grabas a un viejo como yo?», le pregunta Hitler a Eva Braun, su pareja, en la casa de descanso de los Alpes bávaros. La serie está dividida en cuatro capítulos que emite 'Documaster' (miércoles a las 22:00 horas en La 2) y cuyos dos primeras entregas ya se pueden ver en RTVE Play.

Todo el poder

Los historiadores explican las escenas 'traducidas', como situaciones cotidianas de las fuerzas de asalto (SA) a principios de los treinta. «Ahora hacemos como que estamos trabajando», señala en un montaje uno de los cabecillas mientras un joven Heinrich Himmler entrega un informe. O también cómo el partido nazi (NSDAP) movió toda su maquinaria en las elecciones de 1932 mostrando a Hitler como un líder moderno que se movía en avión. «El vuelo ha estado bien. Ha sido cómodo», apunta el 'Führer' a sus acompañantes. Entre ellos, por supuesto, un cámara.

Hermann Göring, durante los juicios de Nüremberg. R. C.

Además de conversaciones, como cuando a Emmy, la mujer de Hermann Göring, le dicen que su marido «es muy guapo» durante la visita a una fábrica, o varias mujeres se ofrecen a Hitler a trabajar «para el partido», la serie también muestra algunas pinceladas de los pensamientos del máximo dirigente del NSDAP. «Lo mejor para nosotros es la confrontación. Saldremos vencedores», explica antes de las elecciones. «La política es como una obra de teatro», le dice a Isolde, la hija de su idolatrado Richard Wagner, mientras toman juntos una taza de té en un intento de flirteo con ella.

En una visita a Wiesbaden, cuando Renania vuelve a militarizar, Hitler es transparente como el agua que bebe: «Lo quiero todo. Así de claro». Tampoco se corta un pelo con Benito Mussolini. «El poder es gobernar libremente. Tener el control lo es todo», le espeta al dictador italiano, cuyos comentarios son más personales. «Mira esa chica tan guapa», le dice a un impasible líder nazi desde el balcón tras mantener una reunión de trabajo en Italia.

Hitler era un líder conocedor que debía dulcificar su imagen para que el pueblo alemán no tuviera dudas. De ese modo, no dudaba en rodearse de niños. Eso sí, nada de decirles tonterías. «Tienes que creerme. No a tu padre ni a tu madre», le dice a un pequeño. «Tú serás un buen soldado», le asegura a otro con escasa simpatía.

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