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Sloukas y Ataman elevan el trofeo de la Euroliga tras la victoria del Panathinaikos. EFE
El retorno del Panathinaikos deja al Madrid sin dinastía
Euroliga / Final

El retorno del Panathinaikos deja al Madrid sin dinastía

El conjunto griego, liderado por Sloukas y Lessort, arrebata la corona europea a un equipo blanco negado en el lanzamiento

Domingo, 26 de mayo 2024, 22:24

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No habrá dinastía del Real Madrid en la Euroliga. El regreso del Panathinaikos, el club que reinó en el baloncesto continental en el inicio del siglo XXI hasta su abdicación hace una década, impidió el segundo título europeo consecutivo que a la institución más laureada de la canasta en el Viejo Continente se le niega desde el lejano 1968.

Estaba advertido el equipo de Chus Mateo del potencial del renacido PAO, que golpeó desde el exterior con un magistral Kostas Sloukas y Kendrick Nunn, y también por dentro a través del atleta Mathias Lessort. El Madrid no pudo frenarlos, lastrado por las faltas de Tavares, pero tampoco fue capaz de contestar, pues estuvo absolutamente negado en el tiro de tres, el lastre que alejó a los blancos de la gloria. Fue el mejor en la liga regular y también en los playoffs de cuartos, pero así se las gasta esta caprichosa competición que el mejor de la regularidad jamás conquistó desde el cambio de formato.

Y es que el inicio prometedor del Madrid, tanto como en la semifinal, se diluyó por completo en los dos últimos cuartos, convertidos en un auténtico via crucis en mitad de la pelea con el aro del rival, aupado por el acierto de los suyos y la pasión de una hinchada enardecida con el retorno verde a la elite.

Eli Ndiaye, otra vez sorpresa de Chus Mateo en el quinteto inicial, se quitó los nervios de una final a lo grande, con dos triples y ocho puntos de salida para establecer el mando del Madrid en el partido desde el mismo inicio (8-3). Mucho tino desde la distancia, todo el que luego le faltó. También en el Panathinaikos, con Grant y Papapetrou como ejecutores.

Real Madrid

Campazzo (12), Musa (15), Hezonja (8), Ndiaye (8) y Tavares (4) -quinteto inicial-. Causeur (2), Rudy Fernández (-), Sergio Rodríguez (11), Poirier (8), Llull (6) y Yabusele (6).

80

-

95

Panathinaikos

Grant (11), Nunn (21), Papapetrou (4), Mitoglou (8) y Lessort (17) -quinteto inicial-. Kalaitzakis (2), Vildoza (3), Sloukas (24), Kostas Antetokounmpo (-), Grigonis (-) y Juancho Hernangómez (5).

  • Parciales: 36-25, 18-22, 7-15 y 19-31.

  • Árbitros: Rocha (Portugal), Belosevic (Serbia) y Difallah (Francia). Eliminados: Campazzo y Poirier.

  • Incidencias: Final de la Euroliga 2023-2024, disputada en el Uber Arena de Berlín. En el palco, Florentino Pérez, entre otras personalidades.

El buen comienzo del partido para los intereses del Madrid se torció pronto con dos faltas de Tavares en poco más de tres minutos y una técnica a Chus Mateo, muy enfadado por semejante listón arbitral. El pívot caboverdiano, que tenía el reto de conceder lo mínimo a Lessort, un experto en cargar de faltas a cualquier rival bajo el tablero, se fue al banquillo a las primeras de cambio aunque su ausencia la compensó el paso adelante de Musa.

El mejor del Madrid ante Olympiacos estaba por la labor de ser decisivo de nuevo a base de puntos, cinco en un visto y no visto que junto a la adelantada entrada en escena de Poirier, el suplente de lujo por excelencia, permitieron al equipo merengue mantener sus pequeñas rentas.

Mucho acierto, tanteo elevado impropio de la tensión de una final aunque digno de dos de los mejores ataques de la Euroliga. A pesar de la pólvora del Panathinaikos, en mitad de ese intercambio de golpes resulta muy difícil resistir ante el Madrid, una plantilla sin igual en el Viejo Continente. Musa seguía engordando sus registros, Yabusele se estrenaba de tres y el campeón alcanzaba ya la psicológica decena de puntos de ventaja al término del primer cuarto (36-25). Trepidante ritmo anotador, con el Madrid muy por encima de la proyección de la centena, en un castigo para el PAO inédito esta campaña en la Euroliga.

Otra vez el mismo guion inicial del partido contra el Olympiacos. Comienzo demoledor del Madrid en ataque con su mayor arsenal y paso a la segunda unidad española con tantos grandes partidos a las espaldas. Nadie conoce como Sergio Rodríguez, Rudy Fernández y Sergio Llull los secretos de las finales, pero el físico ya no es el de antaño para sostener el envite del exuberante PAO. Lessort, un prodigio de la naturaleza, aprovechó la ausencia de Tavares y comandó el parcial de 0-8 con el que los griegos volvieron de lleno a la final (41-35).

Soberbio mano a mano francés en la pintura entre Lessort y Poirier, que sufrió en defensa contra su compatriota aunque fue el único en el Madrid con capacidad para anotar en mitad del apagón ofensivo blanco durante parte del segundo parcial que amenazó con extinguir su ya exigua ventaja. Un triple de Vildoza, recuperado para la causa por Ataman en el momento de la verdad, apretó al máximo el duelo (46-45) para delirio de la ruidosa afición helena, que volvió a creer en la epopeya de los suyos ante el favorito.

Dos triples de Musa y Campazzo aplacaron el ardor del PAO y calmaron al Madrid justo antes de la pausa. Sin embargo, Sloukas, el único de verde que ya sabía lo que era conquistar la Euroliga, reafirmó su condición de jugador de momentos decisivos. Ahí estaba el ex del Olympiacos, que cambió de bando y dejó El Pireo para devolver al Panathinaikos a la senda ganadora que abandonó hace una década.

Atasco exterior

Nunn, el otro factor diferencial en el perímetro ateniense, el hombre que llegó iniciada la campaña para relanzar el dubitativo comienzo del conjunto de Ataman, confirmó el 'sorpasso' mediado el tercer cuarto (56-58). Al Madrid se le empañó la mirilla, con once errores consecutivos desde más allá de el 6,75, aunque se sostuvo gracias al también desacierto rival, que prácticamente congeló el marcador durante unos cuantos minutos.

Poirier se cargó con cuatro faltas, que junto a las tres de Tavares situaban al Madrid en una situación muy delicada en la pintura. Y es que el tercer cuarto blanco fue para el olvido, con la peor anotación en un parcial de toda la temporada, siete puntos. Lo mejor, los solo tres de ventaja del PAO antes de los diez minutos decisivos (61-64).

Atenazado el Madrid por los nervios, el incombustible Chacho Rodríguez asumió el mando, pero Grant estiró la máxima ventaja helena hasta los ocho puntos, ya un problema muy serio para el defensor de la corona, horrible en el lanzamiento. El equipo de Chus Mateo, que tiró de una defensa en zona, comenzó a sumar de dos para evitar el naufragio hasta que Llull, el máximo triplista en la historia de la Euroliga, derribó el atasco exterior de los suyos. El de Mahón se enzarzó en un cara a cara con el imperial Sloukas, pero nadie más le asistió esta vez. El milagro de Kaunas en 2023 no se repitió y lo que podía haber sido la duodécima corona blanca pasó a ser el séptimo trofeo verde. El PAO ha vuelto, aunque el Madrid sigue ahí.

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