Dembélé festeja su gol a la Real Sociedad. / EFE

Cuartos de final

Dembélé guía al Barça hasta las semifinales de Copa

Un gol del francés fue suficiente para derribar a la Real Sociedad, que jugó 50 minutos en inferioridad

DANIEL PANERO

El Barcelona está en las semifinales de la Copa del Rey y es principalmente por Ousmane Dembélé. El futbolista francés fue el gran artífice del triunfo culé ante la Real Sociedad por 1-0 al anotar el único gol del partido y convertirse en una auténtica pesadilla para todo aquel que se interpuso en su camino. Su actuación y la temprana expulsión de Brais Méndez, con 50 minutos por delante, condenaron a los 'txuri-urdin', que pelearon hasta el final pero dicen adiós a su racha de nueve victorias consecutivas a manos de un Barça que sigue creciendo partido a partido.

«A ver si el campo está como el otro día. Es un partidazo, un encuentro decisivo», dijo Xavi en la rueda de prensa previa. Fue un claro llamamiento a la afición culé, que debía ser el jugador número doce para derribar a uno de los gallitos del fútbol español. La Real Sociedad exigía la mejor versión del equipo azulgrana y también de su afición, que pobló las gradas con casi 60.000 almas y generó esa atmósfera de cuchillo entre los dientes. Era un partido grande y el primero que lo sabía era Xavi, que pasó a la 'cara B' de su libreto. El catalán se deshizo del 4-3-3 y dispuso el 4-4-2 que tan buen resultado le dio frente a Real Madrid y Atlético, un nuevo dibujo con el que pretendía poblar la medular con un jugón más y hacerse así con la posesión de balón, el primer gran objetivo en el partido.

Los encargados de cumplir con esa misión fueron Busquets, De Jong, Gavi y Pedri, un rombo que los aficionados azulgranas comienzan a recitar de memoria y que desde el primer minuto impuso su ley. Entre los cuatro lideraron la presión en campo contrario que tanto le gusta a Xavi y entre los cuatro dirigieron la orquesta de un Barça que salió con el toque de corneta. En ese gran comienzo y durante toda la noche el vértigo fue Dembélé. El galo fue una pesadilla constante para Diego Rico y de sus botas salieron las mejores ocasiones en el inicio. Él probó fortuna con dos disparos que lamieron la cepa del poste de Remiro y él puso hasta tres balones en el área que Lewandowski, Gavi y De Jong no acertaron a introducir en la meta realista.

1 Barcelona

Ter Stegen, Koundé, Araujo, Christensen (Marcos Alonso, min. 91), Balde (Raphinha, min. 78), Busquets, Gavi, De Jong, Dembélé (Ansu Fati, min. 84), Lewandowski y Pedri (Kessié, min. 78).

0 Real Sociedad

Remiro, Aritz, Zubeldia, Le Normand, Rico (Aihen Muñoz, min. 46), Brais Méndez, Zubimendi, Oyarzabal (Barrenetxea, min. 46), Kubo (Navarro, min. 78), Sorloth (Carlos Fernández, min. 87) y Marín (Olasagasti, min. 78).Gol: 1-0: min. 52, Dembélé.

  • Gol: 1-0: min. 52, Dembélé.

  • Árbitro: Gil Manzano (Comité extremeño). Amonestó a Busquets, Pedri y Zubimendi. Expulsó a Brais Méndez.

  • Incidencias: Partido de cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Camp Nou ante 59.610 espectadores.

El plan de Xavi era prácticamente perfecto salvo por una cosa, que enfrente estaba un rival insurrecto, capaz de salir de cualquier emboscada. El equipo de Imanol aguantó de forma estoica el chaparrón y en cuanto tuvo la oportunidad sacó las garras con la velocidad de sus puntas. Así se llegó a dos momentos que cambiaron la trayectoria de la Real Sociedad en esta Copa. En el primero Take Kubo estrelló contra el larguero un pase milimétrico de Pablo Marín y en el segundo Brais Méndez llegó tarde a una disputa y le dejó los tacos a Busquets incrustados en el tobillo. En esos dos instantes el equipo vasco pasó del posible 0-1 a tener que disputar toda la segunda mitad con un futbolista menos, caprichos del destino.

Bajón azulgrana

Tras el descanso Imanol pensó que la única manera de salir vivo del Camp Nou era juntar líneas. El técnico vasco retiró a Oyarzábal e introdujo a Barrenetxea, un cambio que era una declaración de intenciones y que en apenas cinco minutos se iba a venir abajo gracias a Dembélé, el mejor futbolista del partido. El ex del Dortmund inició su enésima galopada y en esta ocasión decidió no buscar compañeros. Disparó de forma violenta al primer palo y Remiro no pudo hacer nada para evitar el primer gol del choque, un tanto que abría la lata y que era una revancha para el Barça. «Hay que aprender a cerrar los partidos», dijo Pedri tras el encuentro ante el Getafe. Solo tres días después los culés tenían reválida y una vez más se les iba a atragantar el examen. La Real Sociedad, pese a tener diez futbolistas, creció de la mano de Kubo, niveló el encuentro y llegó a tener una ocasión clamorosa que Sorloth envió por encima del travesaño para desesperación de Xavi, que no entendía el enésimo bajón de su equipo.

El susto hizo que Xavi reaccionara. Introdujo a Kessié y Raphinha, pasó a formar con un 3-4-3 y decidió finiquitar el encuentro desde la posesión de balón, tal y como había pretendido lograr antes de que Gil Manzano diera el pistoletazo de salida al choque. Con ese dibujo el Barça creía retomar el control del choque, pero nada más lejos de la realidad. La Real Sociedad se rebeló nuevamente y logró que el Camp Nou contuviera el aliento con dos nuevas ocasiones claras que pudieron cambiar el rumbo de la eliminatoria, pero que en ambos casos desbarató Ter Stegen. El meta alemán frenó a Robert Navarro y a Olasagasti sobre la bocina, siendo una vez más decisivo para los azulgranas.