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Mats Hummels pugna un balón con Kylian Mbappé AFP
Hummels, el káiser del Dortmund que negó a Mbappé un último baile en París
Dortmund-PSG

Hummels, el káiser del Dortmund que negó a Mbappé un último baile en París

El veterano central alemán, héroe en el Parque de los Príncipes, es uno de los culpables del éxito de un conjunto que lleva resucitando de manera continua más de una década

Isaac Asenjo

Madrid

Miércoles, 8 de mayo 2024, 10:44

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Garantía de éxito ante esos gladiadores del área a los que nadie quiere tener como enemigos. Matt Hummels (Alemania, 1988) negó a Kylian Mbappé un último baile en París y salió del Parque de los Príncipes nombrado mejor jugador de la eliminatoria entre Dortmund y PSG. El veterano central alemán, único superviviente junto a Marco Reus de aquella final de Liga de Campeones en 2013 que disputó el conjunto negriamarillo en Wembley, es uno de los culpables del éxito de un conjunto que lleva resucitando de manera continua más de una década.

Y es que se han acostumbrado bien en el Westfalenstadion a ser una catapulta hacia el estrellato en el último siglo. Van y vienen las estrellas en el Signal Iduna Park pero continúa la presencia del zaguero de Bergisch Gladbach, que retornó al estado de Renania tras un viaje de ida y vuelta al Allianz Arena, donde jugó en las categorías inferiores del Bayern de Múnich y coincidió con Carlo Ancelotti como técnico de los bávaros.

El cabezazo de Hummels en tierras galas permitirá al equipo de Edin Terzić disputar la tercera final de la Champions League de su historia. Un club con el que nadie contaba y que no echa de menos ni a Jude Bellingham, ni a Erling Haaland ni a Ousmane Dembélé, la venta más alta en la historia del club, en una campaña trepidante en la que en Europa fueron primeros de grupo por encima de Newcastle, Milan y PSG, arrollaron al PSV en octavos, fueron determinantes ante el Atlético de Madrid en cuartos y tumbaron contra pronóstico el proyecto de los príncipes cataríes, en el séptimo y último año de frustración para Mbappé a orillas de la torre Eiffel. «Es un sueño», dijo el veterano defensa tras terminar el partido en un perfecto español, idioma que aprendió en el colegio y que gracias a ponerlo en práctica con compañeros de equipo, lo ha ido mejorando en los últimos años.

A sus 35 años cantó el abecedario al revés a la potente delantera parisina, imprimiendo carácter e intuición en cada paso que daban Gonçalo Ramos, Bradley Barcola o Kylian Mbappé. Una eliminatoria gigante para el central de 1,91 metros de altura, campeón del Mundial 2014 en Brasil y que sueña con hacerse con la Orejona y con la Eurocopa del próximo verano en su país desde el liderazgo de la retaguardia. En 2013 formó junto a Subotic uno de los dúos más solventes del fútbol europeo en un Dortmund dirigido con la maestría de Jürgen Klopp, lo que le valió el interés del Barça y otros clubes de prestigio; y más de una década después repite jefatura junto a Schlotterbeck para liderar las estadísticas defensivas de la Champions, con el equipo menos goleado del torneo y el que más veces ha dejado su portería a cero en la competición (5).

Hijo de una periodista deportivo y del responsable de la cantera del Bayern de Múnich durante más de tres lustros, comenzó despuntando como delantero hasta que su progenitor, sustituido por el hijo de Beckenbauer en el gigante bávaro, le retrasó a la posición de medio centro defensivo. El cabeza de familia le formó sin concesiones en su etapa de juvenil hasta que dio con la tecla exacta para transformarlo en central, donde destaca por su fortaleza en el juego aéreo y su contundencia sin necesidad de recurrir al juego duro. Solo hizo una falta en los dos partidos ante los de Luis Enrique. Capitán sin brazalete -el oficial es Emre Can- los años no hacen mella en este embajador de buena voluntad de UNICEF, admirador de Zinedine Zidane, seguidor de la NBA y que encarna como nadie sobre el terreno de juego el 'muro' que conforman los aficionados del Signal Iduna Park. Wembley le espera, otra vez, en el horizonte.

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