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Antonio Rüdiger marca el gol decisivo en los penaltis ante el City. Reuters
Las revanchas de Lunin, Rüdiger y los secretos de los penaltis del Real Madrid
Manchester City-Real Madrid

Las revanchas de Lunin, Rüdiger y los secretos de los penaltis del Real Madrid

El ucraniano, criticado en la ida del Bernabéu, fue clave con 11 paradas en el partido, mientras que el alemán, suplente el curso pasado en el Etihad, dio un excelente lección defensiva ante Haaland y anotó el decisivo lanzamiento de una tanda con historia

Isaac Asenjo

Madrid

Jueves, 18 de abril 2024, 10:43

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Andriy Lunin y Antonio Rüdiger, los héroes inesperados en el Etihad, tuvieron su particular revancha ante la tortura del Manchester City, donde el Real Madrid tuvo ponerse el mono de trabajo y dejar colgado el esmoquin para acceder por duodécima ocasión en las catorce ediciones más recientes de la Liga de Campeones. El triunfo del equipo de Carlo Ancelotti en la tanda de penaltis ante los de Pep Guardiola tiene mucho de vendetta tanto para el portero ucraniano, suplente de Courtois y al principio también de Kepa, como para el central alemán, que tuvo que ver el año pasado la sangría de su equipo en Inglaterra desde el banquillo.

Ambos supieron activarse como lo hace Rodrygo cuando huele la primavera. El brasileño se suele colocar la capa de héroe en la competición fetiche de su equipo, y su volvió a marcar ante el City, cuatro tantos en los últimos cinco partidos ante los sky blues para el delantero que es feliz jugando por el costado izquierdo que le pertenece a Vinicius. El Madrid logró resistir los peores momentos gracias a la gran noche de Lunin, que con once paradas entre los tres palos superó las nueve que realizó Courtois en la final de la Liga de Campeones en 2022 ante el Liverpool, algo que era un récord para un guardameta del club de Chamartín.

El cancerbero, con algunas paradas salvadoras, por arriba y por abajo, se consolida como un portero de élite. Una actuación inmaculada que completó con unos penaltis con mucha historia. El de Krasnohrad, criticado en la ida del Bernabéu por un error de bulto en el primer tanto del City, paró dos lanzamientos decisivos a Bernardo Silva y Kovacic, que le acabaron dando a los hombres de Ancelotti el billete a la penúltima fase de la máxima competición europea de clubes.

Lunin, impasible, incluso cuando se convirtió en el héroe del equipo, apenas se movió cuando Antonio Rüdiger metió el quinto y definitivo en el triunfo merengue. «Casi todos me conocen, soy muy tranquilo», se excusó un tipo calmado hasta el abismo que ha sabido esperar su momento para acaparar todos los focos.

La estrategia de Davide Ancelotti

«Lo preparamos con el preparador de porteros y había tres jugadores con los que teníamos dudas de si quedarnos en el medio o no y al final elegimos solo uno porque hay cinco lanzamientos y no te puedes quedar en todos. Menos mal que salió bien», desveló Lunin, tan serio como siempre después de su noche de gloria. Fue Davide, el hijo y segundo de Ancelotti, el que tenía un papelito con las pistas para el portero, según contaron al finalizar un duelo lleno de resistencia y agonía para los blancos. Él dio los nombres de los lanzadores. Y eso que Luis Llopis es la figura dedicada en el Madrid para el estudio de los penaltis, ya sea para los lanzadores como para los porteros.

«Muchos querían lanzar», dijo después ante la prensa Carlo Ancelotti. Luka Modric, Jude Bellingham, Lucas Vázquez, Nacho y Antonio Rüdiger fueron los elegidos. La clave estuvo en el joven de 25 años, frío como el hielo, y que en su carrera había parado ocho penas máximas de diecisiete, y que solo había pasado por una tanda en España, contra el Marbella en Copa 2020 cuando estaba jugando en el Valladolid, club en el que estuvo cedido de la misma forma que en el Leganés y Oviedo tras llegar a Madrid en 2018 procedente del Zorya.

Modric venía de fallar su primer lanzamiento y el Madrid tenía todo en contra. Lunin decidió que era el momento de quedarse quieto ante Bernardo Silva. Y acertó. Un 33% de posibilidades que el ucraniano supo medir. Un tipo que sabe ser viral y que tiene tanta seguridad como para casarse en chándal, como cuando contrajo matrimonio con su novia, la influencer Anastasia Tamazova, en 2021. El siguiente lanzamiento se lo paró a Mateo Kovacic ayudado por Rüdiger, captado por las cámaras de televisión haciéndole gestos sobre dónde lanzaría el croata. El balcánico y el alemán fueron compañeros en el Chelsea y se conocen muy bien.

Valverde se borra y Rüdiger «tuvo huevos»

«Los penaltis son una apuesta, pero la verdad es que tenía mucha confianza en los jugadores. Antes de salir de Madrid pusimos los jugadores que tenían más confianza, pero la verdad es que muchos querían tirar. Solo Militao que dijo que Ederson le conoce muy bien, mejor que no», aseguró Ancelotti. Así, con las ausencias del brasileño y Valverde, que le dijo a Davide que no tenía fuerzas para afrontar los decisivos once metros, el elegido para lanzar el último fue Rüdiger, por cuya presencia ya se sabía antes del envite que pasarían muchas de las opciones del Real Madrid de salir airoso de la batalla del Etihad Stadium. «Tuvo huevos», dijo el transalpino sobre el central.

Sus aspavientos en las celebraciones llenas de emoción, con carreras a campo abierto levantando las rodillas y pecho al alza le hacen un tipo bastante peculiar, y quizás muchos pensaran que su lanzamiento se iría lejos de la meta de Ederson, sin embargo tiró de su fuerte personalidad y lo ajustó a la derecha del meta. En la celebración volvió a ser él mismo, igual que Lunin que se quedó quieto esperando la llegada de sus compañeros. «Ha tenido mucha confianza en su lanzamiento, es el único donde tenía mucha confianza», dijo Toni Kroos sobre el lanzamiento de su compatriota, al que el curso pasado Ancelotti dejó de suplente en detrimento de Eder Militao pese a la excelente lección defensiva que dio en el Santiago Bernabéu ante el gigante noruego Erling Haaland.

Rüdiger lleva tiempo demostrando desde su 1,90 metros de altura ser el líder indiscutible de la retaguardia del Madrid, y una garantía de éxito ante esos gladiadores del área a los que nadie quiere tener como enemigo. En Inglaterra le esperó su tercer duelo con Haaland en algo más de un año, y volvió a ganar. No dudó esta vez Ancelotti de que el germano con orígenes en Sierra Leona sería titular en Mánchester, donde pudo resarcirse de su suplencia pasada.

«Su mejor cualidad es que es pesimista porque siempre piensa que algo malo puede pasar entonces está siempre muy focalizado en el partido. Es muy atento, muy concentrado. Tiene muchas cualidades, tiene experiencia y tiene muy buen conocimiento a nivel defensivo. Posicionamiento, carácter, personalidad...es muy completo», reflexionó recientemente sobre el defensa alemán el preparador de Reggiolo.

«Estoy un poco loco, pero de manera positiva», ha admitido en alguna ocasión el jugador, cuyo gran modelo a seguir en el equipo de Chamartín fue el portugués Pepe y que tiene en su entrenador a un «intocable» desde que éste se presentó en su casa para comer una barbacoa a los pocos meses de aterrizar en Madrid. «Ya coleccionaba títulos de la Liga de Campeones cuando yo era un niño. Trabajar con él todos los días ahora y en el club más exitoso del mundo es maravilloso».

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