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Jasmin Paris. R. C.
La madre que reinó en la carrera que casi nadie acaba

La madre que reinó en la carrera que casi nadie acaba

Jasmin Paris hace historia al convertirse en la primera mujer en terminar el infierno de la Barkley Marathons, uno de los ultramaratones más duros del mundo en menos de 60 horas

Isaac Asenjo

Madrid

Lunes, 25 de marzo 2024, 13:59

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Su historia trascendió lo puramente competitivo hace un lustro, siendo ilustrada en medios de todo el mundo tras ganar a los hombres por primera vez y pulverizar el récord de la ultramaratón más dura de Reino Unido. Lo hizo tras 430 kilómetros subiendo y bajando montes mientras se sacaba leche para su bebé en las zonas de avituallamiento, algo que supone un gasto extra de calorías. Jasmin Paris venció a todos, y tras cruzar la meta de la Montane Spine Race le entregaron a su hija Rowan, de 14 meses, quien continuaba con lactancia materna.

Investigadora en la Universidad de Edimburgo, corre desde que finalizó Veterinaria en 2008, y vuelve a acaparar titulares tras la hazaña lograda en la Barkley Marathons, una de las carreras de larga distancia más extremas -y excéntrica- del mundo. Un infierno de 160 kilómetros cuyo recorrido cambia cada año, en el que hay 20.000 metros de desnivel y se deben completar cinco vueltas en menos de 60 horas con la única ayuda de un mapa y una brújula, al no estar marcado el recorrido.

La prueba, que solo ha sido terminada por una veintena de héroes en las ediciones celebradas desde 1986, se celebra en un parque nacional de Tennessee (Estados Unidos) y ha ido ganando en popularidad en los últimos años gracias a un documental que lanzó Netflix. Esta edición se batió el récord de finalistas en terminar la carrera al llegar cinco a la meta, entre ellos esta inglesa residente en Escocia con una amplia trayectoria en el mundo de las carreras de montaña y que se desplomó tras alcanzar la valla amarilla que sirve de meta.

Con rostro de sobre esfuerzo, camiseta roja y mallas negras, es la primera mujer en completar esta carrera inspirada en la fuga carcelaria de James Earl Ray, el asesino de Martin Luther King, en sus 38 años de historia: 59 horas, 58 minutos y 21 segundos para hacer historia, a 99 segundos del límite de la barrera del tiempo que marca la organización. A sus 40 años disputó la carrera decidida a romper todos los esquemas, en la que ya al completar la cuarta de las cinco vueltas de 32 kilómetros de las que consta cada una, ya había llegado a donde ninguna mujer lo había hecho antes.

«Las diferencias fisiológicas en este tipo de carreras son menores, ya que el componente de algunas hormonas y capacidades musculares o cardiovasculares, que son superiores en hombres, son menos relevantes y es más importante la parte de la utilización del metabolismo de lípidos y la gestión de la carrera», apuntó Kílian Jornet -el mejor trail runner de todos -en una reciente entrevista. También apunta otro elemento, la reducción de la brecha entre sexos a más edad y en largas distancias, según refleja un artículo en 'Journal of Environmental Research and Public Health'. A más distancia, más tienen que ver otros factores que no sean la fuerza. «Una carrera de más de 24 horas requiere fortaleza física, por supuesto, pero también resistencia mental, resiliencia y saber resolver problemas», sentenció la estadounidense Courtney Dauwalter durante su estancia en Gran Canaria el pasado año, donde demostró en la Transgrancanaria -una carrera de 128 kilómetros y 7.060 metros de desnivel positivo que cruza la isla de norte a sur- ser capaz de tutear a sus contrincantes masculinos.

Un extenso estudio -'The State of Ultra Running'- realizado a partir del análisis de más de cinco millones de resultados de ultramaratones en todo el mundo, durante 20 años, determinó que las mujeres presentan una mayor capacidad, resistencia y rendimiento en ultradistancias, respecto a los hombres. Lo cual da cuenta de que las diferencias de sexos en el running existen, pero sin que beneficien solo a uno de los dos sexos. En general, las mujeres tienen una mayor distribución de fibras musculosas de contracción lenta, explicó el doctor Nicholas Tiller, profesor de fisiología aplicada de la Universidad Sheffiel Hallam en una entrevista para la BBC. Esas fibras musculosas no se fatigan tanto y son mejor adaptadas a la resistencia. «Los hombres todavía tienden a tener músculos más grandes y mayor capacidad máxima como la fuerza y potencia aeróbica, que son las razones por las que las mujeres generalmente no pueden competir contra hombres en distancias más cortas, como un maratón convencional», apunta.

Como Jasmin Paris, otros cuatro corredores lograron terminar la prueba en una edición histórica. El ganador fue el canadiense Ihor Verys con un tiempo de 58h44:59. Los norteamericanos John Kelly y Jared Campbell y el neozelandés Greig Hamilton llegaron en segundo, tercer y cuarto lugar respectivamente. El español Albert Herrero abandonó antes de acabar el cuarto giro. Fue uno de los 35 que no alcanzaron el objetivo.

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