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Solo Alcaraz disimula la crisis del tenis español

Solo Alcaraz disimula la crisis del tenis español

El actual Abierto de Australia es el peor de este siglo para los intereses nacionales, que ya vivieron en el último Roland Garros el resultado más deficiente en tres décadas

I. Asenjo

Domingo, 21 de enero 2024

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«No es lo que había antes, que teníamos 15 españoles en el top 100», lamentaba en una charla reciente Feliciano López, actual director de las Finales de la Copa Davis, respecto a las opciones de España de lograr alguna medalla en tenis, un valor seguro en los últimos años, durante los próximos Juegos de París. El ex tenista, con predilección por la hierba anglosajona en detrimento de la tierra gala, apuntó en aquella ocasión que lo positivo de la próxima cita olímpica para la Armada española será la superficie en la que se disputará, donde, según los datos, los nacionales han ido perdiendo comba en las últimas participaciones.

Sin ir más lejos, en el último Roland Garros el tenis español obtuvo su peor resultado en tres décadas, con solo tres jugadores en la tercera ronda: Carlos Alcaraz, Alejandro Davidovich y Sara Sorribes. Tampoco fueron bien las cosas en Montecarlo, que vio como la segunda ronda fue la frontera para el tenis nacional: el peor registro en 36 años. Otro dato a tener en cuenta: si entre 1990 y 2013 el 80% de los títulos que ganaron los españoles eran en tierra, la cifra ha caído al 53% en la última década.

Lejos de la superficie predilecta para el tenis español las cosas tampoco mejoran. Apenas cinco tenistas españoles iniciaron la última edición del Abierto de Estados Unidos, la representación más baja del siglo en un Grand Slam y el peor dato en Nueva York desde 1989. Solo Alejandro Davidovich, Roberto Carballés, Bernabé Zapata y Albert Ramos en el lado de los hombres y Sara Sorribes y Rebeka Masarova, en el de las mujeres, conformaron la pobre representación de la Armada en el último 'major' de la temporada. Todos cayeron pronto, sin llegar ni siquiera a pisar los octavos de final.

El actual Abierto de Australia, donde España se presentó con siete representantes en el cuadro masculino (Davidovich, Bautista, Carballés, Ramos, Zapata y Munar) y cuatro en el femenino (Badosa, Masarova, Sorribes y Bucsa), es el peor de este siglo para los intereses nacionales. Con este panorama, sigue siendo un lujo que haya emergido Carlos Alcaraz, único representante español que continúa su participación. Solo Paula Badosa logró llegar a tercera ronda, un drama que no se repetía desde 1999, cuando solo consiguieron pasar de la segunda ronda María Sánchez Lorenzo y Conchita Martínez. Lejos queda 2009 cuando hasta ocho representantes españoles estuvieron en esa fase del Grand Slam oceánico con Nadal, Almagro, Verdasco, Robredo, Ferrer, Suárez, Martínez Sánchez y Medina. No obstante tampoco hace falta irse muy lejos para ver hasta seis tenistas participando en tercera ronda. En 2022 estuvieron Carreño, Alcaraz, Andújar, Bautista, Badosa y Nuria Párrizas.

«Creo que igual falta un trabajo bueno de base de la federación o algo así. Eso también ayudaría porque ves a grandes federaciones como la francesa, la italiana, la británica, la australiana o la americana, donde van saliendo jugadores, pero creo que en España ese trabajo se podría hacer mejor», explicó Paula Badosa hace unos días tras caer eliminada ante Amanda Anisimova. La española lamentó la realidad del tenis español, en el que la temida falta del relevo generacional de la la vieja guardia ha llegado tras la despedida de los Ferrer, Feliciano, Almagro, Carla Suárez, Verdasco -aún activo- Garbiñe Muguruza ausente desde marzo y, dentro de poco, Rafa Nadal. «Hemos tenido muchos jugadores y ahora sólo tenemos a un fuera de serie como Carlos Alcaraz, a Davidovich, que también tiene un gran potencial, yo y poco más», dijo la tenista, que ahondó al respecto en que «al tener a Carlos disimula un poco que no haya tantos españoles detrás, pero en la parte femenina está costando un poco más. Me gustaría ayudar a que salieran más jugadoras».

Más allá del actual número dos del mundo y ganador en Wimbledon y semifinalista en Roland Garros, ningún tenista español ha conseguido superar los octavos de final en cualquiera de los cuatro Grand Slams disputados este año. Una tendencia extrapolable también a los Masters 1.000, donde apenas se han cosechado un par de resultados notables más allá de los triunfos del murciano. En el Top 100 del ranking femenino sólo quedan Sara Sorribes (52 del mundo), Cristina Bucsa (56) y Masarova (91). Mientras tanto en el masculino, por detrás de Alcaraz y Davidovich (24), están dos veteranos como Carballés (63) y Bautista (72) y algo más abajo tenemos a Zapata (78) o Munar (82).

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