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Ana Botín, presidenta de Banco Santander, junto a Héctor Grisi, consejero delegado. Banco Santander.
Santander gana 2.571 millones, apenas un 1% más, tras el impuesto a la banca

Santander gana 2.571 millones, apenas un 1% más, tras el impuesto a la banca

La entidad nota cierta aceleración en las peticiones de ayudas por la subida de las hipotecas, con unas 1.400 solicitudes | Descarta una guerra por la remuneración de los depósitos

Clara Alba

Madrid

Martes, 25 de abril 2023, 08:17

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Doble lectura para los resultados de Banco Santander en el primer trimestre. Por un lado, la entidad se mantiene en cifras récord con un beneficio de 2.571 millones de euros. Por otro, el dato es prácticamente igual, apenas un 1% más, que el el registrado hace un año.

Además de las mayores provisiones en EE UU y Brasil, uno de los motivos que ha frenado un mayor despliegue del beneficio fue el impuesto al sector que entró en vigor el pasado 1 de enero y que la entidad ha contabilizado en estas cuentas.

En total, unos 224 millones de euros (la cifra corresponde al pago de todo el año) sin los que el banco hubiese ganado un 10% más. «Nosotros nos tenemos que centrar en lo que podemos controlar», insisten desde la entidad cántabra, que también ha confirmado que ya han impugnado el gravamen.

Santander reaccionó en Bolsa con una dura caída de casi el 6% hasta los 3,33 euros por título al cierre de la sesión. «La acción ha tenido un buen recorrido este año y la realidad es que los resultados están perfectamente en línea con nuestros compromisos con el mercado», defendió Héctor Grisi, consejero delegado del banco. «El único punto es que estamos un poco por debajo del 15% en el ROTE (ratio de rentabilidad) por el impacto del impuesto. El mercado ya tomará sus decisiones de si ve nuestro papel caro o barato», sentenció.

Depósitos e hipotecas

Una de las métricas más seguidas por los inversores estas semanas es la evolución de los depósitos y la liquidez, tras un mes de marzo marcado por el shock bancario desatado con la caída del Silicon Valley Bank en EE UU.

En este punto, Santander manda un mensaje de calma al asegurar que «no hay absolutamente ningún riesgo», recordando que el 80% de la base de sus depósitos de particulares están protegidos por los fondos de garantía cada país. Cifra que es del 55% en toda la base de depósitos.

Además, insisten en que a marzo de 2023 el colchón de liquidez compuesto por activos líquidos de alta calidad (HQLA), superó los 300.000 millones de euros, de los que casi 200.000 millones eran en efectivo, lo que equivale al 20% de la base de depósitos.

«No hemos detectado movimientos importantes de nuestros depositantes». Es decir, la entidad descarta de momento trasladar la subida de tipos a una mayor remuneración del ahorro para retener clientes. Esperarán a ver lo que haga la competencia. Pero Grisi descarta que la situación «vaya a desatar una guerra del pasivo».

El banco sí ha empezado a notar un mayor ritmo en las solicitudes de adhesión al nuevo código de buenas prácticas pactado con el Gobierno para ayudar a las familias afectadas por el encarecimiento de sus hipotecas variables. «Estas semanas hemos visto una dinámica mucho más activa». En concreto, Santander ha recibido 1.400 solicitudes que aún deben ser aprobadas, calculando según su cuota de mercado que el sector ronda ya las 11.000.

Según explicó José García Cantera, director financiero del grupo, en los próximos meses llegarán más renegociaciones de hipotecas, especialmente variables. Pero el perfil de riesgo del crédito del banco sigue siendo muy bajo, tanto en particulares como empresas. La morosidad, de hecho, cedió otros 21 puntos básicos de enero a marzo, hasta el 3,05%.

Negocio en España

«El sistema financiero ha experimentando situaciones complejas y estos resultados confirman que nuestra estrategia y modelo de negocio son factores clave que nos permiten ofrecer confianza en momentos de alta incertidumbre», indicó Grisi.

«Hemos tenido un muy buen comienzo del año, con un aumento interanual de los ingresos del 13% gracias al fuerte crecimiento de clientes y de los volúmenes», se anticipaba Ana Botín, presidenta del Santander, en un comunicado previo remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Ese incremento de los ingresos a doble dígito -que permitió compensar la subida de costes del 11% por la inflación- llevaron el margen bruto hasta los 13.922 millones de euros. El margen de intereses subió un 17,4% hasta 10.396 millones, destacando el mercado español, donde avanzó el 46%.

El mercado español se ha convertido en uno de los principales motores del beneficio, con 466 millones de euros, un 28% más. Los ingresos subieron un 26% hasta los 2.547 millones, favorecidos por el fuerte crecimiento de clientes (más de 700.000), el margen de intereses y los ingresos por comisiones en pagos y banca mayorista.

España iguala así prácticamente, y por primera vez en años, el beneficio de otro de los tradicionales motores del grupo, Brasil, donde la entidad ganó 469 millones. La cifra es un 25% inferior a la del pasado año, con un aumento de los gastos superior al de los ingresos y también un incremento de las provisiones del 21%.

Riesgo inmobiliario

Respecto al riesgo inmobiliario comercial, una de las grandes preocupaciones de los inversores por la exposición en algunas regiones tensionadas como Reino Unido o EE UU, Santander tiene una exposición del 6% en su balance a este negocio. Más de la mitad tiene que ver con Social Housing -hipotecas para vivienda con ayudas en Reino Unido- y edificios en alquiler en EE UU.

«Si nos fijamos en lo que preocupa al mercado (la parte de renta de oficinas en EE UU) tenemos 2.000 millones, con el 92% alquilado, cuando la media del sector es el 80%», explicó el directivo para defender la posición del banco frente a las recientes dudas en algunos de estos mercados.

En este punto, y en pleno debate sobre la ley inmobiliaria en España y la venta de activos de la Sareb para alquiler social, los directivos del Santander (accionistas hasta el pasado año del llamado 'banco malo') se limitaron a indicar que «no vemos ningún impacto ni en la Sareb ni en la Ley de Vivienda.

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