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El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos este lunes en Valladolid. Alberto Mingueza.
El Banco de España arremete contra la reforma de las pensiones

El Banco de España arremete contra la reforma de las pensiones

De Cos cree que no servirá para lograr la sostenibilidad y piensa que serán necesarios más ajustes como retrasar la edad de jubilación

Lucía Palacios y Ángel Blanco Escalona

Madrid | Valladolid

Lunes, 27 de marzo 2023, 17:31

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La reforma de las pensiones recién aprobada en el Consejo de Ministros tampoco convence al Banco de España. El supervisor se unió este lunes a las críticas que vertió el viernes pasado la Autoridad Independiente (Airef) y puso en cuestión que vaya a solucionar el problema de sostenibilidad que arrastra el sistema desde hace más de una década, pese a que así lo proclama el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. Y lo hace precisamente en su semana clave, puesto que esta segunda fase de medidas debe recibir este jueves el aval definitivo por parte del Congreso y el PP se debate entre el no y la abstención. Y estos juicios pueden influir en su decisión. «La opinión de la Airef nos condiciona mucho el voto», admitieron en privado fuentes populares.

«La Airef detalla bien unas conclusiones que podríamos compartir: estima que las medidas puestas encima de la mesa no serían suficientes para compensar el incremento del gasto público. En ese contexto, operaría un mecanismo automático y, si se demuestra que no es suficiente, habría que tomar nuevas medidas en el Parlamento o, de lo contrario, realizar un nuevo ajuste automático con cotizaciones»», advirtió el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, durante una jornada en Valladolid organizada por 'El Norte de Castilla'.

De Cos calificó de «muy importante» este ajuste automático –que en realidad vino impuesto desde la Comisión Europea– «para no estar permanente discutiendo sobre este tema tan difícil». El gobernador defendió que «la reforma de 2013 [la que puso en marcha el Gobierno de Mariano Rajoy], con los factores de sostenibilidad y el índice de revalorización [que abocaba a las pensiones a un alza del 0,25%], garantizaba el sistema» y lamentó que «políticamente no fuese viable». Aunque en realidad no criticó expresamente la vuelta a la revalorización vinculada a la inflación –que ha supuesto una subida para este año del 8,5% y ha disparado el gasto en cerca de 15.000 millones de euros–, sí dejó claro que veía más viable el modelo anterior.

Ajustes en el IVA

Por ello, apostó por que «debería realizarse un ajuste equilibrado de las variables: por el lado del gasto y por los ingresos. No solo en las cotizaciones, sino en la recaudación tributaria, que en España es menor que en la UE por el lado del IVA y los Impuestos Especiales y Medioambientales». En este sentido, señaló que se debería «considerar la edad de jubilación», posicionándose así en la misma línea que la presidenta de la Airef, que indicó que la sostenibilidad de las pensiones después de ligarlas al IPC solo se lograría con dos soluciones: o un nuevo retraso en la edad de jubilación o una ampliación de los años de cotización necesarios para cobrar el 100% de la pensión.

Precisamente las dos medidas que ha aprobado Francia y que están provocando fuertes movilizaciones ciudadanas. Cabe recordar, además, que recientemente el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se mostró partidario de una reforma al estilo galo, lo que le ha convertido en centro de las críticas del Gobierno.

Las estimaciones de la Airef cuestionan los cálculos económicos aportados por Escrivá. En su reciente informe señala que el gasto en pensiones aumentará en 2,6 puntos (unos 30.000 millones) desde su tasa actual (13,6%), hasta 2050, cuando cerrará con un nivel del 16,2% del PIB, con lo que superaría ese máximo del 15% que el Gobierno se comprometió a no rebasar. Los ingresos, por su parte, aumentarán un 1,3% del PIB, sobre todo por la reforma de las cotizaciones de los autónomos y la evolución de las bases máximas de cotización.

A preguntas del público, el gobernador dio su opinión sobre cuál debe ser «la presión fiscal sobre la riqueza y sobre quienes la crean». Según De Cos, desde el ámbito político se han de «crear condiciones que permitan que el crecimiento empresarial se desarrolle de la mejor manera posible».

«Nos preocupa que la productividad de la economía española es baja por muchas razones: la principal, el tamaño del tejido empresarial, que es muy reducido e impide aprovecharse de economía de escala en un mundo de mercados globalizados». Además, recordó que «determinadas barreras regulatorias no favorecen el emprendimiento y la ganancia de tamaño empresarial».

Crisis bancaria

El gobernador también aprovechó su discurso para descartar que las «turbulencias financieras» derivadas de la caída de varios bancos regionales estadounidenses –y el posterior rescate 'vía fusión' de Credit Suisse– acaben por dañar al sector en Europa. A su juicio, se trata de entidades «idiosincrásicamente distintas», incidiendo en que al otro lado del Atlántico adolecen de una laxa supervisión.

«En los test de estrés hemos comprobado que nuestros bancos, en un horizonte de tres años, aumentarían su solvencia y, en cuanto a liquidez, presentan ratios elevadas a corto plazo y también a plazos más prolongados», destacó.

Recordó además que en los últimos años todos los supervisores han prestado especial atención «a un entorno de perturbación negativa de oferta, con bajo crecimiento y alta inflación y tipos», exigiendo a los bancos más expuestos a posibles riesgos «que mejoraran la gestión del riesgo y tendieran a ser más conservadores en sus modelos».

En este punto, Hernández de Cos pidió a las entidades que sean prudentes en sus provisiones y en sus niveles de capital. Es más, considera oportuno que los bancos destinen parte del incremento de los beneficios –que alcanzaron récord para muchas entidades en 2022– a aumentar adicionalmente la capacidad de resistencia del sector. «Esto permitiría afrontar en mejor situación las posibles pérdidas que se producirían encaso de que se materialicen los distintos escenarios de riesgo que identificamos en este momento», indicó. Entre ellos, un «cierto deterioro en la calidad del riesgo de crédito» si los tipos de interés siguen al alza.

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