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La candidata de Ciudadanos al Govern balear y portavoz nacional de Ciudadanos, Patricia Guasp, vota este domingo en Palma. EFE
Ciudadanos desaparece del ámbito autonómico y no logra presencia en Madrid
Elecciones 28M

Ciudadanos desaparece del ámbito autonómico y no logra presencia en Madrid

Los naranjas pasan de los dos millones de votos de 2019 a los 300.000 en toda España y mantienen apenas uno de cada diez concejales

Domingo, 28 de mayo 2023

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Ciudadanos obtuvo casi dos millones de votos en los comicios municipales de 2019, algo más de un 8% del total, lo que se tradujo en 2.789 concejales en los consistorios españoles. Pero las elecciones de este domingo han dejado limitados a 300.000 los sufragios en la contienda municipal, a rondar los 400 los ediles que mantiene en los ayuntamientos y han borrado a esta fuerza del mapa autonómico. Los naranjas buscaban resistir con un puñado de representantes de relumbrón en esta cita con las urnas para presentarse a las generales de fin de año con la mejor cara posible. Pero acudirán al último hito del actual ciclo electoral con una hoja de servicios bastante deprimente. Esta formación aspiraba a conseguir representación en las cámaras de Baleares (la portavoz nacional del partido, Patricia Guasp, era candidata a presidir la autonomía), Murcia o Asturias. Pero los resultados no le dan presencia en ninguno de esos parlamentos autonómicos.

Además, Ciudadanos también pretendía obtener concejales en varios ayuntamientos. Lo ha logrado en capitales de provincia como en Segovia o en Ciudad Real -donde pierde la alcaldía, como en Palencia-. Pero no consigue presencia en el Ayuntamiento Madrid: Begoña Villacís, una de sus caras más conocidas, no ha conseguido revalidar su puesto en la Plaza de Cibeles. «Siento una enorme tristeza», declaró en su valoración del resultado: «Esto ha sido una derrota sin paliativos. No me gusta edulcorar la realidad. Es el discurso más difícil que he tenido que dar en toda mi vida».

Hace cuatro años, en los comicios autonómicos y municipales de 2019 Ciudadanos venía de haber obtenido cerca de un 16% de los sufragios en las elecciones generales que se habían celebrado en el mes de abril. Había sido el mejor resultado de la historia de los naranjas, entonces liderados por Albert Rivera, que soñaba con superar al PP y alcanzar la hegemonía del espacio del centro-derecha. En el Congreso de los Diputados se había quedado a sólo nueve escaños de los populares y en las urnas a poco más de 200.000 votos.

Un mes después, las elecciones municipales y autonómicas mostraron que el Partido Popular aguantaba mejor de lo esperado y Ciudadanos se mantenía en una posición subalterna en todos los territorios. Con todo, hace cuatro años por estas fechas afrontaba un mejor panorama: tenía en su mano su entrada en cuatro gobiernos autonómicos. Al final, lo hizo en tres: Murcia, Castilla y León y Madrid. Y en los tres casos la historia acabó en conflicto y con los naranjas fuera, de manera precipitada y antes de que hubiera terminado la legislatura. El primer gobierno que saltó por los aires fue el de Murcia, donde fracasó la moción de censura que promovieron tránsfugas de Cs junto al PSOE. El efecto mariposa que desataron los eventos de Murcia llevaron a la ruptura del Gobierno de coalición PP y Cs en Castilla y León y a la convocatoria anticipada de elecciones que se resolvió con el primer pacto del PP con Vox. El tercer episodio tuvo lugar en Madrid: la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, rompió con los naranjas y también convocó elecciones anticipadas tras las que fue capaz de formar un gobierno monocolor. Seguidamente, Ciudadanos también perdió su presencia en el Gobierno andaluz: en 2022 los comicios en esa autonomía dieron la mayoría absoluta a Moreno Bonilla.

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La posición subalterna de Ciudadanos había quedado confirmada definitivamente ya en las elecciones generales de noviembre de 2019 -segunda edición después de no haberse logrado formar gobierno tras las de la primavera-, cuando bajó nueve puntos respecto a la primera cita, hasta el 6,90%. Y la historia de esa debacle culminó entre el pasado año y este mismo, con el proceso de refundación y unas primarias a cara de perro con una música de fondo: su política de pactos durante la última década que convirtió a Cs, en lugar de en bisagra al modo de otros partidos liberales europeos, en un apoyo para los populares prácticamente sin excepción. Albert Rivera había tenido la oportunidad de pactar un gobierno con Pedro Sánchez en la primavera de 2019. Menos de cuatro años después se ha convertido en una fuerza política con una presencia testimonial.

El grueso de los antiguos votantes a Ciudadanos ha pasado a alimentar principalmente al Partido Popular. La excepción es Cataluña, donde esos votantes están regresando al PSC.

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